<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729</id><updated>2012-01-30T17:55:10.498-03:00</updated><category term='Benito XVI'/><category term='Jesús'/><category term='martirio'/><category term='Filosofía'/><category term='Oración'/><category term='mirada'/><category term='música'/><category term='Iglesia'/><category term='ángeles'/><category term='silencio'/><category term='Juan Carlos Dávalos'/><category term='posmodernidad'/><category term='Eucaristía'/><category term='vulnerabilidad'/><category term='unión homosexual'/><category term='Osiris Rodríguez Castillos'/><category term='educación'/><category term='Carlo Maria Martini'/><category term='Cuaresma'/><category term='verdad'/><category term='Ensayos'/><category term='amistad'/><category term='matrimonio'/><category term='sociedad'/><category term='escatología'/><category term='Adviento'/><category term='versos'/><category term='asombro'/><category term='Espíritu Santo'/><category term='San Isidro'/><category term='encarnación'/><category term='folklore'/><category term='tolerancia'/><category term='esperanza'/><category term='Domingo'/><category term='libertad'/><category term='Pascua'/><category term='Nazareth'/><category term='año litúrgico'/><category term='Moustaki'/><category term='celibato'/><category term='creación'/><category term='amor'/><category term='igualdad'/><category term='poder'/><category term='Virreyes'/><category term='Emilio Komar'/><category term='Patria'/><category term='Navidad'/><category term='María'/><category term='confusión'/><category term='Ayacucho'/><category term='diversidad'/><category term='sacerdocio'/><category term='deseo'/><category term='Aparecida'/><category term='lluvia'/><category term='Enrique Santos Discépolo'/><category term='derechos humanos'/><category term='Étienne Gilson'/><category term='utopía'/><category term='Virgen de Luján'/><title type='text'>Dios y Ayacucho</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>90</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-7756697262820561804</id><published>2011-12-24T17:25:00.000-03:00</published><updated>2011-12-24T17:25:20.075-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Navidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><title type='text'>Que brille en nuestra noche la luz de Belén</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;em&gt;"El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz: sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz"&lt;/em&gt; (Isaías 9, 1).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Estas palabras del profeta Isaías nos llegan fácilmente al alma: tienen una especial solemnidad, una rotundidad y una belleza poética&amp;nbsp;tales que las hacen más creíbles, y casi en seguida nos abren a la esperanza. Será quizá porque el profeta no nos habla ya en futuro, sino en "pretérito perfecto compuesto", ese bello tiempo genial mezcla de pasado (visto, brillado)&amp;nbsp;y de presente (ha), que nos habla a la vez&amp;nbsp;de lo irrevocable y de lo actual, de que lo que sucedió de una vez para siempre está todavía repercutiendo hoy en nuestra vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;A la vez, la imagen que elige Isaías&amp;nbsp;difícilmente nos deja indiferentes, pues recurre a una experiencia fundamental de todo ser humano: el miedo a la oscuridad. En medio de la noche, a los que&amp;nbsp;están&amp;nbsp;en medio de las&amp;nbsp;sombras "de la muerte"&amp;nbsp;les ha brillado una luz. ¿Qué será? Aunque no sepamos de dónde sale, la luz en medio de la oscuridad nos atrae irresistiblemente,&amp;nbsp;igual que&amp;nbsp;a los bichitos del campo en las noches de verano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;¿De dónde viene esa luz?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Isaías mismo lo responde: &lt;em&gt;"Un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado".&lt;/em&gt; Es un nuevo&amp;nbsp;rey para el pueblo, un&amp;nbsp;descendiente de David. Él es el "&lt;em&gt;Príncipe de la Paz&lt;/em&gt;" porque gracias a su reinado Dios "&lt;em&gt;ha destrozado el yugo, el palo del carcelero&lt;/em&gt;" -todo lo que oprimía a su pueblo-, de modo que éste ahora puede darse el lujo de tirar al fuego, a la basura,&amp;nbsp;la ropa de guerra manchada de sangre, porque esta vez la paz será "&lt;em&gt;sin fin&lt;/em&gt;".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En su momento todos entendieron que se trataba del "Emmanuel"&amp;nbsp;a quien el profeta había anunciado desde su embarazo (cf. Is 7, 14): de&amp;nbsp;Ezequías, el hijo del rey Ajaz. Él, en efecto, hizo volver a Israel al camino de Dios, y llevó a cabo importantes reformas en el reino de Judá... Pero&amp;nbsp;esa paz fue tan breve como suele serlo en este mundo, y pronto&amp;nbsp;la infidelidad a Dios,&amp;nbsp;el exilio y la destrucción borraron del mapa a Jerusalén&amp;nbsp;y a todos&amp;nbsp;sus reyes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;¿De dónde viene esa luz?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;La formulación de las palabras de Isaías guardaba una velada ambigüedad. Pero no todos pudieron darse cuenta de ello. En efecto, según la profecía,&amp;nbsp;la luz no brilla para todos, ni todos la pueden ver, sino únicamente "&lt;em&gt;el pueblo que camina en las tinieblas, los que habitan en el país de la oscuridad&lt;/em&gt;". ¡Qué paradoja! Hay aquí un cierto elogio de la oscuridad, porque es necesario estar en ella para poder ver la luz que viene de Dios. ¿De qué oscuridad estamos hablando? El evangelio del nacimiento de Jesús (Lc 2, 1-14) nos orienta en la respuesta, porque los únicos testigos del nacimiento del "niño" anunciado, del "descendiente de David", son unos pastores que caminaban por los cerros de Judea "en&amp;nbsp;medio de la noche". Ellos son, para san Lucas, el "pueblo que camina en las tinieblas", ellos son los primeros que "vieron brillar una gran luz" cuando los envolvió la "gloria de Dios", y los que guiados por el Ángel del Señor reconocieron al verdadero "Hijo de David"&amp;nbsp;en ese recién nacido envuelto en pañales en un pesebre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;Esta Navidad tiene que encontrarnos como a los pastores, "caminando en la noche". Ayer miles de personas "caminaron en vela durante la noche", cuando los&amp;nbsp;&lt;em&gt;shoppings&lt;/em&gt; de Buenos Aires, esas basílicas del consumismo, ofrecieron una auténtica "vigilia comercial". Pero esa noche no es como la de los pastores de los cerros de Judea: le faltaba la oscuridad y el silencio. Nadie, en esa carrera nocturna, buscaba luz, porque mil luces alternativas resplandecían por todas partes. Los deseos a flor de piel estaban allí esperando ser saciados con los pesos del bolsillo y las ofertas de las vidrieras.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;Como los pastores,&amp;nbsp;hoy son los millones de pobres argentinos quienes nos recuerdan de qué se trata la noche: la incapacidad de poder progresar a pesar de los años de trabajo duro,&amp;nbsp;el&amp;nbsp;dolor de&amp;nbsp;estar engañados por una sociedad que los&amp;nbsp;empuja a ser felices teniendo cada vez más, la vergüenza a veces agresiva de estar excluidos por el color de la piel o la manera de vestirse, la impotencia de&amp;nbsp;no tener voz por no tener plata, la indignidad de ser objetos del pan y del circo para sumar un voto y después quedarse tirados... Cuando se vive al límite, así, se camina en la oscuridad:&amp;nbsp;la oscuridad que&amp;nbsp;sólo permite dar el pasito de hoy sin siquiera pensar en la angustia de mañana. Pero en el fondo de todas las&amp;nbsp;apatías y de todas las&amp;nbsp;violencias, el corazón irresignable late, y se queja, y prende velas, esperando una ayuda que sólo puede venir de arriba. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;Cada uno, en el fondo, elige qué luz quiere esperar en esta noche: cada uno elige dónde buscar la luz de su vida: si en lo alto de los shoppings o en lo escondido del pesebre. Lo cierto es que, si de veras queremos que nos encuentre la luz de Belén, tenemos que desnudar el corazón como quien le saca cáscaras y cáscaras a la cebolla, para encontrar allá abajo, bien en el fondo, ese corazón necesitado, vulnerado y pobre que todos somos frente a Dios. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: justify;"&gt;Entonces podremos cantar de veras en el Huachi Torito&amp;nbsp;esa copla antiquísima de nuestros humildes:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;Al niño recién nacidó&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;todos le ofrecen un doné;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;yo soy pobre, nada tengó,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;le ofrezco mi corazoné.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto;"&gt;¡Feliz y santa Navidad!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-7756697262820561804?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/7756697262820561804/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=7756697262820561804' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7756697262820561804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7756697262820561804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/12/que-brille-en-nuestra-noche-la-luz-de.html' title='Que brille en nuestra noche la luz de Belén'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-3177350055147563945</id><published>2011-11-22T23:04:00.009-03:00</published><updated>2011-11-24T10:58:32.377-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='martirio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><title type='text'>Música y martirio. En torno a santa Cecilia.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-QNzZCNtpl6k/TsxUFOfK8KI/AAAAAAAAAdU/GLjeuT2I5jo/s1600/SantaCecilia.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hda="true" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/-QNzZCNtpl6k/TsxUFOfK8KI/AAAAAAAAAdU/GLjeuT2I5jo/s200/SantaCecilia.jpg" width="120" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Parece que la mártir santa Cecilia&amp;nbsp;no entendía demasiado de fusas y semifusas, y que&amp;nbsp;terminó siendo patrona de la música por un error en algunos manuscritos del "Acta" de su martirio. El hecho es que Santa Cecilia,&amp;nbsp;para la mayoría de nosotros, es inseparablemente la&amp;nbsp;mujer&amp;nbsp;de la palma y de&amp;nbsp;la lira: virgen y mártir de Cristo, y patrona de los músicos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo le tomé un cariño irrevocable desde mi adolescencia, cuando siguiendo los caminos de la música y el&amp;nbsp; canto (eran los Torneos Juveniles Bonaerenses de folklore) estuve tres años seguidos en Mar del Plata precisamente para esta fecha de noviembre, en que&amp;nbsp;la querida&amp;nbsp;ciudad costera celebra a su santa patrona. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde entonces, como músico y creyente,&amp;nbsp;siempre celebro con mucho cariño los&amp;nbsp;22 de noviembre a la santa Cecilia, y hoy lo hice por primera vez como sacerdote.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y me quedé pensando en el misterioso&amp;nbsp;vínculo&amp;nbsp;de la música con el martirio del que ella es, por fortuitas circunstancias, símbolo acabado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"&lt;em&gt;Martyr&lt;/em&gt;", en griego,&amp;nbsp;es el testigo, el que da testimonio de algo. Andando el tiempo, la palabra se&amp;nbsp;fue especializando, y se aplicó a quienes daban testimonio de Dios con la entrega de su propia vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, en sentido amplio, a la música le cabe siempre el carácter de "martirio". La música es siempre una forma de dar testimonio de algo, de manifestar externamente algo profundo del corazón humano. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sabría decirlo con certeza, pero supongo que desde el principio la poesía nació para ser cantada, mucho antes de que a alguno se le ocurriera sólo declamarla. La música le presta a las palabras tantas más dimensiones, que puede hacerles decir mucho más de lo que dicen. Si se da testimonio con la palabra, el dado con el canto es mucho más "testimonial".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es casual que en todas las épocas se haya elegido la música para hacer "testimonio" del propio credo, de la propia bandera o filosofía, incluso hasta&amp;nbsp;jugarse la vida. ¿En qué historia no ha habido cantores proscritos?&amp;nbsp;Dicen los estudiosos que en la lengua de la Biblia "cantor" y "profeta" pueden escribirse con la misma palabra...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En alguna otra ocasión &lt;a href="http://diosyayacucho.blogspot.com/2007/08/del-silencio-que-hace-hablar.html"&gt;escribí&lt;/a&gt; sobre el sufrimiento que me daba,&amp;nbsp;de chico, que me obligaran a cantar en las reuniones familiares. Y aunque fui venciendo esa resistencia que me habría convertido en un "rogado", me justifico todavía, porque cantar es una manera de darse, de entregarse, de abrir el corazón y descubrir la intimidad. Cantar es, en ese sentido, y más allá del "contenido" de lo que uno cante, dar testimonio ante todo&amp;nbsp;de uno mismo: y ese testimonio muchas veces se cumple con el sudor y el sacrificio del "martirio", porque para cantar&amp;nbsp;o tocar "con el alma"&amp;nbsp;hay a veces que "dejar la vida".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me viene a la mente una frase&amp;nbsp;rotunda del cantor salteño&amp;nbsp;Ernesto Day: "solamente el tibio jamás podrá cantar" (&lt;em&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=4d4tsC60cE8"&gt;Si vuela una canción&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;). El canto, de suyo, como cualquier arte hecho de veras, requiere pasión, y por eso es enemigo de la tibieza, de la medianía espiritual, de la racionalidad que quisiera controlar el fervor de los sentimientos.&amp;nbsp;Cosa que ya&amp;nbsp;el mismo Martín Fierro, inaugurando su "vuelta", había afirmado:&amp;nbsp; "pues sólo no tiene voz el ser que no tiene sangre".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A veces, de hecho,&amp;nbsp;se oyen interpretaciones musicales técnicamente perfectas, pero incapaces de provocar una sola vibración en el alma. En cambio, como dice con maestría Zitarrosa:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Hay cantos como flores,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;mal afinados:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;suenan mucho mejores&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que bien cantados" (&lt;em&gt;Coplas del canto&lt;/em&gt;).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En efecto, el canto y&amp;nbsp;la música﻿ hechos "sin sangre" son dolorosamente falsos como un beso sin amor,&amp;nbsp;mentirosos como una moneda sin respaldo. Perdieron justamente ese ser cruento, ese derramamiento de sangre propio de todo "martirio". Por eso, en sentido estricto, no se puede cantar obligado, pues un canto forzado no es música de veras, como no son besos de veras&amp;nbsp;los que se dan por plata. Esa experiencia quedó eternamente canonizada en el salmo que narra la experiencia del pueblo judío desterrado: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Junto a los canales de Babilonia&lt;/div&gt;nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión;&lt;br /&gt;en los sauces de sus orillas&lt;br /&gt;colgábamos nuestras cítaras. &lt;br /&gt;Allí los que nos deportaron nos invitaban a cantar;&lt;br /&gt;nuestros opresores, a divertirlos:&lt;br /&gt;«Cantadnos un cantar de Sión». &lt;br /&gt;¡Cómo cantar un cántico del Señor en tierra extranjera!" (Sal 136, 1-4).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso, porque el canto nace del corazón, sólo puede nacer libremente. Como la sangre, como la vida, desde afuera sólo es posible exigirlo con violencia,&amp;nbsp;provocando heridas y muerte. Y como la sangre y la vida, puede desde adentro elegir darse, y entregarse por amor, hasta la muerte. De ahí la recurrida metáfora del canto del cisne:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;"No porque yo estoy cantando&lt;br /&gt;tengo el corazón alegre:&lt;br /&gt;yo soy como el pobre cisne &lt;br /&gt;que canta cuando se muere" (Copla popular argentina).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Porque sólo se da vida dando la vida, porque no se da a luz sin dolor, ni se cría sin sacrificio, ni se ama sin renunciar... justamente por eso la música hecha en serio da vida y es signo de vida. Por eso, todo puede cambiar con sólo&amp;nbsp;"&lt;em&gt;the sound of music&lt;/em&gt;".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, de lo mucho que esta íntima relación entre el martirio y la música da que pensar, me pareció bueno compartir estos pensamientos en voz alta, para honrar&amp;nbsp;a la querida santa Cecilia. Celebrando en ella a todos los músicos que noche a noche, venciendo la rutina y el hartazgo, dejan el corazón en cada escenario, inmolándose nuevamente ante el siempre nuevo auditorio, y dándoles vida con su pasión; y sobre todo celebrando con la mártir santa Cecilia a tantos más que dejan la vida en el amar y sufrir cotidiano,&amp;nbsp;recomponiendo los prosaicos renglones de cada día en un pentagrama de amor, única clave de la música de Dios.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;"Gracias le doy a la Virgen,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;gracias le doy al Señor,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;porque entre tanto rigor,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;y&amp;nbsp;habiendo perdido tanto,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;no perdí mi amor al canto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;ni mi voz como cantor" &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;(José Hernández, &lt;em&gt;La vuelta de Martín Fierro&lt;/em&gt;).&lt;/div&gt;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;Santa Cecilia, ruega por nosotros.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-3177350055147563945?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/3177350055147563945/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=3177350055147563945' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/3177350055147563945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/3177350055147563945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/11/musica-y-martirio-pensares-en-torno.html' title='Música y martirio. En torno a santa Cecilia.'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-QNzZCNtpl6k/TsxUFOfK8KI/AAAAAAAAAdU/GLjeuT2I5jo/s72-c/SantaCecilia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-6851706346999330424</id><published>2011-10-16T21:56:00.002-03:00</published><updated>2011-10-16T22:05:35.179-03:00</updated><title type='text'>Recen por mí</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-QbJLDoCgTkE/Tpt8uHBVpEI/AAAAAAAAAdA/IJCMDOpVkFY/s1600/INV_SACERD_2011.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="328" oda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-QbJLDoCgTkE/Tpt8uHBVpEI/AAAAAAAAAdA/IJCMDOpVkFY/s640/INV_SACERD_2011.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este viernes, si Dios quiere, seré ordenado sacerdote. No quería dejar de compartir esta linda noticia, sobre todo, con aquellos amigos del blog a quienes no conozco personalmente. &lt;br /&gt;Como lema de mi ordenación presbiteral elegí una súplica tomada de la Plegaria Eucarística III, pero que hacemos de una u otra manera en cada Misa: "Que él nos transforme en ofrenda permanente". En mi caso, es un fuerte deseo que le pido al Espíritu de Jesús: el deseo de que la vida entregada del Señor que cada día celebramos se traduzca en entregar cotidianamente la propia vida. Que mi vida se identifique con la Eucaristía... Y no sólo yo, sino que cada miembro de la comunidad a la que sirvo pueda, ayudada por mi ministerio, ofrecerse a Dios en favor de sus hermanos en su vida diaria.&lt;br /&gt;Les pido a ustedes que se unan a este deseo, y que recen mucho por mí en este tiempo, para que sea un cura generoso y entregado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-6851706346999330424?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/6851706346999330424/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=6851706346999330424' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6851706346999330424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6851706346999330424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/10/recen-por-mi.html' title='Recen por mí'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-QbJLDoCgTkE/Tpt8uHBVpEI/AAAAAAAAAdA/IJCMDOpVkFY/s72-c/INV_SACERD_2011.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-1918078347210962271</id><published>2011-10-08T01:11:00.002-03:00</published><updated>2011-10-16T21:49:43.051-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='encarnación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ángeles'/><title type='text'>Ángeles del Encarnado</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;«Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre»&lt;/em&gt; (Jn 1, 51).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con ocasión de&amp;nbsp;la fiesta litúrgica de los arcángeles San Gabriel, Miguel y Rafael anduve pensando un poco en los ángeles, en su lugar en el plan de salvación, en su culto, y en su actualidad, que oscila casi vertiginosamente entre la obsesión y el olvido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" height="400" oda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-aQowHEeV1N4/Tpt7PFQuazI/AAAAAAAAAc4/TszxxIxI-qY/s400/20%252520ICONE%252520COPTE%252520L%252520ECHELLE%252520DE%252520JACOB.jpg" width="216" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;Casi siempre me da la sensación de que&amp;nbsp;los ángeles están hoy como confinados a la infancia. Si&amp;nbsp;se admite que existan -todos recordamos a Jesús diciendo: &lt;span style="color: #990000; font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial&lt;/em&gt; (Mt 18, 10)-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, son&amp;nbsp;"ángeles de la guarda" cuya función -¿o su existencia?- se&amp;nbsp;apaga con la niñez. &lt;br /&gt;En&amp;nbsp;nuestras celebraciones&amp;nbsp;aparecen casi&amp;nbsp;únicamente&amp;nbsp;para las primeras comuniones, eso sí: revoloteando por todos lados ("subiendo y&amp;nbsp; bajando en todas las direcciones") y con colores vaticanos,&amp;nbsp;estampados en&amp;nbsp;los bancos de la iglesia y pringados en las tortas de la fiesta.&lt;br /&gt;¿Cuál es la misión de los ángeles?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, el pasaje del capítulo primero de Juan que la liturgia propone para la fiesta de los arcángeles me parece muy importante. Los ángeles suben y bajan sobre&amp;nbsp;Jesús, el&amp;nbsp;hijo del hombre, como subían y bajaban por la escalera que soñó Jacob (Gén 28, 11-19). La expresión del evangelio -"hijo del hombre"- no es casual:&amp;nbsp;no simplemente el "Verbo" o el "Hijo", sino el hombre Jesús, Palabra hecha carne, es la única escala que une el mundo de Dios y el de los hombres. &lt;br /&gt;Cuando en ámbitos más propensos al esoterismo y la espiritualidad gnóstica se tiende a buscar la mediación de los ángeles independientemente de su relación a Cristo, estos textos cristianos nos advierten que los ángeles están al servicio de Jesucristo (cf. Mc 1, 13; Heb 1, 9-2, 16; Col 1, 16). Esto quiere decir que, en el plan salvador de Dios, las creaturas más "puras", las más espirituales, sirven al Encarnado; los "espíritus puros"&amp;nbsp;son -como para María y para José- mensajeros y sirvientes&amp;nbsp;de&amp;nbsp;la encarnación.&lt;br /&gt;Por eso, creo que en este pasaje del evangelio de Juan que remite a la "escala de Jacob" se nos proporciona la "escala" con que medir la ortodoxia de nuestra espiritualidad. Como los espíritus que vienen de y llevan al Hijo del Hombre, la espiritualidad verdaderamente cristiana tiene que brotar de y conducir a Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre. Y es que no ya los "espíritus" creados, sino el mismo Espíritu de Dios, es el gran artista que obró la Encarnación y la Pascua del &lt;em&gt;Logos&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Quizá podemos invocar más la ayuda de los ángeles, para que ellos nos ayuden a no olvidarnos nunca de mirar al encarnado, crucificado y resucitado por nosotros. Y para que también nosotros podamos ser, con su ayuda, "nuncios de la encarnación", misioneros del Dios que por amor quiso ser uno de nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-1918078347210962271?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/1918078347210962271/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=1918078347210962271' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1918078347210962271'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1918078347210962271'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/10/angeles-del-encarnado.html' title='Ángeles del Encarnado'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-aQowHEeV1N4/Tpt7PFQuazI/AAAAAAAAAc4/TszxxIxI-qY/s72-c/20%252520ICONE%252520COPTE%252520L%252520ECHELLE%252520DE%252520JACOB.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-8185253358126782317</id><published>2011-08-13T15:57:00.008-03:00</published><updated>2011-08-26T18:02:57.347-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Virreyes'/><title type='text'>La lección del sauce</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-kpbgjvFFoSM/Tkb-K0uTvnI/AAAAAAAAAc0/jTTOZjyMavw/s1600/sauce+reci%25C3%25A9n+brotado.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="293" naa="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-kpbgjvFFoSM/Tkb-K0uTvnI/AAAAAAAAAc0/jTTOZjyMavw/s320/sauce+reci%25C3%25A9n+brotado.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;En la capillita de mi casa, donde rezo a la mañana, hay una ventana que siempre tengo abierta. Así, mientras voy&amp;nbsp;alabándolo a Dios&amp;nbsp;con los salmos matutinos, voy mirando por esa ventana cómo la luz del sol va calladamente devolviendo a cada cosa su forma, y gozo sintiendo cómo crece la luz amable, imperceptible como el avance de una marea, hasta que me doy cuenta de que ya puedo apagar la lámpara. Y&amp;nbsp;a través de&amp;nbsp;esa ventanita cada mañana&amp;nbsp;se me va ganando en el corazón mi barrio de Virreyes, con el rojo&amp;nbsp;de los ladrillos huecos en las paredes nuevas, con los&amp;nbsp;escasos árboles&amp;nbsp;siempre mutilados, con los ya conocidos pajaritos de&amp;nbsp;mi cuadra (la calandria del poste, las torcazas del cable...)&amp;nbsp;y el&amp;nbsp;intermitente desfile de somnolientos delantales&amp;nbsp;que&amp;nbsp;no quieren llegar a la escuela.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy a la mañana, cuando miré&amp;nbsp;por esa ventana,&amp;nbsp;me sorprendió ver que un sauce de&amp;nbsp;allá lejos&amp;nbsp;tenía, al oblicuo resplandor del sol saliente,&amp;nbsp;como un aura verde que envolvía su copa.&amp;nbsp;Evidentemente -filosofé con rudimentaria biología- aunque estemos en pleno agosto,&amp;nbsp;estos apenas dos días de húmedo veranito, con&amp;nbsp;su tormenta consiguiente, le alcanzaron al noble sauce para regalarnos la gratitud de sus renuevos, como una profecía de la vida nueva.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Ayer a la tardecita, en medio de un viento frío&amp;nbsp;muy fuerte y un cielo totalmente encapotado, salía, apurado,&amp;nbsp;de visitar a una familia, pedaleando vacilantemente -mal que le pesara a mi prisa- por entre&amp;nbsp;el barro del barrio San Jorge. Cerca de la salida del barrio, en una de las últimas esquinas&amp;nbsp;por donde iba a pasar,&amp;nbsp;vi a un grupo de como&amp;nbsp;cuatro muchachos en inconfundible&amp;nbsp;postura de estar consumiendo droga. Cuando me fui acercando,&amp;nbsp;creí reconocer, entre las capuchas de los buzos, a dos de ellos. En brevísimos segundos tuve que decidir si hacerle caso a mi apuro o a la voz que me decía que tenía que parar a saludarlos. ¿No era acaso&amp;nbsp;suficiente con decir de pasada: "¡adiós, muchachos! ¿Cómo andan?"?. Sin embargo -tal vez porque&amp;nbsp;al pasar por ahí&amp;nbsp;reconocí tras la sombra de su gorra a un tercero- lo cierto es que paré y los saludé. El primero, para saludarme,&amp;nbsp;se vio obligado&amp;nbsp;a cambiar de mano el&amp;nbsp; cigarro&amp;nbsp;que estaba armando. Saludé por el nombre a los tres que conocía, y me presenté a los que no. Y después de intercambiar brevísimas palabras, sin bajarme nunca de la bicicleta, me disponía a seguir viaje, cuando uno -el del "porro"- se me acercó, se&amp;nbsp;quitó un gorrito de lana, y me pidió: "Padre, ¿me da una bendición?", y recibió como un chiquito indefenso la mano que puse en su frente inclinada. No había terminado cuando otro de los muchachos, uno que&amp;nbsp;apenas antes&amp;nbsp;había aventurado&amp;nbsp;a media voz: "¿no tiene diez pesos para la coca, padre?" sin que yo me diera por aludido, también se me acercó con la gorrita en la mano y me pidió que lo bendijera.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Creo que es la primera vez que alguien me pide y recibe una bendición con tanta unción, con tanta fe, con tanta devoción.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Un minuto después, salía del barrio, entre emocionado y aturdido, casi olvidado de mi apuro, pensando en las cosas de la vida y dando gracias a Dios.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta mañana, cuando alternaba mi mirada entre el sagrario y ese sauce de pronto reverdecido, creí entender que el milagro vegetal era una parábola del corazón humano. ¡Con qué poco -apenitas un saludo de dos minutos- bastó para que dos muchachos de aspecto seguramente temible, semiocultos en una esquina, se desencapucharan por un instante y&amp;nbsp;pidieran espontáneamente, con la cabeza inclinada, la bendición de Dios! Como el sauce de mi ventana, parece que&amp;nbsp;los hombres&amp;nbsp;esperan muchas veces sólo un poquito de calor para mostrar esa vida escondida que tienen&amp;nbsp;helada en el corazón. Debajo de tantas costras, cicatrices y durezas, se encuentra siempre&amp;nbsp;la vida&amp;nbsp;frágil, la vida tierna e inocente que puso Dios al principio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Seguramente&amp;nbsp;alguna helada venidera&amp;nbsp;se lleve las prematuras hojitas de mi sauce. Seguramente&amp;nbsp;esas "yerbas"&amp;nbsp;&amp;nbsp;malas sigan ahogando la vida de esos muchachos. Pero yo espero no olvidarme de la lección y no volver a&amp;nbsp;despreciar la pequeñez de un gesto que, con la ayuda de Dios, puede despertar quién sabe qué brotes de vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-8185253358126782317?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/8185253358126782317/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=8185253358126782317' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8185253358126782317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8185253358126782317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/08/la-leccion-del-sauce.html' title='La lección del sauce'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-kpbgjvFFoSM/Tkb-K0uTvnI/AAAAAAAAAc0/jTTOZjyMavw/s72-c/sauce+reci%25C3%25A9n+brotado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-7941094174895078005</id><published>2011-07-29T22:05:00.001-03:00</published><updated>2011-07-30T01:10:45.685-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Nacer de la compasión de Jesús</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #444444;"&gt;&lt;em&gt;"&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #444444;"&gt;Entonces dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;&lt;span style="color: #444444;"&gt;&lt;em&gt;Y convocando a sus doce discípulos les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia" &lt;/em&gt;(Mt 9, 36--10,1&lt;/span&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;La compasión de Jesús y el envío de los Apóstoles&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #20124d;"&gt;La lectura casi continua del evangelio de Mateo que la Iglesia nos ofrece en la liturgia de este año permite que uno se percate de algunos detalles que&amp;nbsp;en una&amp;nbsp;lectura más fragmentarias&amp;nbsp;fácilmente se pasarían por alto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #20124d;"&gt;Leyendo este pasaje me impresionó cómo el primer envío de los doce&amp;nbsp;apóstoles (¡de los "enviados"!) está claramente ligado, en el texto, a la visceral compasión que Jesús siente ante la "multitud" "porque andaban fatigados y abatidos como ovejas que no tienen pastor".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #20124d;"&gt;Pareciera que es recién mirando con corazón conmovido a esa muchedumbre que Jesús se&amp;nbsp;hubiera dado&amp;nbsp;cuenta de lo grande de la tarea por hacer en contraste con la escasez de trabajadores: y es en ese preciso momento&amp;nbsp;que el Señor llama y envía a los doce.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;El verbo que nosotros sencillamente ponemos&amp;nbsp;como "tener compasión", en realidad quiere decir mucho más. En efecto, el&amp;nbsp;verbo original&amp;nbsp;griego&amp;nbsp;(&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;"&lt;em&gt;splanchnízomai&lt;/em&gt;") viene de la palabra "entrañas" ("&lt;em&gt;splanchnon&lt;/em&gt;"), de modo que lo que Mateo quiere decir cuando cuenta que Jesús se "&lt;em&gt;esplanchnizó&lt;/em&gt;" es que se le&amp;nbsp;retorcieron las tripas, que se le removieron las entrañas de tanta compasión... Esta compasión no es "sentir lástima", sino un estremecimiento potente que sacude hasta la última fibra del corazón, y que por eso no se queda en puro sentir sino que pone en movimiento a la persona, empujándola a comprometerse (como, por ejemplo, el buen samaritano de Lc 10, 33). Cuando la compasión llega al fondo de las entrañas, no puede uno quedarse como está, y&amp;nbsp;de las mismas entrañas nace la acción que pone por obra el sentimiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #20124d;"&gt;Es interesante que&amp;nbsp;aquí -como después en Mt 14, 14 y 15, 32: "las multiplicaciones de los panes"- Jesús no se "compadece" de alguien puntual (cf. Mt 20, 34), sino de toda la "multitud".&amp;nbsp;Pienso que tal vez&amp;nbsp;fue la mezcla de sentimientos -por un lado, esa potente compasión siempre urgente de acciones concretas y por otro,&amp;nbsp;la impotencia de constatar cuán grande era la tarea por hacer para tan pocos obreros- lo que llevó a Jesús a convocar en ese momento a los doce y a enviarlos a esa multitud "fatigada y abatida".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #20124d;"&gt;Lo cierto es que, según el evangelio de Mateo, la primera misión de los discípulos&amp;nbsp;nace de la compasión de Jesús. El ministerio apostólico tiene su origen en las entrañas conmovidas del "Dios con nosotros".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Por eso, la preparación para la misión en nombre de Cristo -y con más razón, la preparación para el ministerio apostólico&amp;nbsp;(y los ministerios diaconal y presbiteral como participaciones de él)- debería consistir fundamentalmente en poder "participar" en esa "compasión" entrañable del Señor. Si el envío nació de esta fortísima compasión por la gente abatida de tristeza y sinsentido, el enviado cumplirá tanto mejor su misión cuanto más esté sintonizado con la compasión de su Señor. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Esto implica,&amp;nbsp;por una parte,&amp;nbsp;una exigencia llamémosle "objetiva" (¡me sale el escolástico de adentro!): debemos tener experiencia de Jesús, conocer personalmente su corazón misericordioso. Sin ese haber gustado en la propia vida el amor de Cristo no se puede vibrar con lo que él vibra, alegrarse con lo que él se alegra, llorar con lo que él llora, indignarse con lo que él se indigna. Por otra parte, esto conlleva una exigencia "subjetiva", que no por obvia es menos importante: nuestro corazón debe ser capaz de compasión. Esta condición, que podría pensarse previa, sin embargo es fruto del encuentro con el amor compasivo de Jesús. Sólo el amor de su Corazón puede hacernos capaces de compadecernos (un poquito al menos...) como él. O sea: "todo es gracia". En la comunión personal con Jesús, por la cual nos descubrimos comprendidos, perdonados y queridos incondicionalmente,&amp;nbsp;y en&amp;nbsp;la misión,&amp;nbsp;encuentro con Jesús realmente presente en cada hermano necesitado (cf. Mt 25, 31-46), se va silenciosamente cumpliendo el milagro: el Espíritu Santo va transformando nuestro corazón de piedra en un corazón de carne, capaz de sufrir y de llorar -¡capaz de amar!- donde puede Dios&amp;nbsp;grabar a fuego&amp;nbsp;la Ley Nueva del amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Por eso san Marcos, en el pasaje paralelo (3, 13-14), dice que antes de enviarlos Jesús llamó a sus discípulos "para que estuvieran con él". El "seminario" de los Doce consisitió en hacer experiencia de Jesús:&amp;nbsp;del amor compasivo y misericordioso de su corazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Esta comunión de sentimientos con el Señor&amp;nbsp;-esta sintonía con su compasión- no es sólo una condición "previa" al ministerio (un "seminario" del que después se sale, enviado) sino una condición permanente. El ministro de Cristo, el misionero debe nutrirse de la compasión de Jesús&amp;nbsp; permanentemente, como el racimo de la parra. ¿Comulgar no es eso: comer el amor de Jesús dando la vida hasta el fin? Esa es la oración del apóstol: no perder nunca la sintonía con&amp;nbsp;las entrañas heridas de Jesús, no dejar que el corazón vuelva a encallecerse, no permitir que el ardor se enfríe... ¡Esa es la Misa de los cristianos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Roguémosle a Dios, como Jesús nos pide, que envíe obreros a la cosecha, y pidamos que nos permita tener algo, alguito, de la compasión de su Hijo, de su estremecimiento, de sus lágrimas, ante nuestra gente que también hoy anda arrastrada y herida por el desamor y la falta de sentido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-7941094174895078005?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/7941094174895078005/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=7941094174895078005' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7941094174895078005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7941094174895078005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/07/al-ver-la-multitud-tuvo-compasion.html' title='Nacer de la compasión de Jesús'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-3027443465787389704</id><published>2011-06-24T16:27:00.002-03:00</published><updated>2011-06-24T16:35:48.436-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='versos'/><title type='text'>Noche de junio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Voy con&amp;nbsp;un verso viejo, de hace más de diez años... y que sin embargo, cada vez que empiezan a tocar estas noches frías y hostiles, vuelvo a recordar. Espero que les guste, y si no, el adolescente que fui... que responda.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Noche de Junio&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Quiero beber los silencios de la noche&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;donde düermen todas mis preguntas,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;y en silencio contestarlas todas juntas,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;aunque giman las estrellas un reproche&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;por robarles misterios a sus brillos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Y dormir con el alma más liviana,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;más libre, más sabia, más baquiana;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;y buscar una almohada entre los grillos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;pues su canto es un etéreo almohadón frío&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;donde apoya la luna su cabeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Grillos, luna y yo somos un trío&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;cuyo único haber es la tristeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;El viento va por la calle desolada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;barriendo hojas negras que no sienten frío:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;tropas inertes de un resero impío&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;que al fin las deja en la vereda helada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Noche invernal, hosca y huraña,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;no invita al ensueño, no llama al cantor;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;su pálido rostro, su gélida entraña&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;tienen brillo y plata, pero no calor. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Ni los grillos cantan, ni los sapos rezan:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;la voz escarchada no puede salir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;Ya no tengo almohada, pero no interesa:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #20124d;"&gt;la luna me cuida, me voy a dormir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #20124d; font-size: x-small;"&gt;Punta Chica, 28 de junio de 1999&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-3027443465787389704?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/3027443465787389704/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=3027443465787389704' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/3027443465787389704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/3027443465787389704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/06/noche-de-junio.html' title='Noche de junio'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-2656115206371496217</id><published>2011-06-11T14:59:00.003-03:00</published><updated>2011-06-22T16:07:14.679-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ayacucho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espíritu Santo'/><title type='text'>Los callados hilos del Espíritu</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-xN6__LHWED4/TfO41_42N_I/AAAAAAAAAcs/SlAVg8iwEks/s1600/El+sol+muere+en+Tandil+larga.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="257" src="http://3.bp.blogspot.com/-xN6__LHWED4/TfO41_42N_I/AAAAAAAAAcs/SlAVg8iwEks/s640/El+sol+muere+en+Tandil+larga.jpg" t8="true" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Muchas veces he aprovechado “la hora de la oración” para agarrar el caballo y salir al campo, a dejar que la pampa y el cielo me ensanchen el corazón. Siempre me pareció una ingratitud no aceptar esa amabilidad del sol, que a la tardecita se pone manso y se entrega, dejándose mirar. &lt;/div&gt;Cuando veo que se acerca ese momento sagrado en que el sol se va a poner, casi espontáneamente me apeo y, con instintivo respeto, presencio de pie esa bellísima tristeza del ocaso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Algunas de esas tardes en que, sentado en el pasto, degustaba los tintos del cielo atardecido, me sorprendió un detalle antes inadvertido en esa soberbia escenografía, como irrumpe de pronto un primer plano en quien está acostumbrado a mirar el fondo. El sol, como un herido de muerte, desgarraba su último grito de luz antes de ahogarse en la sierra; como un postrero chuzazo sangriento, ese rayo de luz, lanzado desde abajo, al ras de la pampa, daba de lleno en la punta de los pastos, provocando una fiesta de formas y resplandores en los más humildes habitantes de la llanura. Y en medio de aquel inerme incendio de pastos y florcitas, de esa incandescencia sigilosa de panaderos, penachos y colas de zorro, celebrada apenas por los chimangos en retirada, un detalle me dejó extasiado. Sobre la infinita hilera oscura de siluetas vegetales, mecidas por la cadencia de la brisa, cientos, miles, millones de hilitos de oro aparecieron uniendo cada hojita de pasto, cada ínfima ramita, cada mínima flor. No había una sola plantita del campo que no estuviera atrapada en esa dorada cadena, colectiva artesanía de millones de arañitas invisibles. No se trataba de esas espléndidas telas de araña simétricas y redondas, prodigio de alguna antipática araña solterona, sino de simplísimos hilos en que la benigna luz del atardecer sabía reconocer el divino hilo de oro que abrazaba a todos los pastos del campo en su comunión, como una sinfonía de amor que saludaba al astro rey de la naturaleza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Estos días en que, con toda la Iglesia, pedimos el Don del Espíritu Santo, volví con el pensamiento a esta metáfora que&amp;nbsp;aprendí en esos inolvidables atardeceres de verano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Pienso que el Espíritu Santo se parece a esas arañitas del campo. Él, a quien muchos autores llaman “el gran Desconocido”, es así porque “ama el esconderse”. El Espíritu teje en silencio y en lo escondido la profunda trama de nuestra comunión. Es un trabajador infatigable, y sin embargo uno casi nunca nota su presencia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Si, como enseña la teología, el Espíritu Santo es el Amor personal en Dios, es natural que sea más “Desconocido”, porque el verdadero amor “&lt;em&gt;no hace alarde, no se envanece (…) no busca su propio interés&lt;/em&gt;” (1 Co 13, 4b-5). Y sin embargo, es el fundamento de todo lo que existe, y lo que mueve el universo. Al Espíritu Santo, como al Amor, lo extrañamos cuando falta, pero nos cuesta agradecerlo cuando está.&amp;nbsp;El Espíritu&amp;nbsp;ama manifestarse no tanto en sí mismo como en sus frutos: en la increíble comunión de lo diverso (paz, amor, alegría,&amp;nbsp;mansedumbre...)&amp;nbsp;más que en la extraordinariedad del viento y el fuego (que quedan puertas adentro).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Sólo se deja ver cuando Dios quiere, y, como las secretas telarañas del ocaso, preferentemente a la hora de la oración...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-2656115206371496217?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/2656115206371496217/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=2656115206371496217' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/2656115206371496217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/2656115206371496217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/06/los-callados-hilos-del-espiritu.html' title='Los callados hilos del Espíritu'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-xN6__LHWED4/TfO41_42N_I/AAAAAAAAAcs/SlAVg8iwEks/s72-c/El+sol+muere+en+Tandil+larga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-7115327730542638730</id><published>2011-05-07T13:12:00.008-03:00</published><updated>2011-05-11T14:58:57.579-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pascua'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Domingo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Virreyes'/><title type='text'>Una misa de domingo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El domingo amaneció sin ganas de amanecer. Había que tomar coraje para salir a la calle vacía, cuyo solo dueño era un viento fuerte y&amp;nbsp;frío&amp;nbsp;que, para terminar de disuadir a los timoratos, escupía aquí y allá una helada lluvia pinchuda. Con toda su fuerza, ese "pampero sucio" no sólo no lograba romper la cortina gris de nubarrones, sino que parecía apelotonar unas contra otras las nubes, profundizando todavía más el negror del cielo.&amp;nbsp;El otoño&amp;nbsp;estaba gritando&amp;nbsp;fuerte su demorada venida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Más allá de la vía del tren,&amp;nbsp;arrinconadas por el cauce viejo del río Reconquista y la ruta 202,&amp;nbsp;se amuchan las casas de&amp;nbsp;"la Perón", el barrio donde está&amp;nbsp;la capilla más lejana&amp;nbsp;de nuestra parroquia: San Ramón, en los mismos confines del partido de San Fernando. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como todos los domingos, fuimos con el párroco a San Ramón para celebrar la Misa. Cuando llegamos a la entrada de la iglesita, nos encontramos las rejas cerradas y un grupúsculo de fieles&amp;nbsp;desafiando el frío parados en la puerta.&amp;nbsp;Eran tres señoras, un par de chicos&amp;nbsp;jóvenes y la monjita que traía la guitarra. Y algunos perros, cómo no. Ateridos, pero entre francas sonrisas, se preguntaban por la doña que tiene la llave, que qué raro que no hubiera aparecido, que habían golpeado en su casa y nada, que si alguien tiene otro juego, que qué iban a hacer...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al final otra de las señoras ofreció su casa, y decidimos ir para allá a celebrar la eucaristía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quienes esa inhóspita mañana&amp;nbsp;hayan pasado por ahí se habrán preguntado por esa ínfima caravana que costeaba la ruta, y que casi en fila india sorteaba los mil desniveles de la maltrecha vereda. En el camino se sumó una familia que estaba&amp;nbsp;viniendo a Misa y se cruzó con la improvisada procesión dominical.&amp;nbsp;Habremos hecho tres cuadras, casi hasta la otra punta del barrio, hasta que alcanzamos a&amp;nbsp;la doña que&amp;nbsp;nos esperaba sonriente en la puerta de su casa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de cruzar el patiecito de adelante, entramos. No bien pasada la puerta, vimos las mesas arrimadas puestas en el medio de esa pieza, las sillas y banquitos acomodados alrededor y los santitos de la casa en el centro, junto con sus respectivas velas, sobre un mantelito. Una vez congregados alrededor del doméstico altar, fueron apareciendo otros moradores de la casa -hijos y nietos de nuestra anfitriona- que completaron la asamblea.&lt;br /&gt;Prendidas las velas, la hermanita dio los primeros acordes de una canción, y la Misa empezó, como todos los domingos... No teníamos cirio pascual, pero ¡qué lindo brillaban esas velitas en la penumbra de esa mañana oscura, mientras afuera&amp;nbsp;el viento hacía&amp;nbsp;sacudir las trémulas ventanas!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 1em; margin-right: 1em; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" height="427" j8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-5DP4ntU6Ohg/TcWQDn6NWGI/AAAAAAAAAcU/inoansXDMlY/s640/Fractio.jpg" width="640" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;"Todos se reunían asiduamente para escuchar la enseñanza de los Apóstoles y participar en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones (...) se mantenían unidos y ponían lo suyo en común (...) partían el pan en las casas y comían juntos con alegría y sencillez&amp;nbsp;de corazón (...)" (Hch 2, 42.44.46).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tal vez fue porque tenía todavía grabadas en mis retinas las imágenes de la solemne&amp;nbsp;liturgia multitudinaria, universal y&amp;nbsp;grandiosa de la beatificación de Juan Pablo II, esa misma madrugada... Lo cierto es que&amp;nbsp;a medida que&amp;nbsp;iba escuchando la Liturgia de la Palabra de ese II Domingo de Pascua no podía ocultar mi profunda emoción: la Palabra se estaba cumpliendo de manera patente... Dos mil años más tarde, estaba este pequeño grupo de discípulos de Jesús, desafiando el frío y la lluvia, reunido para "partir el Pan" en una casa.&amp;nbsp; La misma tarde de Pascua (cf. Jn 20, 19 ss.), los discípulos, reunidos&lt;em&gt; "el primer día de la semana&lt;/em&gt;", se encontraron con el Resucitado en medio de ellos y él les regaló su Espíritu y su paz, y volvieron a hacerlo "&lt;em&gt;ocho días más tarde&lt;/em&gt;":&amp;nbsp;"desde entonces, la Iglesia nunca ha dejado de reunirse para celebrar el misterio pascual" (Concilio Vaticano II, &lt;em&gt;Sacrosanctum Concilium,&lt;/em&gt; 6). &lt;br /&gt;¡Qué lindo saber con certeza firme que ahí, entre nosotros, en ese rincón de Virreyes, estaba presente el mismo Señor, el mismo Jesús Resucitado del día de Pascua, tan&amp;nbsp;presente en la Plaza de San Pedro como en esta casa del barrio Perón! Pocas veces palpé de modo tan vibrante el misterio de la Única Iglesia, capaz de manifestarse en el esplendor de la Misa del Papa y en la sencillez apostólica de nuestra eucaristía casera en San Ramón.&amp;nbsp;¡Qué&amp;nbsp; grande y misteriosa trascendencia el que,&amp;nbsp;aunque seamos "dos o tres", los cristianos&amp;nbsp;nos reunamos cada domingo&amp;nbsp;"en el nombre del Señor"! Quizá en la Comida&amp;nbsp;del cielo, en&amp;nbsp;ese "domingo sin ocaso",&amp;nbsp;nos demos cuenta del todo. Mientras tanto, seamos nosotros "felices por creer sin haber visto" (cf. Jn 20, 29)&amp;nbsp;y sigamos, de domingo a domingo, uniéndonos para celebrar la Palabra y el Pan, porque Cristo está donde está su Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Pq9ONlBeK3I/TcWWw53mNqI/AAAAAAAAAcY/k8PZzmJBD54/s1600/01052011_beatificacionJuanPabloII-9.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" j8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-Pq9ONlBeK3I/TcWWw53mNqI/AAAAAAAAAcY/k8PZzmJBD54/s1600/01052011_beatificacionJuanPabloII-9.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-5DP4ntU6Ohg/TcWQDn6NWGI/AAAAAAAAAcU/inoansXDMlY/s1600/Fractio.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-7115327730542638730?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/7115327730542638730/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=7115327730542638730' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7115327730542638730'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7115327730542638730'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/05/un-domingo-mas.html' title='Una misa de domingo'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-5DP4ntU6Ohg/TcWQDn6NWGI/AAAAAAAAAcU/inoansXDMlY/s72-c/Fractio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-1190141671224214136</id><published>2011-04-23T00:41:00.003-03:00</published><updated>2011-04-27T10:03:21.630-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><title type='text'>Éste es el hombre</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La liturgia de la Palabra del Viernes Santo tiene, entre tantos, un detalle que da que pensar.&amp;nbsp;En el admirable texto del profeta Isaías, ese conmovedor poema que nos describe al Servidor de Dios que, siendo inocente, acepta libremente sufrir para beneficiar a los culpables, se dice que estaba &lt;em&gt;"tan desfigurado que su aspecto no era el de un hombre, y su apariencia no era más la de un ser humano" (Is 52, 14).&lt;/em&gt; En el evangelio, nos volvemos a encontrar con un Servidor de Dios inocente, que tiene el rostro desfigurado por el dolor de los azotes, por la sangre de las espinas y por las bofetadas de los soldados. Es Jesús. Pero Pilato nos lo presenta diciendo todo lo contrario que Isaías: &lt;em&gt;“Aquí tienen al hombre” (Jn 19, 5).&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pilato probablemente dijo esa frase sin ningún sentido especial, pero san Juan evangelista tiene un buen sentido del humor, y le gusta poner en boca de los enemigos de Jesús las más solemnes verdades. Por ejemplo,&amp;nbsp;a Caifás le hace decir: &lt;em&gt;"es preferible que un solo hombre muera por el pueblo y no que perezca toda la nación"&lt;/em&gt; (Jn 11, 50; cf. 19, 14); y en el evangelio de este Viernes Santo, es justamente Pilato -el mismo que dice: &lt;em&gt;"¿Qué es la verdad?"&lt;/em&gt;&amp;nbsp;(Jn 18, 38)- quien, sin siquiera sospecharlo, nos dice dos profundas verdades: &lt;em&gt;“Aquí tienen al hombre”&lt;/em&gt; y un poco después: &lt;em&gt;“Aquí está su rey” (Jn 19, 14).&lt;/em&gt; La tradición cristiana reconoció la hondura de esta frase, y por eso la hizo famosa, junto con la escena correspondiente, en tantas representaciones del &lt;em&gt;"ecce homo".&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La&amp;nbsp;expresión griega &lt;em&gt;"idou&lt;/em&gt;" ("he aquí"), por su raíz, se podría traducir como: “Vean, miren al hombre”. Hoy, Viernes santo,&amp;nbsp;la Iglesia&amp;nbsp;quiere “mirar al hombre” mirando a Jesús en la Cruz. Queremos reconocer, en ese servidor de Dios aplastado por el dolor, al hombre auténtico, al hombre verdadero, al hombre que es modelo de todo ser humano. Sin embargo, no es nada fácil encontrar el ideal de la humanidad en este rostro deshumanizado por la inhumanidad de sus semejantes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cristo, entonces, -y el Cristo de la Pasión y la Cruz-&amp;nbsp;es “el hombre” sin más, la imagen perfecta del hombre. Ahora bien, podríamos decir que él es imagen nuestra por lo menos de dos maneras: como reflejo y como modelo. Como reflejo, Cristo es nuestra imagen en cuanto los hombres&amp;nbsp;nos&amp;nbsp;reconocemos en él y él en nosotros; como modelo, lo es en cuanto que estamos llamados a parecernos a él.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nuestro pueblo&amp;nbsp;se ha visto siempre&amp;nbsp;atraído por el Señor de la Cruz. En todo Occidente,&amp;nbsp;pero particularmente en&amp;nbsp;América latina, tenemos una sensibilidad especial hacia Jesús crucificado: entre nosotros, tenemos al Señor de Mailín, al Señor de los Milagros de Salta,&amp;nbsp;y en&amp;nbsp;tantas iglesias y capillitas,&amp;nbsp;tantísimos&amp;nbsp;Cristos barrocos del tiempo colonial...&amp;nbsp; Siempre me impresionó, en nuestras iglesias grandes, cómo la mayoría de la gente no se acerca a rezar al sagrario sino&amp;nbsp;a esas imágenes&amp;nbsp;del Crucificado&amp;nbsp;que quizá hoy a algunos nos parecen demasiado crueles y sangrientas, pero en las que el pueblo pobre y sufriente se vio y se sigue viendo&amp;nbsp;reflejado. Cuando&amp;nbsp;se sufre en serio, y uno&amp;nbsp;se da cuenta de que nadie puede comprender ni compadecer el dolor que tiene, mira al Jesús sufriente, y se reconoce en él...&amp;nbsp;Nuestra&amp;nbsp;fe nos asegura que él sí, desde la Cruz, nos entiende desde adentro, y que con la cruz nos abraza con sus dos manos, y que a través de su Cruz nos va a llevar a buen puerto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este ser Jesús&amp;nbsp;imagen del hombre tiene también otro aspecto, como si el espejo tuviera dos caras: no sólo el hombre sufriente se ve reflejado en Jesús, sino que Jesús se ve reflejado en todo hombre que sufre. Pilato nos señala a Jesús desfigurado, diciendo “Miren al hombre” y Jesús, con su silencio, nos lo repite: “miren al hombre”. Miren al hombre que está como yo ahora, desfigurado, deshumanizado, miren al hombre “sin forma ni hermosura que atraiga nuestras miradas”, miren al hombre “ante quien se aparta el rostro”, y en él, reconózcanme a mí, al Señor, al hombre verdadero. ¿No es ésta una de las enseñanzas fundamentales de Jesús: "&lt;em&gt;en verdad les digo, todo lo que hicieron a uno de mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron&lt;/em&gt;" (Mt 25, 40; cf. Mt 25, 45)?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso, “mirar al hombre” en la Cruz, también es comprometernos a mirar a todos los hombres, sobre todo a los que menos quisiéramos mirar. Si hoy “miramos”, y adoramos, y nos arrodillamos ante la Cruz, y lo hacemos en serio, tenemos que hacer lo mismo con los demás, sabiendo&amp;nbsp;-aunque nada sintamos-&amp;nbsp;que en ellos está Jesús.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Aquí tienen&amp;nbsp;al hombre”. Por último, Jesús es la imagen del hombre&amp;nbsp;en cuanto&amp;nbsp;modelo del hombre,&amp;nbsp; porque en la Cruz nos muestra cómo ser hombres verdaderamente, cómo alcanzar nuestra plenitud, como vivir de tal manera que vivamos para siempre. Jesús nos muestra cómo vivir humanamente y humanizando la vida de los demás. Jesús es el modelo del hombre perfecto, del hombre pleno, del hombre feliz. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WdKmqAtN-2U/TbJJRLzOf2I/AAAAAAAAAcQ/jt1l8Gkv5Nw/s1600/CristoCrucificado.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" i8="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-WdKmqAtN-2U/TbJJRLzOf2I/AAAAAAAAAcQ/jt1l8Gkv5Nw/s400/CristoCrucificado.jpg" width="266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Él, en la Cruz, es nuestro modelo, pero no por toda la sangre que derramó o por todo el sufrimiento que tuvo, como si el dolor o la sangre sirvieran de algo… Lamentablemente, nuestra experiencia es que muchas veces el dolor o el sufrimiento no hacen sino endurecer más el corazón de las personas, y no traen nada bueno. En efecto, lo que salva, lo que humaniza, lo que plenifica no es el dolor de Jesús, sino su amor.&lt;em&gt; &lt;/em&gt;Él mismo había encarado así su Pasión:&lt;em&gt;“No hay amor más grande que dar la vida por los amigos&lt;/em&gt;” (Jn 15, 13). Sólo a través de este dar la vida vienen la fecundidad y la felicidad: sólo dando la vida se puede vivir y dar vida. &lt;em&gt;“Si el grano de trigo que cae en tierra no muere, se&amp;nbsp;queda solo; pero si muere, da mucho fruto”&lt;/em&gt; (Jn 12, 24).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque suene raro decirlo, hagámosle caso a Pilato. Cuando él&amp;nbsp;nos señala “éste es el hombre”, miremos, y veamos a Jesús, al&amp;nbsp;Hijo de Dios que por amor se hizo un hombre perfectamente inocente, que pasó haciendo el bien, que está entregando la vida por todos. Entonces&amp;nbsp;comprenderemos que lo&amp;nbsp;que hace que vivir&amp;nbsp;y morir&amp;nbsp;tengan sentido y valgan la pena es el amor, que la plenitud humana es la vida entregada a los hermanos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-1190141671224214136?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/1190141671224214136/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=1190141671224214136' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1190141671224214136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1190141671224214136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/04/este-es-el-hombre.html' title='Éste es el hombre'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-WdKmqAtN-2U/TbJJRLzOf2I/AAAAAAAAAcQ/jt1l8Gkv5Nw/s72-c/CristoCrucificado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-3555588422437002178</id><published>2011-03-31T23:58:00.006-03:00</published><updated>2011-04-10T21:01:59.887-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaresma'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='verdad'/><title type='text'>Ser buena samaritana para ser buen samaritano</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-VF9Gl2Eu6yY/TZXXa-tzaXI/AAAAAAAAAcE/By54imGa8iY/s1600/Pozo+de+Brea+Pozo.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" r6="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-VF9Gl2Eu6yY/TZXXa-tzaXI/AAAAAAAAAcE/By54imGa8iY/s1600/Pozo+de+Brea+Pozo.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;Es el mediodía. El contorno de los escasos arbustos se desdibuja a lo lejos por el calor que todo lo aplasta. "Fatigado del camino" aparece Jesús, que se sienta, solo, en el pozo solo. Y llega una mujer samaritana. No es difícil ponernos en el lugar de ella, delante de aquel forastero, en quien los que escuchamos el Evangelio reconocemos a la Palabra de Dios hecha carne. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;Lo primero que Jesús hace es apelar a la generosidad: "dame de beber", sin decir buendía... No es una actitud esperable, y en esto lleva la marca registrada de Dios: descoloca... "¿&lt;em&gt;Cómo tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?&lt;/em&gt;" (v. 9). Pero Jesús le revela su intención verdadera: "&lt;em&gt;si conocieras... quién es el que te dice: "dame de beber", tú le habrías pedido y él te habría dado agua viva&lt;/em&gt;" (v. 10). Jesús tiene sed de la sed de la mujer. El Señor quiere a toda costa, imperativamente, encontrarse con nuestra sed. "Te quiero saciar, pero pedime". Pero la mujer no puede, porque falta "conocer el don de Dios"...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;En el capítulo anterior, Juan ya nos contaba que el &lt;strong&gt;don&lt;/strong&gt; de Dios es el mismo Jesús: "&lt;em&gt;tanto amó Dios al mundo que &lt;strong&gt;dio &lt;/strong&gt;a su Hijo único para que todo el que crea en él no muera sino tenga vida eterna&lt;/em&gt;" (3, 16). Pero conocer el don de Dios es "tener experiencia" de él... Resuena en nuestros oídos el despechado reproche divino: "&lt;em&gt;Yo conozco a Efraím... y no conocen al Señor&lt;/em&gt;" (Oseas 5, 3a.4b). Esta mujer es inteligente e instruida, pero hay veces que los conocimientos impiden "conocer" de veras: ella sabe perfectamente la historia del pozo, la de los patriarcas, las diferencias teológicas entre judíos y samaritanos, incluso la misión y venida del Mesías... Pero estando delante de él, no puede siquiera elevarse al plano de conversación más espiritual al que quiere llevarla Jesús, y su pensamiento se queda anclado en la realidad del agua material.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;Todo pasa por su corazón, sepultado bajo esas razones racionalizadoras... Su corazón, como el nuestro, tan acostumbrado a beber, a tomar, a buscar... imperado por la necesidad de saciar su sed. Jesús, como ella no le pide todavía nada, la busca por algún resquicio de debilidad, de fragilidad, de "sed", de deseo: "&lt;em&gt;el que beba del agua que yo daré nunca más volverá a tener sed&lt;/em&gt;" (v. 14). A la samaritana se le ilumina el rostro: "¡basta de venir cada día al pozo a sacar agua...!" (cf. v. 15). El Señor, con maestría, puso al descubierto una primera fibra del corazón de la mujer: la fatiga de tener que saciar su sed. En efecto, hay dos tipos de sed... Una es la del deseo -cuando uno sabe y busca qué es lo que necesita- y otra es la de la necesidad no reconocida. Calmar la sed de una necesidad no reconocida no es una tarea gozosa, sino una esclavitud ciega y siempre frustrante. ¡Cuántas veces nuestros corazones, sin saberlo, se van desangrando así...!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;Pero entonces, punzada en su debilidad, la samaritana dice la palabra mágica: "&lt;em&gt;dame de esa agua..."&lt;/em&gt; (v. 15), y entonces, con la puerta abierta por la libertad, empieza el milagro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;Me imagino que Jesús, "saciado" por este pedido, olvidado del calor y del cansancio, y puesto de pie entusiasmado, casi frotándose las manos del gusto,&amp;nbsp; la habrá mirado con la dulce incisividad del amor, que descubre las profundas heridas del corazón: "Bien, empecemos: traete a tu marido"... "&lt;em&gt;No tengo marido&lt;/em&gt;" (v. 17), respuesta "racional" que el Señor desnuda de inmediato: "&lt;em&gt;tienes razón&lt;/em&gt; [...] &lt;em&gt;has tenido cinco y el que ahora tienes no es tu marido&lt;/em&gt; [....]" (v. 18). Al sentirse descubierta, ella apela nuevamente a la racionalización y contesta rápidamente: "&lt;em&gt;Señor, veo que eres un profeta"&lt;/em&gt; (v. 19) y trata desesperadamente de poner distancia entre ella y su interlocutor con una disquisición teológica acerca de lo que los separa: acerca de los lugares de culto de judíos y samaritanos... Jesús, Maestro paciente, se sube al tren hasta que en un momento clave le revela toda la verdad, como quien saca un as escondido bajo la manga: "&lt;em&gt;el Mesías &lt;/em&gt;[...]&lt;em&gt; soy yo, el que te está hablando&lt;/em&gt;" (cf. vv. 25-26). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;¡Es el momento de la verdad! Pero justo entonces, rompiendo todo el clima, caen los discípulos, que volvían de hacer las compras. Se ve que entonces Jesús se distrae y por primera vez le quitó los ojos a la mujer. Ella aprovecha la ocasión y huye a contar que vio, casi con seguridad, al Mesías… ¿Cómo sabe? La prueba es la verdad: “&lt;em&gt;me dijo todo lo que hice&lt;/em&gt;” (v. 29). Ahora sabemos de sus propios labios que aquellas palabras de Jesús a las que ella había fingido no dar importancia (“&lt;em&gt;veo que eres un profeta&lt;/em&gt;”…) le habían calado hondo, muy hondo, tan hondo desde donde puede brotar la vertiente del agua viva… El Señor la había “llevado al desierto” y le estaba “hablando al corazón” (cf. Os 2, 16) pero al mismo tiempo la había “desnudado por completo” (Os 2, 5). Ella, que todavía no conocía el “don de Dios”, era sin embargo totalmente conocida por Jesús, que sabía de sus cinco maridos y de su actual concubino… Pero Jesús no le dijo esa verdad para dejar al descubierto su inmoralidad, sino para asegurarle que conocía a fondo las heridas sedientas de su corazón, las dolorosas grietas de su desdichado cántaro, al que “el agua se le escapa cada dos por tres”, como a los “pobres coladores” de María Elena Walsh. El Señor se mostraba perfectamente al tanto de su afán obsesivo de afecto, que no había hecho más que acumularle fracasos amorosos. Iban seis, y ella déle ir al pozo…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;Aquí el evangelista nos regala un detalle precioso, porque pone: “&lt;em&gt;La mujer, &lt;strong&gt;dejando allí su cántaro&lt;/strong&gt;, corrió a la ciudad&lt;/em&gt;” (v. 28). El milagro ya está hecho, ya la samaritana es una mujer nueva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;Entonces volvemos a recordar que todo había comenzado con un “llamado a la solidaridad”, con una invitación a la generosidad: “&lt;em&gt;dame de beber&lt;/em&gt;” (v. 7). Y lo cierto es que ella, al final, no le dio nunca a Jesús ni un trago de agua, pero sí había ya respondido de corazón al segundo “pedido” del Señor: “&lt;em&gt;Créeme, mujer…&lt;/em&gt;” (v. 21). Porque los pasos de este camino nuevo se dan de a poco: una vida entera dedicada a la desecante gimnasia de “absorber” no se transforma tan rápidamente. Pero lo fundamental está hecho: ella dejó olvidado su cántaro, esas sus pobrecitas necesidades insaciables que le secaban la vida a ella y a los hombres que se dejaban absorber por su febril seducción…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;Sin darse cuenta quizá, su corrida a la ciudad era el cumplimiento de la promesa de Jesús y la coronación del proceso: ella había “conocido el don de Dios”, le había “pedido agua”, él le dio entonces a beber toda su misericordia, con una mirada de amor que la hizo encontrarse a un tiempo con su propia verdad y con la verdad sobre Él, y ahora ella tenía adentro una “&lt;em&gt;fuente que brota hasta la vida eterna&lt;/em&gt;” (v. 14), que empapaba a sus paisanos y los conducía al Camino, a la Verdad, a la Vida…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;¡Cuántas verdades sobre Dios y sobre nosotros nos revela este misterio de Jesús y la samaritana!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;Para quienes somos discípulos de este Maestro, y queremos, como Él, ser “buenos samaritanos” que pasen por la vida haciendo el bien, el itinerario de la samaritana nos llena de esperanza. De hecho, no podríamos ser como “el buen samaritano” (cf. Lc 10, 25-37) si no somos antes bien “la samaritana”. ¡Qué lindo es pensar que la tan difícil abnegación que Cristo nos exige (cf. Lc 9, 23-24), y que nos sabe a muerte (cf. Jn 12, 24), puede hacerse efectiva con la misma espontaneidad con que la samaritana dejó su cántaro olvidado! Éste es el verdadero camino de la cruz, ésta es la genuina vida cristiana, que surge, abundante como el agua, del amor de Dios, y no de los imperativos extrínsecos y voluntaristas. Únicamente cuando uno “&lt;em&gt;gusta y ve qué bueno es el Señor&lt;/em&gt;” (Sal 33, 9), cuando puede decir “&lt;em&gt;encontré al amor de mi alma&lt;/em&gt;” (Ct 3, 4), cuando la sed más profunda del amor más profundo encuentra por fin la “&lt;em&gt;fuente de agua viva”&lt;/em&gt; (Jer 2, 13a), sólo entonces puede dejar olvidado el inconformable cántaro del propio yo, esa “&lt;em&gt;cisterna agrietada que no retiene el agua&lt;/em&gt;” (Jer 2, 13b), esa angustiada aspiradora afectiva que demanda, reclama y absorbe sin nunca calmar su ansiedad, y dedicarse por entero a que otros “&lt;em&gt;vengan a ver&lt;/em&gt;” (Jn 4, 29; cf. Jn 1, 39.46) a Jesús, nuestro Dios y nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Señor Jesús, misterioso peregrino del mediodía&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;que en los desiertos de la vida nos sales al encuentro,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;gracias por hacernos conocer la verdad sobre nosotros mismos,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;gracias porque a la luz de tu rostro vamos también descubriendo el nuestro, &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;gracias por darnos esa Agua viva, el Espíritu que nos enseña la verdad (cf. Jn 7, 39), &lt;br /&gt;porque esa verdad nos va haciendo libres,&lt;br /&gt;libres para decir “sí”,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;libres para derramar en nuestros hermanos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;el amor de Dios que tú derramas en nuestros corazones (cf. Rom 5, 5).&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-3555588422437002178?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/3555588422437002178/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=3555588422437002178' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/3555588422437002178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/3555588422437002178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/03/ser-buena-samaritana-para-ser-buen.html' title='Ser buena samaritana para ser buen samaritano'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-VF9Gl2Eu6yY/TZXXa-tzaXI/AAAAAAAAAcE/By54imGa8iY/s72-c/Pozo+de+Brea+Pozo.png' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-9110123017726864696</id><published>2011-03-20T17:34:00.000-03:00</published><updated>2011-03-20T17:34:13.892-03:00</updated><title type='text'>¡Recen por mí!</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-L50BP8MPJXc/TYZfSQkZfgI/AAAAAAAAAcA/RwL8gqRFcjk/s1600/Invitaci%25C3%25B3n+a+la+ordenaci%25C3%25B3n+diaconal.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="328" r6="true" src="https://lh5.googleusercontent.com/-L50BP8MPJXc/TYZfSQkZfgI/AAAAAAAAAcA/RwL8gqRFcjk/s640/Invitaci%25C3%25B3n+a+la+ordenaci%25C3%25B3n+diaconal.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Aunque no suelo escribir cosas &lt;em&gt;directamente&lt;/em&gt; personales en el blog, hagamos una excepción para compartir esta linda noticia, sobre todo con quienes me une sólo este misterioso vínculo cibernáutico.&lt;br /&gt;A todos pido oraciones, para que pueda ser fiel servidor de nuestro Señor, quien dijo de sí mismo que "no ha venido a ser servido sino a servir" (Mc 10, 45). &lt;br /&gt;Este camino de servicio a la Iglesia requiere que, como discípulo, cada día "me niegue a mí mismo y tome la cruz": es un camino de muerte y resurrección, como el de nuestro Maestro.&amp;nbsp;De aquí&amp;nbsp;el lema, tomado de las mismas palabras de Jesús, que me acompaña en este paso fundamental de vida consagrada.&lt;br /&gt;Pídanle a la Virgen, a Ella que pronunció el "&lt;em&gt;amén&lt;/em&gt;" más fecundo de la historia&amp;nbsp;ante la anunciación del Ángel, que en esta solemnidad de la Anunciación sea también ella, como Madre y Hermana, la que me enseñe a dar un "sí" generoso y fiel al Buen Dios que me quiere, me llama y me envía a su Pueblo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-9110123017726864696?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/9110123017726864696/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=9110123017726864696' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/9110123017726864696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/9110123017726864696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/03/recen-por-mi.html' title='¡Recen por mí!'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-L50BP8MPJXc/TYZfSQkZfgI/AAAAAAAAAcA/RwL8gqRFcjk/s72-c/Invitaci%25C3%25B3n+a+la+ordenaci%25C3%25B3n+diaconal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-5160699367855571919</id><published>2011-02-20T19:40:00.002-03:00</published><updated>2011-02-21T10:33:04.758-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ayacucho'/><title type='text'>Cuando Adán estuvo en Ayacucho</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Hace casi diez años que no pasaba quince días seguidos en el campo. Y, tal como lo tenía puntualmente previsto y largamente deseado, las dos semanas de estudio requeridas para el examen final de toda la teología me proporcionaron la excusa perfecta para venir. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Lo cierto es que es muy diferente venir al campo con el impune sosiego de una quincena que con los días contados, atorado por la muy cierta sensación de que las horas se van al galope, y de que el tiempo a uno lo persigue, hambriento, con&amp;nbsp;el aliento en la nuca, celoso devorador de su felicidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;En esas ocasiones, la mirada se me contagia de esa ansiedad del cronómetro, y mis sentidos se atragantan con las mil bellezas de la pampa, como si engordar con desmesura la memoria alcanzara para tirar con el recuerdo durante las flacas horas de la ausencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Estos días, en cambio, gocé de poder mirar las cosas mansamente, sin apuro, con la misma calma serena con que se mira el cielo&amp;nbsp;en los remansos. Y la verdá que es lindo lo que pasa cuando uno no está activamente dirigiendo su mirada sino que deja que obre el asombro, y que los ojos se fijen solos en lo que más los atrae. Esta vez descubrí los pastos del campo. Cada uno me llamaba la atención, y parecía que por primera vez me daba cuenta de la apabullante variedad que mentía la verde homogeneidad de la llanura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;En mi vida, estas atracciones espontáneas fueron variando: primero, como a los diez años, fueron los grandes árboles europeos, empezando por los del monte de “El Rodeo”, cuyos nombres mamá o mi abuela me enseñaban, y que me llevaron a hacer un herbario con todas las especies del campo y del barrio; después fueron los pájaros autóctonos, que iba conociendo preguntándole a papá; hace un par de años, me agarró una locura por conocer&amp;nbsp;los árboles y arbustos autóctonos de los alrededores de Buenos Ayres, ayudado esta vez ya por Google… Cada atracción nueva tiene la peculiaridad de no desplazar, sin embargo, los amores precedentes, de modo que hoy me siguen encantando los árboles de jardín, y los pájaros libres, y los talas de los baldíos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Y ahora los pastos. Cada tarde, terminado el estudio, me voy caminando hasta un potrero del campo al lado, o a las cunetas del camino, o a los pocos bajos que no presentan el&amp;nbsp;unánime color del glifosato, para encontrarme con los pastos naturales. Me sorprendo a mí mismo, que siempre andaba mirando al cielo, con los ojos clavados en el piso, sondeando cada nuevo tono de verde del camino. No es que antes no me hubiera fijado en los pastos: ya distinguía el trébol del &lt;em&gt;lotus&lt;/em&gt;, y el pasto miel del “pelo de chancho”, y la gramilla de ese pastito de sombra de la calle de &lt;em&gt;acer&lt;/em&gt;… Pero desde que me tomó este nuevo asombro, mi mirada, presa de una fuerte avidez botánica, ve por doquier detalles nuevos, arranca, clasifica, distingue… y sobre todo pregunta. Tengo una necesidad imperiosa de saber los nombres de cada pasto o planta nueva que descubro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #666666;"&gt;Gracias a Dios, están los amigos camperos y parientes agrónomos, que me van de a poco “desasnando”, ayudándome a clasificar y a nombrar: umbelíferas, gramíneas, ciperáceas; cicuta, biznaga y altamisa; cepacaballo, achira y cardo asnal; flechilla, cola de zorro y cebadilla… Con cada nombre nuevo, mi inteligencia descansa con solaz de panza llena; por el contrario, cada yuyo descubierto y todavía anónimo me acucia el espíritu con la impaciencia de encontrarlo en la sabihonda planicie de algún libro de botánica…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&amp;nbsp;****&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;Esta mañana, mientras paseaba mi vista por la llanura bendecida de rocío, me quedé pensando en la fuerza que tiene el nombrar. Hasta que uno no nombra de alguna manera las cosas –aunque sea con una denominación totalmente &lt;em&gt;amateur&lt;/em&gt; y personal: “el pastito de sombra de la calle de &lt;em&gt;acer&lt;/em&gt;”- es como si éstas no cobraran entidad propia, como si no existieran para nosotros. Ahora bien, a&amp;nbsp;medida que el ojo se afina y puede discernir una cosa de la otra, y entonces nombrar, cada especie se va despegando con luz propia de la masa genérica en que permanecía ignotamente aletargada. ¡Qué lindo ver que&amp;nbsp;cada detalle del paisaje&amp;nbsp;se despierta y empieza a desplegarse ante nuestros ojos! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;A medida que uno puede llamar a las cosas por su nombre, éstas, de algún modo,&amp;nbsp;pasan a ser parte de nosotros. Uno las conoce. Uno las “sabe”… (Porque saber es saborear, saber cómo “saben” las cosas). A cada nombre, entonces, uno se enriquece, uno “es”&amp;nbsp;un&amp;nbsp;poco&amp;nbsp;“más”. Qué gran enseñanza nos muestra esta hermosa paradoja: es precisamente en el momento en que uno reconoce al otro en su más propia identidad –en el acto de nombrar- que uno crece, que uno “es más”. Detrás del acto auténtico de “nombrar” está el verdadero conocimiento, ese por el cual uno descubre al otro en cuanto otro (y no en referencia a uno mismo), de modo que la misma existencia del otro nos enriquece y nos “ensancha”. En el verdadero conocer –que es un conocer amante- uno deja que el otro sea tal como es, y frente a esa alteridad uno se descubre más uno mismo. De aquí la fundamental importancia -llena de consecuncias-&amp;nbsp;de nombrar, de llamar por su nombre a las personas… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;Sin embargo&amp;nbsp;no todo “nombrar” es auténtico. Hay nombres que no reflejan un “conocer” genuino -un conocer respetuoso y transparente de la identidad del otro-, sino que delatan el conocimiento posesivo del utilitarismo, que nunca puede alcanzar la identidad y la esencia de lo que tiene delante. Por ejemplo, en el rubro que ahora me ocupa, si uno habla de “pasto” o de “pasturas” no designa a las plantas en lo que tienen de propio sino en cuanto sirven para que coma el ganado; asimismo, si uno dice “malezas” está nombrándolas no por sí mismas, sino en tanto que amenazan otra especie que se quiere cultivar; y si se llaman “césped” es en cuanto que sirven para que nuestros pies tengan “prohibido pisarlas” en un jardín…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;El conocer posesivo acaba por no “poseer” nada: de hecho, al no ser sino un eco del propio yo y de sus propios proyectos e intereses, impide el encuentro con lo otro y con lo diferente, que es lo que, a fin de cuentas uno&amp;nbsp;podría poseer, y poseyéndolo enriquecerse. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;“Nombrar” es un acto nobilísimo: es la acción que, por decir así, corona y consagra el conocimiento. Todo conocer se cuaja en algún nombre, que desde entonces será como la llave para acceder a ese saber adquirido. Nombrar es un gesto a la vez de señorío y de respeto, por el que precisamente al reconocer la dignidad de lo nombrado se manifiesta la dignidad del nombrador. Será por eso que siempre me gustó irresistiblemente la escena de Adán en el paraíso, poniéndole a cada creatura el nombre que habría de tener: &lt;em&gt;“Y el Señor Dios formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre le diera. Y el hombre puso nombres a todos los ganados, a las aves del cielo y a todos los animales del campo […]”&lt;/em&gt; (Gén 2, 19-20a).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;Si nombrar es conocer, éste es el pasaje que muestra que Adán “sabía todo”, pero no porque su ciencia fuera “infusa” sino porque su mirada era tan pura, y su corazón tan sensible, que todo él era un asombro: "Antaño a este asombro lo llamaron Adán"&amp;nbsp;(Juan Pablo II, &lt;em&gt;Tríptico romano,&lt;/em&gt; I, 1). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;Conocer el nombre de las cosas acrecienta la capacidad de gozo (¿No decía el viejo Aristóteles que todo hombre desea saber?). Cuando voy por la calle y veo acá plátanos, y allá un cedro, y más allá contra la vía un tala inmemorial, y al mismo tiempo me alegro de descubrir a “mi” gavilán mixto planeando en la lejura azul, o de sorprender a unas pendencieras calandrias cascoteando a un impávido carancho en la punta de algún pino… a veces me pongo a pensar cómo vería ese grupo de árboles del otro lado de la avenida si no supiera sus nombres... ¿No los vería acaso&amp;nbsp;como una masa verde e indistinta? ¡Cuánto menos disfrutaría la vida, qué triste sería si no supiera distinguir los pájaros, si un ciprés o un pino dieran lo mismo, si no me sorprendiera un tala más que una morera! De igual manera pienso cuánto más gozaría si conociera los nombres de las flores –de las que sé poco y nada- y&amp;nbsp;supiera admirarlas en cada cantero y en cada maceta, mientras los colectivos trasportan mi mirada somnolienta…; o cuánto más me alegraría al mirar las estrellas, si entendiera los arcanos de las constelaciones, y así podría seguir…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;Poder nombrar y conocer más aumenta la sensibilidad y la capacidad de asombrarnos y de gozar más de la vida, de todas esas maravillas que Dios hace desfilar ante nuestra vista. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;En fin, -y sin ingerir ni inhalar ninguno de mis hallazgos vegetales- mi afición pasturienta devino filosofía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-q-njEZoVYmE/TWGX2oSBPcI/AAAAAAAAAb0/oxPDx9mFsfc/s1600/P1130320.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="480" j6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-q-njEZoVYmE/TWGX2oSBPcI/AAAAAAAAAb0/oxPDx9mFsfc/s640/P1130320.JPG" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De todos modos, cada vez que salgo a recibir, a abrazar, a beber ese paisaje querido, y voy, como otro Adán, nombrando y agradeciendo cada flor y yuyo de la pampa, me siento tan hermano de aquel viejísimo antepasado, que se me hace que en realidad él mismo&amp;nbsp;viene al trotecito “a la par mía”, asombrándose como la primera vez, descubriendo y bautizando las criaturas y bendiciendo al Creador en cada una, mientras me enseña a deletrear el nombre de la felicidad por estos caminos del Paraíso... entre Tandil y Ayacucho.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;"El Rodeo", Ayacucho, 19 de febrero de 2010.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-5160699367855571919?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/5160699367855571919/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=5160699367855571919' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5160699367855571919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5160699367855571919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/02/adan-estuvo-en-ayacucho.html' title='Cuando Adán estuvo en Ayacucho'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-q-njEZoVYmE/TWGX2oSBPcI/AAAAAAAAAb0/oxPDx9mFsfc/s72-c/P1130320.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-5161889487341561579</id><published>2011-01-19T15:16:00.003-03:00</published><updated>2011-02-03T17:11:00.990-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Poner al otro "en el medio"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;Hay pasajes del evangelio en que&amp;nbsp;de manera privilegiada uno&amp;nbsp;puede como asomarse&amp;nbsp;a las profundidades del corazón de Jesús. La primera escena del capítulo tres de Marcos tiene, en este sentido,&amp;nbsp;una densidad especial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jesús está en medio de los agitados días de su predicación en Galilea, y tal vez por trabajar mucho y descansar poco viene un&amp;nbsp;tanto cansado.&amp;nbsp;Acaso por eso nuestro Señor está un poco menos tolerante y, ante una nueva jugada de los fariseos, reacciona vivamente, dejándonos ver sus sentimientos al desnudo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En efecto, Jesús acababa de&amp;nbsp;darles pacientemente&amp;nbsp;a los fariseos la justificación bíblica de por qué sus discípulos podían arrancar espigas en día sábado, y él, "Señor también del sábado" (Mc 2, 28) les había recordado que "el sábado estaba hecho para el hombre y no el hombre para el sábado" (2, 27). Por eso no puede creer que ese mismo día, al entrar en la sinagoga, vuelvan a preguntarle -"para acusarlo" (Mc 3, 2)- si iba a curar a un hombre&amp;nbsp;que allí había, que tenía&amp;nbsp;la mano seca. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jesús, antes de contestar nada a sus acusadores, se dirige al hombre enfermo: "&lt;em&gt;levántate [y ven] al medio&lt;/em&gt;" (3, 3). Sólo entonces les habla a los de la sinagoga, y les pregunta si en sábado se puede hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla. Mas como los fariseos sabían de memoria qué &lt;strong&gt;no&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;se podía realizar, pero no qué sí se podía hacer, se quedaron callados. (En todo el pasaje hay una insistente alusión a la positiva realización activa del bien, contra la "sequedad de la mano" que impide hacer cualquier cosa, y contra la "dureza del corazón" que estanca en la pasividad&amp;nbsp;de una ideología religiosa&amp;nbsp;estéril).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Señor se subleva ante este silencio, y los mira "con ira", y a la vez "entristecido por la dureza de sus corazones". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"&lt;em&gt;Mirándolos con ira&lt;/em&gt;" (3, 5). La palabra que usa el evangelista ("&lt;em&gt;orgé&lt;/em&gt;") es la misma que los profetas usan siempre&amp;nbsp;para designar la "ira" o "cólera" de Dios, que se desatará en el terrible&amp;nbsp;"día del Señor". ¿Qué es lo que provoca esta "cólera" de Jesús? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jesús no puede soportar que la Ley de Dios se haya vuelto un obstáculo para la salvación del hombre, en lugar de ser la "alegría del corazón" (Sal 18, 9). En efecto, cuando el Deuteronomio habla de "santificar el sábado" explica el motivo de su celebración: "&lt;em&gt;Recuerda que fuiste esclavo en Egipto, y que el Señor te hizo salir de allí con el poder de su mano y la fuerza de su brazo. Por eso el Señor, tu Dios, te manda celebrar el día sábado&lt;/em&gt;" (Dt 5, 15). De aquí que el descanso sabático tenga como objetivo la liberación de la esclavitud, y no la inactividad por la inactividad misma: "&lt;em&gt;Así podrán descansar tu esclavo y tu esclava, como lo haces tú&lt;/em&gt;" (Dt 5, 14). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La "dureza de sus corazones"&amp;nbsp;pervirtió tanto&amp;nbsp;el sentido de la ley del sábado hecha "para el hombre", que&amp;nbsp;terminó convirtiéndose&amp;nbsp;en el obstáculo principal entre el Médico y el hombre enfermo. Los fariseos, por&amp;nbsp;instrumentalizar la Ley para&amp;nbsp;acusar al "Hijo del hombre", la volvieron un instrumento en contra del hombre:&amp;nbsp;por eso&amp;nbsp;no pensaron nunca en la desgracia de la persona de la mano paralizada, ni se detuvieron a&amp;nbsp;considerar la extraordinaria capacidad terapéutica de Jesús, que sin embargo&amp;nbsp;daban por descontada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hizo falta la profunda humanidad del "Hijo del hombre" para restablecer el recto orden de las cosas. Por eso, antes de tomar alguna decisión ante el desafío de los fariseos, Jesús&amp;nbsp;pone las cosas en su sitio, y llama al hombre: "&lt;em&gt;Levántate&lt;/em&gt; (el mismo verbo de la resurrección) &lt;em&gt;al medio&lt;/em&gt;". Casi por instinto, la reacción de Jesús ante el enredo del planteo legal fue mirar a la persona y ponerla en el centro. Como suele pasar, lo demás fue la consecuencia de esta recta manera de mirar las cosas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jesús&amp;nbsp;cura, finalmente,&amp;nbsp;al hombre de la mano seca, pero su activo&amp;nbsp;"hacer el bien" y su "salvar una vida" en día sábado le costaron la vida: en efecto, "los fariseos"&amp;nbsp;se confabularon ya ese día con los "herodianos" para matarlo (cf. 3, 6).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TTcwhSBgfSI/AAAAAAAAAbs/Y81WO193bqw/s1600/manoreseca.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" n4="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TTcwhSBgfSI/AAAAAAAAAbs/Y81WO193bqw/s1600/manoreseca.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;En pocas líneas, Marcos nos pinta al Señor de cuerpo entero, con sus sentimientos y&amp;nbsp;sus pasiones, con&amp;nbsp;su corazón decididamente inclinado por el amor cueste lo que cueste. Jesús, el&amp;nbsp;Hijo que "lleva en el corazón la ley de su Dios"&amp;nbsp;nos enseña a poner siempre al&amp;nbsp;prójimo concreto, y más aún, al prójimo necesitado, "en el medio". Cuando cualquier gran nombre -así sea tan santo como "la Ley", el "sábado" o&amp;nbsp;la "Iglesia", - se interpone entre nuestra mirada y el prójimo, y quita al otro -al hermano concreto-&amp;nbsp;del centro de gravedad de nuestro amor, necesitamos que, apenado por la dureza de nuestro corazón, el Maestro nos sacuda con su "mirada de ira", como a los fariseos de hoy.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;El amor&amp;nbsp;concreto a las personas concretas&amp;nbsp;es el santo remedio&amp;nbsp;contra todas las ideologías utópicas, que, si&amp;nbsp;no acaban en nombre de la Humanidad destruyendo al hombre,&amp;nbsp;confirman al menos el refrán de que "lo mejor es enemigo de lo bueno". Jesús, poniendo al hermano necesitado "en el medio" no pensó en las consecuencias de oponerse a las autoridades&amp;nbsp;religiosas y políticas sino en "hacer el bien&lt;/em&gt;"&lt;em&gt; y en "salvar la vida". Por lo tanto, la referencia concreta&amp;nbsp;al hermano de carne y hueso&amp;nbsp;será siempre &lt;strong&gt;el&lt;/strong&gt; criterio&amp;nbsp;del amor al Dios&amp;nbsp;cristiano (cf. 1 Jn 4, 19-21). &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-5161889487341561579?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/5161889487341561579/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=5161889487341561579' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5161889487341561579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5161889487341561579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2011/01/poner-al-otro-en-el-medio.html' title='Poner al otro &quot;en el medio&quot;'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TTcwhSBgfSI/AAAAAAAAAbs/Y81WO193bqw/s72-c/manoreseca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-1299644423949991708</id><published>2010-12-25T13:03:00.001-03:00</published><updated>2011-01-19T15:39:35.214-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Navidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><title type='text'>Nochebuena en Buenos Aires</title><content type='html'>Tú que con ansias recorres&lt;br /&gt;la noche de Navidad&lt;br /&gt;buscando por Buenos Aires&lt;br /&gt;a quien te vino a salvar,&lt;br /&gt;mira bien qué puerta empujas&lt;br /&gt;y qué umbral vas a pisar,&lt;br /&gt;porque aunque está en todas partes&lt;br /&gt;&amp;nbsp;y en todas lo sentirás,&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;sólo en las casas más puras&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;al niño Dios hallarás&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo busques en los sitios&lt;br /&gt;donde la luz brilla más&lt;br /&gt;y donde es más poderoso &lt;br /&gt;el poder de la ciudad;&lt;br /&gt;deja las calles del centro,&lt;br /&gt;entra en las del arrabal,&lt;br /&gt;y allí donde la pobreza &lt;br /&gt;linda con la oscuridad,&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;en la casa más humilde&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;al Niño Dios hallarás.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo busques en los libros&lt;br /&gt;que gritan en vez de hablar,&lt;br /&gt;ni en la música que quiere&lt;br /&gt;pero no puede cantar;&lt;br /&gt;apártate del bullicio&lt;br /&gt;que en todos los barrios hay&lt;br /&gt;hasta hundirte en el sosiego&lt;br /&gt;que comienza más allá,&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;y en el fondo del silencio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;al Niño Dios hallarás.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú que en Buenos Aires buscas&lt;br /&gt;a quien te vino a buscar&lt;br /&gt;para convertir en día&lt;br /&gt;tu noche de Navidad:&lt;br /&gt;aléjate de ti mismo,&lt;br /&gt;acércate a los demás,&lt;br /&gt;y abriendo con toda el alma&lt;br /&gt;las almas de par en par,&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;en la más sola y más triste&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;al Niño Dios hallarás.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Francisco Luis Bernárdez.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-1299644423949991708?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/1299644423949991708/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=1299644423949991708' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1299644423949991708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1299644423949991708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/12/nochebuena-en-buenos-aires.html' title='Nochebuena en Buenos Aires'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-9165686356373460791</id><published>2010-12-01T15:12:00.007-03:00</published><updated>2010-12-06T02:07:28.651-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adviento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='posmodernidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esperanza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escatología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><title type='text'>A desear también se aprende</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TPcL9bqIp4I/AAAAAAAAAbY/IyfQLLQBlKA/s1600/IMG_1093.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" ox="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TPcL9bqIp4I/AAAAAAAAAbY/IyfQLLQBlKA/s320/IMG_1093.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Cuando el&amp;nbsp;domingo a la mañana empecé a rezar&amp;nbsp;la Liturgia de las Horas, sentí una alegría especial, como un ensanchamiento del corazón. Después de todo el año litúrgico, me estaba reencontrando con esas antífonas conjugadas en futuro: "Aquel día, los montes destilarán dulzura...", "Los árboles del bosque aplaudirán..., vendrá el Señor...". Había empezado el &lt;a href="http://diosyayacucho.blogspot.com/search/label/Adviento"&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;Adviento&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, este tiempo litúrgico dedicado a cultivar la esperanza.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Aquel día"... Estas dos palabras fueron para mí como una ventana que se abría mirando al horizonte, y que invitaba a galopar impunemente, rienda suelta y campo afuera. La liturgia del Adviento es como si nos invitara a desbocar nuestros sueños y deseos. En efecto, en estas primeras semanas, la liturgia nos llama a mirar lo que vendrá en el futuro: "Miren: el Señor viene...". Es una mirada que a&amp;nbsp;quienes venimos&amp;nbsp;enredados en&amp;nbsp;la fatigada&amp;nbsp;madeja del año nos saca de nosotros mismos con la tensión de lo que deseamos.&amp;nbsp;El Adviento es todo&amp;nbsp;él una gran "expectativa", un deseo hecho liturgia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, también&amp;nbsp;la época&amp;nbsp;en que vivimos&amp;nbsp;se caracteriza por una gran "exacerbación de los deseos", a tal punto que podría ser calificada como una "cultura del deseo".&amp;nbsp;¿Por qué entonces el Adviento me supo tanto a novedad, por qué me tomó por sorpresa?&amp;nbsp;¿Qué tiene de&amp;nbsp;distinto este deseo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creo que la clave la da la etimología de la palabra "expectativa", que es otra manera de decir "deseo" o "esperanza".&amp;nbsp;Efectivamente, "&lt;em&gt;ex specto&lt;/em&gt;" significa mirar (&lt;em&gt;specto&lt;/em&gt;), pero mirar fuera de sí (&lt;em&gt;ex&lt;/em&gt;), tenso hacia afuera, hacia&amp;nbsp;aquello que&amp;nbsp;se espera ver. Es un mirar que desea, y que porque desea espera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien, creo que aquí está la gran diferencia:&amp;nbsp;la expectativa del Señor que viene es&amp;nbsp;un deseo que sabe esperar, y que por eso nos tiene como&amp;nbsp;"&lt;em&gt;lanzados hacia lo que está&amp;nbsp;adelante&lt;/em&gt;" (Flp 3, 13), fuera de nosotros mismos. En cambio, si bien es cierto que nuestra cultura es una cultura del deseo, es mucho más todavía una cultura del consumo, y del consumo inmediato -"ya"-, al alcance de un clic. De ahí que nuestra sociedad, en el fondo, no nos fomenta tanto desear cuanto consumir, y el deseo está al servicio del consumo. Nuestros deseos no llegan a ser "ex-spectativas", porque no tienen la fuerza suficiente para sacarnos de nosotros mismos. Al contrario, la manía de tener siempre, y ya, y todo lo que deseamos no nos vuelca hacia afuera, sino que transforma nuestro "Yo" en una especie de aspiradora&amp;nbsp;omnipotente&amp;nbsp;e insatisfecha. Deseamos, pero como no esperamos, consumimos mucho&amp;nbsp;y no consumamos nada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso, con el Adviento la Madre Iglesia nos educa el deseo, podría decirse que nos enseña a desear. Esto lo hace de dos maneras: primero, mostrándonos qué debemos desear, y luego&amp;nbsp;enseñándonos a esperar ese deseo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el primer domingo de Adviento, la Iglesia nos señala qué debemos desear. "&lt;em&gt;Sucederá al fin de los tiempos... Todas las naciones afluirán hacia la Casa del Señor... Él será el juez de las naciones... Con sus espadas forjarán arados, con sus lanzas, podaderas. No levantará la espada una nación contra otra ni se adiestrarán para la guerra&lt;/em&gt;" (Cf. Isaías 2, 2-5). En esto, la Iglesia es muy exigente: nos invita a "levantar la mirada", a anhelar con todo, a desear a lo grande. "De esto tenemos mucha necesidad en estos tiempos, en que muchas cosas en las que se confía para construir la propia vida [...]&amp;nbsp;se demuestran efímeras" (Benedicto XVI, &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/apost_exhortations/documents/hf_ben-xvi_exh_20100930_verbum-domini_sp.html"&gt;Verbum Domini&lt;/a&gt;,&lt;/em&gt; 10). Todos "tenemos esperanzas -más grandes o más pequeñas- que día a día nos mantienen en camino" (Benedicto XVI, &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20071130_spe-salvi_sp.html"&gt;Spe salvi&lt;/a&gt;,&lt;/em&gt; 31); pero como "antes o después, el tener, el placer y el poder se manifiestan incapaces de colmar las aspiraciones más profundas del corazón humano" (&lt;em&gt;Verbum Domini&lt;/em&gt;, 10), en el Adviento se nos invita a una expectativa mayor, a la más grande de las esperanzas: "esta gran esperanza sólo puede ser Dios, que abraza el universo y que nos puede proponer y dar lo que nosotros por sí solos no podemos alcanzar [...], pero no cualquier dios, sino el Dios que tiene un rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo" (&lt;em&gt;Spe salvi&lt;/em&gt;, 31). El Adviento nos pide soñar con la paz universal, con un mundo de hermanos, con los cielos nuevos y la tierra nueva... Desatar los deseos utópicos, a lo "&lt;em&gt;Imagine&lt;/em&gt;" de Lennon o "&lt;em&gt;A wonderful world&lt;/em&gt;" de Armstrong, tiene mucho más que ver con la esperanza cristiana que resignarnos pusilánimemente a las&amp;nbsp;pedestres esperanzas que tenemos "a tiro". Dice Larralde por ahí&amp;nbsp;que "la tierra es grande o es chica de acuerdo con los anhelos": pues bien, la Iglesia nos enseña a anhelar la felicidad sin alambrados del Cielo, de modo que podamos decir como Martín Fierro: "para mí la tierra es chica, y pudiera ser mayor".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo segundo que hace la Iglesia para&amp;nbsp;educarnos el deseo&amp;nbsp;es ayudarnos a esperar: hay que "aguantar" mientras ese deseo no se cumple... Esta "escuela del deseo" fue explicada genialmente por San Agustín &lt;em&gt;(In 1 Joannis&lt;/em&gt; 4, 6) y retomada por el Papa: &lt;em&gt;"&lt;/em&gt;El hombre ha sido creado [...] para Dios mismo [...] Pero su corazón es demasiado pequeño para la gran realidad que se le entrega. Tiene que ser ensanchado. "Dios, retardando su don, ensancha el deseo; con el deseo, ensancha el alma, y ensanchándola, la hace capaz de su don"." (&lt;em&gt;Spe salvi&lt;/em&gt;, 33). Por eso Jesús nos exhorta con fuerza: "&lt;em&gt;estén despiertos&lt;/em&gt;", "&lt;em&gt;estén preparados&lt;/em&gt;" (Mt 24, 42.44):&amp;nbsp;aguanten el hueco, soporten el vacío, dilaten la capacidad de desear mientras se dilata el cumplimiento... No "coman y beban" (cf. Mt 24, 38) -"&lt;em&gt;basta de excesos en la comida y en la bebida&lt;/em&gt;" (Rom 13, 13)-&amp;nbsp;para distraer la ansiedad, que eso no los va a saciar; por el contrario, ansíen "&lt;em&gt;los bienes de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios&lt;/em&gt;" (Col 3, 1). El programa de la "pedagogía del deseo" podría resumirse así: "desear sin consumir para poder consumar".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desear y esperar el Reino de Dios (¡venga a nosotros&amp;nbsp;tu reino!) nos hace vivir de otra manera, porque sabemos que la historia está en manos de Dios, y que pase lo que pase, "el Señor viene", y aquél día... todo terminará bien. Y,&amp;nbsp;siguiendo a&amp;nbsp;Jesús, que "&lt;em&gt;pasó haciendo el bien&lt;/em&gt;" (Hech 10, 38), los hombres que creemos y esperamos en el "&lt;em&gt;Dios de la esperanza&lt;/em&gt;" (Rom 15, 13), llenos de alegría, vamos entregando nuestras vidas como semillas y primicias de ese Reino que está y que viene. "¡Ven, Señor Jesús!"&lt;br /&gt;﻿ &lt;br /&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TPcM-vk98gI/AAAAAAAAAbc/FhHnzEQjBZw/s1600/campo+con+inda+y+ca%25C3%25B1o+004.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="640" ox="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TPcM-vk98gI/AAAAAAAAAbc/FhHnzEQjBZw/s640/campo+con+inda+y+ca%25C3%25B1o+004.jpg" width="480" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;"Ven, y&amp;nbsp;caminemos a la luz del Señor"&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&amp;nbsp;Isaías 2, 5&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;﻿﻿﻿﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-9165686356373460791?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/9165686356373460791/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=9165686356373460791' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/9165686356373460791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/9165686356373460791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/12/desear-tambien-se-aprende.html' title='A desear también se aprende'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TPcL9bqIp4I/AAAAAAAAAbY/IyfQLLQBlKA/s72-c/IMG_1093.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-455650364933799985</id><published>2010-11-02T16:37:00.005-03:00</published><updated>2010-11-03T03:18:05.109-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='posmodernidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mirada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Dime lo que miras y te diré quién eres</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;"Queridos míos, desde ahora somos hijos de Dios, y lo que seremos no se ha manifestado todavía. Sabemos que cuando se manifieste &lt;strong&gt;seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es&lt;/strong&gt;" (1 Jn 3, 2).&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alguna vez hemos &lt;a href="http://diosyayacucho.blogspot.com/2008/12/en-qu-cielo-esperamos.html"&gt;comentado&lt;/a&gt; este pasaje de la carta de san Juan, que la Iglesia nos propone en la solemnidad de Todos los Santos, para&amp;nbsp;que pensemos en&amp;nbsp;la vida eterna. Sin embargo, ayer me quedé meditando no en lo que esta Palabra dice del cielo, sino en lo que implica ya en la tierra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es". Más allá de&amp;nbsp;la visión de que se trata, la afirmación es rotunda: habrá una mirada tan profunda, tan transparente y&amp;nbsp;diáfana, que hará que el&amp;nbsp;que ve&amp;nbsp;se haga semejante a lo visto.&amp;nbsp;Pareciera que entre la visión y&amp;nbsp;la vida hay un vínculo secreto y profundo:&amp;nbsp;existe, en efecto, una relación causal y efectiva&amp;nbsp;entre&amp;nbsp;el ver y el ser.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A partir de esto, me gustaría, como&amp;nbsp;el&amp;nbsp;pescador que tira líneas al agua, sugerir algunos caminos de reflexión.&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Mirada comprometida&lt;/strong&gt;.&lt;/em&gt; Por un lado, aquí hay un "ver" que involucra a la persona que ve. No se trata de un "ver" pasivo, como el del que permite que se le ganen las imágenes mientras "&lt;strong&gt;ve&lt;/strong&gt; televisión"&lt;em&gt;. &lt;/em&gt;Es, por el contrario,&amp;nbsp;una visión en la que la persona está tan comprometida que incide en el propio ser. Por eso, no es cualquier ver, sino que es un "ver" por haber "mirado", por haber&amp;nbsp;puesto atentamente el corazón. &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Fecundidad de la mirada.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; En el caso que dice 1 Jn 3, 2, la semejanza con Dios se da ciertamente&amp;nbsp;por la excelencia del objeto visto -que es Dios-, pero también porque la mirada fue purificada para poder verlo "tal cual es". Entonces, no debería extrañarnos que tantas veces&amp;nbsp;nuestras miradas no sean fecundas... Uno puede viajar, leer, conocer culturas y gente, tener mucho "mundo", y&amp;nbsp;volver siempre igual. No importa sólo qué miramos, sino cómo miramos. Si en la mirada no está puesto el corazón, lo que vemos&amp;nbsp;tampoco deja huella en el corazón: entra y sale como por un tubo.&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Mirada que digiere y asimila&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. Por eso se da un cierto paralelismo entre la mirada y la nutrición: así como puede haber desnutrición aunque se lleven cosas a la boca, hay maneras de mirar que impiden asimilar lo visto. El &lt;em&gt;zapping, &lt;/em&gt;por ejemplo,&lt;em&gt;&amp;nbsp;&lt;/em&gt;es una mirada que de suyo&amp;nbsp;impide la digestión de lo&amp;nbsp;ingerido. Esta dispersión total de&amp;nbsp;la mirada lleva, incluso, a perder sensibilidad, a no poder "degustar" lo que estamos "consumiendo". Es la misma diferencia que hay entre la "cata" y el "fondo blanco". El contenido se desdibuja a tal punto que ya no importa qué vemos, sino el hecho de "estar viendo", en una pasividad cada vez más abúlica. "Voy a ver tele", y no un programa en particular. El&amp;nbsp;"eterno retorno"&amp;nbsp;del &lt;em&gt;zapping &lt;/em&gt;provoca un tedio típico: "no hay nada para ver"... ¡pero desde el principio no había nada que buscar! La pasividad, en ese caso, ha llevado a la imposibilidad incluso de formular positivamente&amp;nbsp;el capricho: "quiero ver &lt;strong&gt;esto&lt;/strong&gt;". &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Mirada que discierne y jerarquiza&lt;/strong&gt;. &lt;/em&gt;Otro factor que impide la buena asimilación de lo que vemos es la confusión (o sea, "todo es igual, nada es mejor"). Cuando lo que vemos viene tan mezclado ya no sabemos bien a qué debemos prestar más o menos atención, qué tenemos que tomar y qué dejar. El ejemplo cotidiano es el de los noticieros, que no siguen otro orden que el que convenga para mantener en vilo al televidente, sin ponderar qué es más o menos importante, ni clasificar las noticias (como todavía hacen los diarios): por lo tanto, tenemos vistos los talentos actorales -o la esquizofrenia facial- de los conductores que nos sonríen -con musiquita de fondo correspondiente- para contarnos el nacimiento de un nuevo tigre en el zoológico y sin solución de continuidad se ponen serios para hablarnos del asesinato de un jubilado,&lt;em&gt; &lt;/em&gt;y acto seguido nos cuentan la última novia de Brad Pitt, y así toda la hora. Esto dificulta una de las tareas fundamentales de la mirada, que es la jerarquización, esa "discreción" o "juicio" que le permite digerir las cosas, o por lo menos evitar la indigestión espiritual.&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Mirar al otro en cuanto otro&lt;/strong&gt;. &lt;/em&gt;Esta analogía con la alimentación nos hace pensar en que muchas veces nuestras miradas, nacidas desde la insatisfacción, son miradas hambrientas, absorbentes y desesperadamente posesivas. La mirada que benignamente llamamos curiosa y comedida, si se "desboca" puede ser&amp;nbsp;capaz de&amp;nbsp;desnudar y violar, de pisotear y profanar las más sagradas intimidades. La primera carta de Juan nos presenta otra mirada:&amp;nbsp;ya no se trata de "asimilar", fagocitar al otro, sino&amp;nbsp;de respetarlo tanto que es el que mira el que se torna semejante al "mirado". &lt;em&gt;"Seremos semejantes a él, porque lo veremos..." &lt;/em&gt;La mirada&amp;nbsp;que Juan propone&amp;nbsp;es una mirada pura, porque es una ventana al otro,&amp;nbsp;a través de&amp;nbsp;la&amp;nbsp;cual&amp;nbsp;uno puede finalmente descentrarse y salir de sí mismo. Esta mirada ya es parte&amp;nbsp; integral de la única dinámica del amor. El fruto de este mirar no es la unión posesiva y forzada, sino la unión fluida y mansa de la semejanza. &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Mirada libre y liberadora&lt;/strong&gt;. &lt;/em&gt;Poder mirar al otro en sí mismo, sin querer consumirlo&amp;nbsp;ni apropiárselo, es mirar con libertad. Sólo esa mirada puede bajar la guardia, sosegarse, descansar. Así es la mirada del amor, como lo dice&amp;nbsp;el poeta:&amp;nbsp;"Me miráis, ojos de mi alma, / con la calma / con que mira el cielo al mar" (Miguel de Unamuno, "¡A sus ojos!"). La energía que&amp;nbsp;se gastaba en absorber, en atrapar, ahora se reconduce a la atención al otro en tanto que otro. El que ama está atento a las necesidades verdaderas del amado, busca el bien propio del otro. Por eso su mirada,&amp;nbsp;redimida&amp;nbsp;del narcisismo, no sólo es libre sino que es liberadora. En efecto, no intenta insertar al otro en los propios esquemas sino que lo ama "tal como es"... No hay mejor mirada que la del que nos ama: su mirada -que nos acepta radicalmente-&amp;nbsp;nos reafirma, nos hace lugar, nos despliega, nos hace crecer, nos da alas.&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Contemplación y transformación.&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;La mirada del amor es la que mejor conoce, como decía Adela Sáenz Valiente de Grondona: "el amor es la retina más perfecta que existe". Esta mirada tiene nombre propio: se llama "contemplación". ("La contemplación -dijo Josef Pieper- es un percibir amante"). Es precisamente la contemplación la que tiene esa capacidad de transformar al sujeto que contempla, justamente por mirar amando. Entonces el conocimiento que se da no es conceptual, sino un conocimiento "por connaturalidad" (Santo Tomás de Aquino): el amor hace que lo extraño se haga semejante, y así lo semejante conoce a lo semejante, familiarmente, como por instinto. Esta transformación del contemplante en lo contemplado, en cuanto a&amp;nbsp;la relación con Dios -donde por la excelencia del Otro esto es más patente-, está presente ya en el Antiguo Testamento: "mírenlo y quedarán resplandecientes, sus rostros no se avergonzarán" (Salmo 33; cf. Ex 34, 29 ss. 33 ss., retomado por san Pablo en 2 Co 3, 12-18). San Lucas nos&amp;nbsp;dice que&amp;nbsp;mismo Jesús&amp;nbsp;fue transfigurado "mientras oraba" (Lc 9, 29). Por eso puede decir 1 Jn que "porque lo veremos tal cual es, seremos semejantes a él". Muchos autores han aprovechado&amp;nbsp;este misterioso vínculo para vivir la espiritualidad de la contemplación, por ejemplo, en la adoración eucarística. Mirar con amor el Cuerpo entregado de Jesús -además de "comulgarlo"- nos va haciendo "eucaristía" a nosotros, nos va contagiando el estilo del Maestro, nos va "pegando su tonada" de humildad, de servicio, de amor total...&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Por una ascética de la mirada&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. Pero no debiéramos pensar que sólo la "contemplación mística" nos va transformando en lo que miramos... Si el que ve a Dios queda radiante, también la Biblia nos advierte que "el que honra ídolos vanos, se vuelve vano él mismo" (cf. 2 Re 17, 15;&amp;nbsp;ver también&amp;nbsp;Sal 115, 8). No da igual qué miramos o qué dejamos de mirar: &lt;em&gt;"La lámpara del cuerpo es el ojo. Si el ojo está sano, todo el cuerpo estará iluminado; pero si el ojo está enfermo, todo el cuerpo quedará en tinieblas"&lt;/em&gt; (Mt 6, 22-23). Uno es un poco lo que mira, porque mira lo que ama y en el fondo uno es lo que ama. Por eso "dime cómo miras y te diré cómo eres; dime qué miras y te diré qué eres; dime a quién miras y te diré quién eres".&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TND7q3bO0xI/AAAAAAAAAbU/GsLjO3MDCjQ/s1600/IMG_2791.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="425" nx="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TND7q3bO0xI/AAAAAAAAAbU/GsLjO3MDCjQ/s640/IMG_2791.JPG" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Creo que en un tiempo en que la "cultura de la imagen" es tan fuerte que el "&lt;em&gt;homo sapiens&lt;/em&gt;" corre el riesgo de volverse el "&lt;em&gt;homo videns&lt;/em&gt;" (Giovanni Sartori), es necesario reeditar una auténtica "ascética de la mirada". Lo que vemos deja huella en nuestra imaginación, en nuestra memoria, en nuestro corazón. Así como no nos llevamos a la boca&amp;nbsp;todo lo que nos ponen delante,&amp;nbsp;tampoco debemos "tragarnos" todo lo que está ante nuestros ojos. De hecho, las consecuencias negativas de las malas miradas son harto más duraderas que una indigestión. Habrá que aprender de nuevo a hacer "ayunos de la vista" y "silencios de la mirada" (no tener la televisión prendida porque sí, no someternos a sus imágenes "inconscientemente", evitar el zapping ocioso, etc.), pero sobre todo habrá que educarnos en el ejercicio positivo del mirar bien: saber ser contemplativos en medio de la vida cotidiana, permitirnos ver la luz del día, detenernos a mirar el cielo, poder pasear un poco por la calle mientras caminamos y reconocer dónde puso nido aquel hornero, y gozar con los nuevos brotes en los plátanos, o apreciar las flores de un balcón, o los encantos de una moldura. Cuando nos animemos a hacerlo, y notemos cómo eso nos "transforma", nos vamos a asombrar...&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-455650364933799985?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/455650364933799985/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=455650364933799985' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/455650364933799985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/455650364933799985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/11/dime-que-miras-y-te-dire-quien-eres.html' title='Dime lo que miras y te diré quién eres'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TND7q3bO0xI/AAAAAAAAAbU/GsLjO3MDCjQ/s72-c/IMG_2791.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-8933319518802432209</id><published>2010-10-22T00:49:00.004-03:00</published><updated>2010-10-22T01:05:03.336-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tolerancia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espíritu Santo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>El fuego amable de Jesús</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;"Yo he venido a traer fuego sobre la tierra ¡y cómo desearía que ya estuviese ardiendo!"&lt;/em&gt; (Lc 12, 49).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Fuego! Sin&amp;nbsp;certeza de&amp;nbsp;qué es lo que el Señor haya querido decir con esta frase, hay algo que está claro: Jesús tiene un fuego para dar. Jesús tiene adentro de su corazón un amor&amp;nbsp;que le quema&amp;nbsp;en ganas de compartirlo, de contagiarlo, de entregarlo. Jesús tiene un corazón de carne (como había prometido Ezequiel), y ese corazón es un corazón ardientemente apasionado por el Reino. Tiene tantas ganas de incendiar la tierra con ese fuego... pero sabe íntimamente que para poder quemar todo tiene que primero dejarse quemar él del todo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estoy convencido de que esa pasión de Jesús, ese fuego de su corazón es el mismo Espíritu Santo, que lo "llena", que lo "arrastra" (cf. Lc 4, 1), que "lo estremece de gozo" (Lc 10, 21)... Es el mismo Espíritu que en su bautismo era como una paloma, pero que después de su otro bautismo (cf. Lc 12, 50) -la muerte y resurrección- fue un fuego imparable&amp;nbsp;para el incendio de&amp;nbsp;Pentecostés.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TMEJMQ1Ke9I/AAAAAAAAAbQ/VMTNFXmzxnw/s1600/esp%C3%ADritu+santo+san+pedro.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" nx="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TMEJMQ1Ke9I/AAAAAAAAAbQ/VMTNFXmzxnw/s320/esp%C3%ADritu+santo+san+pedro.jpg" width="310" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El propio Lucas juega con las dos imágenes -la paloma y el fuego- para referirse al Espíritu Santo. Y el gran san Agustín nos ayuda a entender por qué: "Cuando [Dios] envió el Espíritu Santo, lo&amp;nbsp;hizo visible&amp;nbsp;de dos maneras: por medio de una paloma y por medio del fuego: [...] en esta mostró la sencillez; en éste, el fervor.[...] Para que la sencillez no quedara como algo frío, lo mostró en el fuego. [...] También ustedes sean sencillos, pero de modo tal&amp;nbsp;que sean&amp;nbsp; fervientes" (&lt;em&gt;In Ioan. evang. tr. &lt;/em&gt;VI, 3-4&lt;em&gt;). &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creo que, como cristianos llamados a la "sabiduría del diálogo", esto bien puede servirnos de discernimiento. En efecto, también la vida cristiana requiere un "termómetro"... No hay amor verdadero que sea frío.&amp;nbsp;"Porque hay algunos que se dicen sencillos, y son vagos; se llaman mansos, y son apáticos" (San Agustín, &lt;em&gt;Idem&lt;/em&gt;). Si nuestra sencillez, nuestra mansedumbre, nuestra amabilidad y tolerancia no son compatibles con un corazón apasionado por el bien y la verdad, entonces no son tolerancia sino apatía, "indiferentismo" y qué-más-dá. La apertura al diálogo, si no es compatible con la "valentía de la libertad de los hijos de Dios",&amp;nbsp; ni es sabia ni es virtuosa. Hay una mansedumbre que viene de la muerte, como dice por ahí Larralde: "suelen ser las más podridas las aguas que están más calmas".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso, Señor Jesús, quemanos&amp;nbsp;con el fuego amable de tu Espíritu, para que nuestro corazón aprenda a ser manso y humilde como una paloma, ardiente y apasionado como el fuego. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-8933319518802432209?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/8933319518802432209/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=8933319518802432209' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8933319518802432209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8933319518802432209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/10/el-fuego-amable-de-jesus.html' title='El fuego amable de Jesús'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TMEJMQ1Ke9I/AAAAAAAAAbQ/VMTNFXmzxnw/s72-c/esp%C3%ADritu+santo+san+pedro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-1327874685608025214</id><published>2010-10-05T00:41:00.001-03:00</published><updated>2010-10-05T15:26:15.091-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esperanza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>La incierta certidumbre de Dios</title><content type='html'>&lt;em&gt;"Conozcamos, corramos al conocimiento del Señor,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cierta como la aurora es su salida;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;vendrá a nosotros como la lluvia temprana,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;como la lluvia tardía que riega la tierra"&lt;/em&gt; (Oseas 6, 3)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Corramos, esforcémonos por conocer a Dios! Vale la pena todo el&amp;nbsp;aguante agotador de la noche, todo ese gemir sobrecargado, vale la pena pedir ayuda sin parar y no cansarse de querer salir, querer salir...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dios cumple los deseos del corazón &lt;em&gt;siempre&lt;/em&gt; (porque él desea más que nosotros); Dios cumple&amp;nbsp;sus promesas&amp;nbsp;&lt;em&gt;siempre&lt;/em&gt;. Por larga que sea la noche, la aparición de Dios es "cierta como la aurora".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Cierta como la aurora"... La venida de Dios es&amp;nbsp;segura con esa "necesidad física" del sol que vuelve a salir...&amp;nbsp;Esto es estrictamente así:&amp;nbsp;la necesidad física es expresión y efecto de la libertad amorosa de Dios, y no al revés. La inexorabilidad de los cielos -de las leyes naturales- está creada por la inexorabilidad del amor eterno de Dios: &lt;em&gt;"Él hizo sabiamente los cielos porque es eterna su misericordia"&lt;/em&gt; (Sal 135, 5). La certeza de la aurora no es más cierta que la certeza del amor de Dios, sino su fruto y su espejo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien, él vendrá "como la lluvia que riega la tierra"... Estotra imagen habla más bien de la "inmanejabilidad" de la aparición de Dios, y muy pertinentemente está colocada justo después de la imagen del amanecer: de lo contrario, parecería que uno, reloj en mano, podría saber cuándo exactamente va a visitarnos el&amp;nbsp;Señor: faltan diez, nueve ocho... Para corregir esta ilusión, Oseas nos propone la comparación con la lluvia, que no sabemos cuándo va a venir, "porque en muchas ocasiones truena y no sabe llover". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De la primera comparación, aprendemos la certeza irreversible de que Dios&amp;nbsp;llegará; de la segunda, la incertidumbre de que no sabemos cuándo. Todo lleva a que no confiemos en nuestras especulaciones, sino que pongamos toda la esperanza en él.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta es la esperanza cristiana, certeza divina que nos permite andar entre las incertidumbres humanas (tan cierta aquélla como éstas). Así vivió también Jesús, que vivió como Hijo la "hora": ya está viniendo, ya viene... pero&amp;nbsp;recibiéndola siempre de la voluntad de Dios, el único que sabe "el día y la hora". Nosotros, hijos&amp;nbsp;como él -y en él-, renunciamos a manejar la historia, y le dejamos el asunto al Padre, mientras vivimos, con todo, la propia necesidad de cada día.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-1327874685608025214?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/1327874685608025214/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=1327874685608025214' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1327874685608025214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1327874685608025214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/10/la-incierta-certidumbre-de-dios.html' title='La incierta certidumbre de Dios'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-8194635624124404140</id><published>2010-09-20T18:59:00.006-03:00</published><updated>2010-10-04T23:23:52.322-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ayacucho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='versos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escatología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='verdad'/><title type='text'>Platón y la pampa de la verdad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"...&lt;em&gt;Este gran celo por ver la &lt;strong&gt;llanura de la Verdad&lt;/strong&gt; es que el pasto adecuado para la mejor parte del alma es precisamente el de aquella pradera, y la naturaleza de las alas por las que el alma adquiere su ligereza se nutre precisamente de él&lt;/em&gt;" (Platón, &lt;em&gt;Fedro&lt;/em&gt;, 248, b-c).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siempre me gustó, con atracción magnética, la pampa. Hay una suerte de&amp;nbsp;llamado atávico, de&amp;nbsp;vocación divina en el fondo de ese magnetismo. &lt;br /&gt;En la llanura, contemplando el horizonte, uno puede bajar los brazos, descansar&amp;nbsp;y dejar que la vista (ya no es la fatiga de la mirada) retoce sin cuidado por esa extensión inmensa. De la misma manera, puede uno aquiescerse sólo ante el panorama diáfano y despejado que nos tiende la verdad. Pero nunca dura mucho esa visión. En esta vida, el descansado horizonte de la verdad en seguida se accidenta de nubes que mellan su nítido-que-fue perfil. Gustando esa contemplación nos&amp;nbsp;vamos acercando al horizonte, pero a medida que avanzamos aparecen nuevos cerros que ocultan otra vez la llanura definitiva. La verdad, es cierto,&amp;nbsp;se&amp;nbsp;vislumbra después de mucho subir, pero sólo se alcanza allá en&amp;nbsp;el bajo, en la llanura&amp;nbsp;de la humildad, que es el lugar de la comunión donde no hay ya obstáculos para el encuentro. Porque la verdad genera encuentro: la verdad es la madre del consenso, y la mejor amiga del amor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;"¡Que se rellenen todos los valles y se aplanen todas las montañas!"&lt;/em&gt; (Is 40, 4)... ¿Habrá algo de cierto, algo de eso que intuía la sabiduría antigua, detrás del nombre con que me gusta llamar al Cielo que me espera: "Ayacucho eterno"?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Ayacucho Eterno":&amp;nbsp;serán los&amp;nbsp;campos tendidos para siempre,&amp;nbsp;serán los&amp;nbsp;pastos de la verdad, será el agua pura de la vida nueva&amp;nbsp;y el "Sol de justicia" que es el Cordero.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo sé para mí, viejo Platón amigo, que en el Ayacucho Eterno, sin carro alado ni auriga,&amp;nbsp;me voy a subir en ancas de tu pingo y, juntos, vamos a galopar&amp;nbsp;en la pampa madre de la Verdad... sin tranqueras.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TJlspd-OAsI/AAAAAAAAAbI/mvOUwHnbNXw/s1600/Puente+del+80.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" qx="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TJlspd-OAsI/AAAAAAAAAbI/mvOUwHnbNXw/s400/Puente+del+80.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;SED DE PAMPA&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: #b45f06; font-size: x-small;"&gt;&lt;em&gt;"Pampa madre, peregrina de quietudes&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: #b45f06; font-size: x-small;"&gt;&lt;em&gt;cielo verde que repaso en la mirada..." (José Larralde)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hundido en las piedras que cortan los vientos&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ahogado en los lagos y ciego en los montes&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;aunque todo canta, yo no estoy contento:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;mis ojos anhelan ver el horizonte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La luz de mis ojos se choca&amp;nbsp;en las piedras&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;y hacia el cielo sube buscando llegar&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;trepando murallas, como hace la hiedra,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;hasta una llanura donde descansar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo soy de los llanos, y también mi alma,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;y el estar tan lejos me hace sentir&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que, aunque sea un sueño gozar de esta calma&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;tendido en mi pampa quisiera morir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estos versos llanos, hijos de los montes,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;son ríos cumbreños que quieren bajar,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;y con ellos mi alma, con sed de horizonte&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;va abriéndose paso camino hacia el Mar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: #b45f06; font-size: x-small;"&gt;&lt;em&gt;Bariloche, 10 de enero de 1999.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;﻿&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TJfZDRIe6gI/AAAAAAAAAbA/8fl3Rrlmjbg/s1600/P1130341.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="480" qx="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TJfZDRIe6gI/AAAAAAAAAbA/8fl3Rrlmjbg/s640/P1130341.JPG" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-8194635624124404140?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/8194635624124404140/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=8194635624124404140' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8194635624124404140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8194635624124404140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/09/platon-y-la-pampa-de-la-verdad.html' title='Platón y la pampa de la verdad'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TJlspd-OAsI/AAAAAAAAAbI/mvOUwHnbNXw/s72-c/Puente+del+80.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-1841244564209494589</id><published>2010-08-27T03:02:00.005-03:00</published><updated>2010-09-05T12:54:28.991-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esperanza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escatología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Iglesia'/><title type='text'>Un canto nuevo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/THdbv_CVvAI/AAAAAAAAAaI/rebpXyFxfs0/s1600/zorzal_cantando.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="267" ox="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/THdbv_CVvAI/AAAAAAAAAaI/rebpXyFxfs0/s400/zorzal_cantando.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Algunos días atrás,&amp;nbsp;bien entrada la noche, me disponía ya a irme a dormir cuando por entre las ventanas siempre abiertas de mi cuarto oí algo que me hizo deternerme de golpe, interrumpiendo los semiconscientes quehacerces de la rutina final. Me&amp;nbsp;expuse en seguida a la voz de la ventana, y, en una fresca bocanada, la noche negra&amp;nbsp;me&amp;nbsp;dijo un canto nuevo: era un silbido casi olvidado, tan lleno de reminiscencias, tan familiar... Abrí del todo, respiré hondo y le regalé al cielo una sonrisa nueva, tan nueva como ese canto primero del primer zorzal. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;¡Qué linda sensación, y qué extraña! Ese silbo prematuro, surgido en el seno mismo del invierno,&amp;nbsp;llevaba en sí mismo toda la primavera... El silencio frío, dueño y señor&amp;nbsp;de las noches invernales, acababa de ser herido de muerte por ese flechazo musical.&amp;nbsp;Y aquel&amp;nbsp;zorzal francotirador era el mismo que con trinos&amp;nbsp;triunfantes&amp;nbsp;me&amp;nbsp;estaba anunciando&amp;nbsp;el pregón de la victoria. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;¡Qué certeza misteriosa! ¿Cómo puede uno alegrarse hasta henchirse el corazón por la primavera,&amp;nbsp;estando en pleno invierno? Y sin embargo, el que&amp;nbsp;escucha ese anuncio entiende la irrevocabilidad de la noticia: "¡Cantemos! El invierno&amp;nbsp;"ya fue". No le hagan caso a lo que ven ni a lo que sienten: eso es apariencia. Es el estertor de un muerto. En lo oscuro de la noche ya se está gestando el día nuevo. ¡Cantemos!"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Ese canto&amp;nbsp;aparentemente aislado del primer zorzal no está solo: está preñado de todos los que vendrán. Es "las primicias" de la primavera... ¡Qué poco entendió de esto el que piensa que "una golondrina no hace el verano"...!&amp;nbsp;Las primicias son&amp;nbsp;la exigua realidad que asegura la promesa de mucho más.&amp;nbsp;De aquí brota una gran alegría, por el regalo de una doble novedad: la llegada del primer fruto, y la certeza de todos los demás. ¡Eso es el gozo de las primicias! &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #444444;"&gt;&lt;em&gt;"¡Canten al Señor un canto nuevo!"&lt;/em&gt; (Is 42, 10). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #444444;"&gt;Así gritaba el profeta Don Segundo Isaías, en lo más negro del destierro en Babilonia, en la oscuridad más densa de la desgracia de Israel. Cuando no había nada de&amp;nbsp;qué alegrarse, Isaías pregonaba la victoria de Dios: &lt;em&gt;"El Señor irrumpe como un héroe [...]"&lt;/em&gt; (Is 42, 13): en lo más negro de la desesperación, Dios había dicho: &lt;em&gt;"cambiaré las tinieblas en luz"&lt;/em&gt; (42, 16).&amp;nbsp;Isaías invitaba a la esperanza en medio de la desesperación más absoluta... &lt;em&gt;"¡Canten al Señor un canto nuevo!"&lt;/em&gt; ¿Le habrán hecho caso? ¿O habrá ganado la tentación de la nostalgia de las "cosas pasadas" (Is 43, 18):&amp;nbsp;&lt;em&gt;"¡Cómo cantar un cántico del Señor en tierra extranjera!&lt;/em&gt;&amp;nbsp;(Sal 136, 4)?. Por las dudas, el Antiguo Testamento nos insiste varias veces con esta invitación: &lt;em&gt;"¡Canten al Señor un canto nuevo!" &lt;/em&gt;(Sal 33, 3; 96, 1; 98, 1; 149, 1)... Pero ¡qué difícil es cantarlo! ¡Qué difícil es a&amp;nbsp;adherirse&amp;nbsp;a entonar la victoria en medio de los horrores de la batalla! ¡Qué difícil, en el fondo, creerle al que anuncia la esperanza! Queda claro, en todo caso, que poder cantar "el canto nuevo" es siempre un don del mismo Dios (cf. Sal 40, 4).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #444444;"&gt;En el Nuevo Testamento nos encontramos, por fin,&amp;nbsp;con algunos que &lt;em&gt;"cantan un canto nuevo" &lt;/em&gt;(Ap 5, 9; 14, 3). ¿Quiénes son? En 5, 9-10, son los que están en el ámbito divino ("alrededor del trono"), en presencia de Dios y del Cordero degollado y victorioso. Pero ellos están en el cielo, contemplando al Cristo vencedor que tiene en su mano, abiertos, los designios de la historia.&amp;nbsp;Ahora bien, los hombres,&amp;nbsp;aquí abajo, en este "desierto" (Ap 12, 15), tratando de huir en la "gran tribulación", ¿podrán cantar&amp;nbsp;el canto nuevo? ¿Podrán creer que "ha vencido el león de la tribu de Judá"&amp;nbsp;los que sólo&amp;nbsp;sienten que crecen y crecen las fuerzas del mal, cada día más revestidas de poder y de propaganda, mientras que los justos sufren y lloran su derrota? ¿Cómo puede&amp;nbsp;una persona&amp;nbsp;cantar el canto nuevo de la victoria, cuando se siente igual de indefenso y desesperado que una mujer que trata de dar a luz y que ante sus ojos no sólo no&amp;nbsp;tiene&amp;nbsp;a nadie que la ayude, sino a un monstruo gigantesco que le va a devorar a su creatura (cf. Ap 12, 1 y ss)? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #444444;"&gt;La respuesta la da el cap. 14 del Apocalipsis. Allí, ese "canto nuevo" que viene del cielo "y nadie lo puede aprender" (14, 3) es aprendido únicamente por un grupo de hombres que esta vez sí está en la tierra y en la tribulación... Esos hombres son "las primicias de los rescatados" (14, 3), de los rescatados "en la sangre" del Cordero, como decía el canto nuevo en Ap 5, 9. Son los "ciento cuarenta y cuatro mil", ese misterioso resto fiel de los seguidores del Cordero, que lo siguen "adondequiera que vaya"... Ellos se animan a cantar ya, en medio de la tribulación, el canto nuevo de la victoria. Ellos son aquí, en la tierra, las "primicias" de una "multitud incontable de toda nación, tribu, pueblo y lengua" (Ap 7, 9) "en el cielo".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Dios mío, yo quiero cantarte un canto nuevo"&lt;/em&gt; (Sal 144, 9). &lt;br /&gt;Desde que&amp;nbsp;me puse&amp;nbsp;a escribir, ya "se entró la noche", y de nuevo empecé a escuchar a mi zorzal que pregona&amp;nbsp;a un tiempo&amp;nbsp;el amanecer&amp;nbsp;y la primavera. Y pienso en nosotros, los cristianos: somos nosotros los&amp;nbsp;que "seguimos al Cordero"&amp;nbsp;y vivimos en un mundo que a veces nos aplasta con su maldad. Todo el Nuevo Testamento -no sólo el Apocalipsis- &amp;nbsp;nos advierte que estamos viviendo en unos "tiempos que son los últimos" (Heb 1, 2), porque "el Reino de Dios ha llegado" (Lc 11, 20). El misterio de la historia (y de nuestra vida) ya ha sido revelado en Cristo Jesús, que venció de una vez para siempre al pecado, al mal y a la muerte. Por oscura que sea la noche en que vivimos, ella ya está inexorablemente habitada por la luz de la mañana en el Lucero del alba, que nos&amp;nbsp;anticipa y&amp;nbsp;promete la Luz total.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Un poco estudiando el Apocalipsis y otro poco a los pájaros, he llegado a una conclusión. Nuestra misión en&amp;nbsp;este mundo desesperanzado&amp;nbsp;es la de "cantar un canto nuevo",&amp;nbsp;alegrando y levantando&amp;nbsp;los corazones, como zorzales&amp;nbsp;en la noche&amp;nbsp;que celebran ya&amp;nbsp;al "Sol que nace de lo alto" (Lc 1, 78).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-1841244564209494589?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/1841244564209494589/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=1841244564209494589' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1841244564209494589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1841244564209494589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/08/un-canto-nuevo.html' title='Un canto nuevo'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/THdbv_CVvAI/AAAAAAAAAaI/rebpXyFxfs0/s72-c/zorzal_cantando.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-4596327005518988117</id><published>2010-08-12T02:42:00.003-03:00</published><updated>2010-08-15T01:16:02.523-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nazareth'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='silencio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>La primera enseñanza de Jesús</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todos los evangelistas nos transmiten -entre otras cosas- las "enseñanzas" de Jesús, las palabras y parábolas&amp;nbsp;con que él hablaba del Reino de Dios.&amp;nbsp;Pero entre ellos, San Lucas pone de&amp;nbsp;manifiesto una primera enseñanza&amp;nbsp;escondida del Maestro, una verdadera&amp;nbsp;lección oculta. Se vale, para ello, de ciertas referencias a la edad de Jesús.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TGOHeBA6IkI/AAAAAAAAAZ4/dsg9gDp8_d4/s1600/Jesus_Doctores.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" ox="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TGOHeBA6IkI/AAAAAAAAAZ4/dsg9gDp8_d4/s400/Jesus_Doctores.jpg" width="286" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando el hijo de María&amp;nbsp;tiene doce años (cf. Lc 2, 42), ella y José lo encuentran en medio de&amp;nbsp;los maestros del Templo de Jerusalén. ¿Qué hacía allí Jesús? Lucas pone sólo dos verbos: "escuchaba" y "preguntaba" (2, 46). Sin embargo, el niño, "en medio de los doctores",&amp;nbsp;está "sentado" (¡como un maestro!)... De hecho, estaba dando una lección que dejaba a los demás&amp;nbsp;"admirados" (2, 47). Misteriosamente, el que sólo "escuchaba y preguntaba" estaba él mismo dando "respuestas"&amp;nbsp; y siendo escuchado (cf. 2, 47). ¿Qué estaba enseñando ese pequeño maestro?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La siguiente referencia de Lucas a la edad de Jesús la tenemos "al comenzar" su vida pública:&amp;nbsp;"tenía unos treinta años" (Lc 3, 23). En la escena siguiente, el Señor, obedeciendo al Espíritu, es arrastrado al desierto. Aquí, cuando el diablo lo pone a prueba,&amp;nbsp;aparecen las primeras frases de Jesús no hechas en forma de pregunta. En efecto, a sus propuestas, Jesús no hace más que responder lo que había esuchado de su Padre todos esos años: "Está escrito" (Lc 4, 4.8.10). Recién después de esto empezó Jesús a "enseñar" (4, 15).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lucas parece querer hacernos entender que toda la vida oculta de Jesús fue un "escuchar y preguntar" (2, 46), un "estar en las cosas de su Padre" (2, 49) y a la vez un "estar sujeto" a María y a José (cf. 2, 51). En esto consistía el "crecimiento" del niño en "sabiduría" (cf. 2, 40.52).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Jesucristo se pasó treinta años "escuchando y preguntando"! ¡El Hijo del Dios Altísimo, la Sabiduría creadora de Dios hecha carne&amp;nbsp;invirtió casi todo&amp;nbsp;el tiempo de su corta vida no en enseñar, sino en aprender, en "crecer en sabiduría"...!&amp;nbsp;"¡Qué misterio encierra Nazareth!" (Pablo VI). ¡Qué pedagogía la de la vida oculta! Ésta era la lección misteriosa que el niño-doctor enseñaba a los maestros del Templo, y&amp;nbsp;esta es hoy y siempre la paradójica enseñanza que Jesús nos propone con su aprendizaje... Jesús es para nosotros&amp;nbsp;el Maestro que nos enseña a aprender.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;También para la Palabra hecha carne todo empieza con el silencio humilde de la escucha; también para él "el primer mandamiento es éste: &lt;em&gt;"Escucha, Israel"&lt;/em&gt;..."&amp;nbsp; (Mc 12, 29). Que&amp;nbsp;el Espíritu&amp;nbsp;nos contagie esta verdadera sabiduría de Jesús, que es la única que nos permite salir de nosotros mismos y amar hasta dar la vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-4596327005518988117?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/4596327005518988117/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=4596327005518988117' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/4596327005518988117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/4596327005518988117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/08/nazareth-la-primera-ensenanza-de-jesus.html' title='La primera enseñanza de Jesús'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TGOHeBA6IkI/AAAAAAAAAZ4/dsg9gDp8_d4/s72-c/Jesus_Doctores.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-6036912647317784274</id><published>2010-07-15T12:54:00.006-03:00</published><updated>2010-09-05T13:04:23.870-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='confusión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='unión homosexual'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='verdad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>MEA CULPA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TD8wJICzJ1I/AAAAAAAAAZw/7CLSdYPnkiI/s1600/1235332.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" rw="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TD8wJICzJ1I/AAAAAAAAAZw/7CLSdYPnkiI/s320/1235332.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Qué día triste. Qué dolor leer estampada en el título del diario la noticia irreversible de la confusión canonizada y&amp;nbsp;de la mentira hecha ley. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Perdimos", fue lo primero que pensé. Después intenté consolarme: "Dimos batalla: mandamos mails, repartimos volantes y juntamos&amp;nbsp;a miles de&amp;nbsp;personas anteayer frente al Congreso. Hicimos lo que pudimos, lo que estuvo a nuestro alcance...".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y después volví a pensar: perdimos, y nuestra reacción no fue más que eso, una reacción desesperada a último momento (posterior incluso a la media sanción en la Cámara de Diputados), un manotazo de ahogado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Anteayer, en la marcha frente al Congreso, no había canción ni globo naranja que pudieran arrancarme una sonrisa... Mi ánimo no estaba para festejar nada, porque yo ya había experimentado la derrota: no la derrota parlamentaria, la de anoche&amp;nbsp;-porque con respecto a eso todavía tenía ilusión-, sino una derrota mucho más profunda. La derrota de que la mayoría de la gente, incluidos muchísimos miembros de la Iglesia, esté de hecho&amp;nbsp;tan confundida. La derrota de que tantas personas no vean nada de malo en el "matrimonio igualitario"; la derrota de que tantos jóvenes católicos no sientan la necesidad de oponerse a esta nueva ley.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta mañana me enojé muchísimo... Pero ¿contra quién me voy a enojar? ¿Contra los del lobby gay? ¿Contra mandinga, que mete la cola? ¿Contra los senadores que legislan para su bolsillo? ¿Me voy a escandalizar de lo que sé de memoria? No, enojarme en serio contra estas realidades&amp;nbsp;sería hipócrita. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una gripe cualquiera ha matado a la criatura:&amp;nbsp;el que nunca la protegió, el que nunca quiso vacunarla ni&amp;nbsp;le dio la nutrición necesaria no tiene derecho a quejarse de nadie.&amp;nbsp;"Si quiere llorar, que&amp;nbsp;llore, nomás". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos han vencido&amp;nbsp;sin tener que&amp;nbsp;recurrir a la inteligencia: casi no hubo necesidad de negar la ley natural, de eliminar a Dios, de ir a lo profundo... No, les bastó&amp;nbsp;el cuatro de copas de&amp;nbsp;los juegos de palabras, los testimonios conmovedores, la retórica barata,&amp;nbsp;los lugares comunes, la corrección política y&amp;nbsp;la insistencia mediática. Vergüenza, decimos. Sí, pero más vergüenza la nuestra. Un resfrío nos llevó a la tumba:&amp;nbsp;alguien tiene que&amp;nbsp;hacerse cargo de la inmunodeficiencia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo me quiero hacer cargo, y confesar,&amp;nbsp;como miembro de la Iglesia, que hemos pecado mucho de omisión. Quiero pedir perdón porque&amp;nbsp;gran parte de nuestros hijos, de&amp;nbsp;los exalumnos y alumnos de nuestros colegios y de los jóvenes de nuestros grupos no tiene más formación que la que reciben de los Simpson, de Tinelli y, &amp;nbsp;en el mejor de los casos, del CBC. No les hemos ofrecido herramientas para discernir la verdad del error, ni una estructura mental capaz de asegurarles el mínimo sentido crítico.&amp;nbsp;He podido&amp;nbsp;constatar a qué grado de confusión y de incoherencia con la fe que sinceramente profesan han llegado, pero no puedo enojarme con ellos, y, sobre todo, no tengo por qué hacerlo. Tengo que pedir perdón por la verdad que no les mostré, por la formación que no les di, por la catequesis que no les enseñé.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quiero pedir públicamente perdón por vender el amor de Dios&amp;nbsp;como un sentimiento fácil y meloso, por la demagogia de no poner límites, por&amp;nbsp;mostrar la misericordia como opuesta a&amp;nbsp;la verdad, por recortar&amp;nbsp;la Palabra de Dios&amp;nbsp;y echarle soda al Evangelio, por tenerle miedo a la exigencia, por subestimar a las personas, por no formar las conciencias, por no hablar del pecado, por el egoísmo de&amp;nbsp;callar verdades&amp;nbsp;para que no me dejen de querer, por no corregir, por&amp;nbsp;seguir la opinión políticamente correcta en vez de&amp;nbsp;buscar la verdad con franqueza, por&amp;nbsp;perseguir los éxitos pastorales&amp;nbsp;inmediatos y no el verdadero bien de los otros,&amp;nbsp; por ser incoherente y tibio, por no confiar en la gracia de Dios y en la fuerza del Evangelio... &lt;em&gt;¡Mea culpa!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No&amp;nbsp;nos quejemos del&amp;nbsp;"mundo", ni nos contagiemos de sus métodos propagandísticos para ganar la pulseada. Reconozcamos nuestras omisiones y nuestras incoherencias, pidamos perdón y convirtámonos al Evangelio, que sin éxito, sin brillo y sin fuerza humana (esto enseña la&amp;nbsp;"sabiduría de la cruz")&amp;nbsp;cambia el corazón de las personas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora hay que mirar para adelante, y empezar a&amp;nbsp;revertir, con el amor de la verdad y la educación,&amp;nbsp;la &lt;strong&gt;inmunodeficiencia espiritual pandémica&lt;/strong&gt; que estamos padeciendo. Las parroquias, la catequesis, los colegios, los grupos eclesiales&amp;nbsp;han de ser ámbitos donde las personas se alimenten con la Palabra de Dios, que es Verdad y Vida, y que proporciona los anticuerpos mentales para que, como decía el salmo 70:&amp;nbsp;"no quedemos confundidos para siempre".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-6036912647317784274?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/6036912647317784274/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=6036912647317784274' title='31 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6036912647317784274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6036912647317784274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/07/mea-culpa.html' title='MEA CULPA'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TD8wJICzJ1I/AAAAAAAAAZw/7CLSdYPnkiI/s72-c/1235332.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-1481119675588493232</id><published>2010-07-06T21:33:00.006-03:00</published><updated>2010-07-09T22:40:59.116-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='igualdad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Enrique Santos Discépolo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio Komar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='confusión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='unión homosexual'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='derechos humanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='diversidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='creación'/><title type='text'>Santos Discépolo, ruega por nosotros</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;"La confusión es inevitable sin la lucha; &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;hay que luchar mucho para no llegar a la confusión"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;strong&gt;(Emilio Komar&lt;/strong&gt;, &lt;em&gt;La estructura del diálogo, 86)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para la mentalidad religiosa básica, lo santo es aquello que está estrictamente separado del "mundo". Por eso, lo&amp;nbsp;que es sagrado&amp;nbsp;no puede tocarse, porque en el acto dejaría de serlo&amp;nbsp;y quedaría impuro. Esta verdad antropológica, que recorre ininterrumpidamente la historia de la humanidad, ha sufrido una terrible excepción: la Igualdad. Igualdad es, acaso desde 1789,&amp;nbsp;una de las palabras más&amp;nbsp;sacrosantas de nuestra cultura. Y sin embargo, debe de ser la más profanada, la más manoseada, la más manipulada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tenemos un ejemplo cabal de esto en el proyecto de ley que se está debatiendo estos días en nuestro país. La igualdad parece ser el argumento único y la palabra final&amp;nbsp;de quienes invocan el pretendido derecho a que la unión civil de dos personas homosexuales se equipare al matrimonio. Negar la "igualdad" -de la forma que sea- constituye siempre, hoy en día,&amp;nbsp;un repudiable acto de "discriminación", un crimen de lesa humanidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La igualdad, con lo loable que es (entendida rectamente), se ha convertido en la contraseña de los que&amp;nbsp;se habituaron a&amp;nbsp;existir en la confusión y pretenden que todos vivamos en ella. El espantoso&amp;nbsp;lobo de la confusión viene&amp;nbsp;bajo la piel de cordero de la igualdad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En efecto ¿quién dijo que toda igualdad es buena? La igualdad que consagra el artículo primero de la &lt;a href="http://www.un.org/es/documents/udhr/"&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;Declaración universal de los derechos humanos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; no es cualquier igualdad, ni es un principio en el aire. Por el contrario,&amp;nbsp;está fundada en que todos los hombres nacen igualmente dignos, igualmente dotados de libertad, de razón y de conciencia. La universalidad de los derechos se basa, entonces, en la igualdad que todos los hombres tienen &lt;em&gt;por el hecho de ser hombres:&lt;/em&gt; "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros" (art. 1). De ahí que el artículo segundo no hable de una igualdad en cualquier derecho, sino sólo en los contenidos en la mentada Declaración: "Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados &lt;em&gt;en esta Declaración&lt;/em&gt;, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición" (art. 2). No hace falta que entremos aquí en cuáles son esos derechos, sino constatar que no son absolutos, sino relativos a la condición humana. Consiguientemente, la Declaración no condena toda discriminación en absoluto, sino "toda discriminación &lt;em&gt;que infrinja esta Declaración&lt;/em&gt;" (art. 7).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien, fuera de esta igualdad y dignidad&amp;nbsp;básicas&amp;nbsp;por ser&amp;nbsp;"seres humanos", los hombres y las mujeres del mundo y de la historia&amp;nbsp;constituimos un increíble mosaico hecho gracias a la más apasionante desigualdad: no hay una persona igual a la otra: cada una es única e irrepetible, cada una es irremplazable. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así lo quiso el Creador: &lt;em&gt;"El Señor mira desde el cielo, se fija en todos los hombres;&amp;nbsp;[...] &lt;strong&gt;él modeló cada corazón&lt;/strong&gt;, y comprende todas sus acciones"&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Sal&lt;/em&gt; 32, 13.15). Desde las estrellas del cielo hasta los cristales de nieve, desde las nubes hasta los granos de arena, desde las hojas de los árboles hasta las flores del campo, mírese desde un telescopio o desde un microscopio, ni en el macrocosmos ni en el microcosmos hay, en la naturaleza,&amp;nbsp;algo hecho "en serie".&amp;nbsp;La creación es un derroche infinito de "creatividad", de diversificación, de singularidad. La inacabable&amp;nbsp;variedad del universo nos sorprende constantemente, impidiéndonos agotar el misterio del hombre y del mundo. Cuando el hombre del racionalismo se propuso dejar de admirar la obra del Otro y abarcar todo con su propia razón, tuvo necesariamente que cercenar la imparable inequidad de la naturaleza y encorsetarla en la igualdad de la geometría: eso son los tristemente lindos jardines de Versailles, que requieren la incansable violencia de miles de jardineros, ingenieros y podadores... &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Arrasar con cualquier tipo de diversidad, de orden y&amp;nbsp;de jerarquía es confundirse y confundir. En&amp;nbsp;el hecho de ser humanos&amp;nbsp;somos todos iguales, y esa igualdad es natural y buena, y es malo&amp;nbsp;e inhumano todo lo que genera desigualdad e inequidad en la dignidad&amp;nbsp;de las personas; pero en todo lo demás somos diferentes, y esta diversidad&amp;nbsp;es tan buena y natural, como antinatural y nocivo todo igualitarismo que pretenda desconocerla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El&amp;nbsp;hediondo guiso de la confusión es el manjar de los igualitaristas. En nombre de la igualdad, estamos a punto de equiparar ¡por ley!&amp;nbsp;lo natural con lo antinatural, lo sano con lo insano,&amp;nbsp;lo verdadero con lo falso. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TDPLChVqbKI/AAAAAAAAAZY/Y5NswzgHYrA/s1600/discepol%C3%ADn+ora+pro+nobis.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" rw="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TDPLChVqbKI/AAAAAAAAAZY/Y5NswzgHYrA/s320/discepol%C3%ADn+ora+pro+nobis.jpg" width="242" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace exactamente 75 años, un porteño de mirada aguda. Enrique Santos Discépolo,&amp;nbsp;escribió el tango "Cambalache", que tiene en sí todo el sentido común necesario para que dejemos de vivir "&lt;em&gt;revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos&lt;/em&gt;". En efecto, todo el tango es una tragicómica descripción de qué y cuán nociva es la confusión. No hay una mirada benigna: "&lt;em&gt;El mundo fue y será una porquería&lt;/em&gt;", espeta al empezar... Esa es la primera verdad del que vive adentro del merengue cambalacheno.&lt;br /&gt;Lo interesante es que Discépolo plantea&amp;nbsp;la confusión justamente con el léxico de la "igualdad":&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;¡Hoy resulta que &lt;strong&gt;es lo mismo&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;ser derecho que traidor,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;ignorante, sabio o chorro,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;generoso o estafador!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;¡&lt;strong&gt;Todo es igual&lt;/strong&gt;!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;¡&lt;strong&gt;Nada es mejor&lt;/strong&gt;!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;¡Lo mismo un burro&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;que un gran profesor!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;No hay aplazaos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;ni escalafón&lt;/strong&gt;,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;los inmorales nos han &lt;strong&gt;igualao&lt;/strong&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Que uno vive en la impostura&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;que otro roba en su ambición,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;¡&lt;strong&gt;da lo mismo&lt;/strong&gt; que si es cura,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;colchonero, rey de bastos,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;caradura o polizón!...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;[...]&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Que &lt;strong&gt;es lo mismo&lt;/strong&gt; el que labura&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;noche y día como un buey,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;que el que vive de las minas,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;que el que roba, que el que mata&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;o está fuera de la ley.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Todo es igual"... La coherencia del igualitarismo es irreprochable: desparecen, con el "escalafón", todas las jerarquías, y con los "aplazaos", todos los juicios de valor, de modo que "nada es mejor"... Sólo queda una verdad ("¡es lo mismo!"), traducida a la voluntad en un inmenso&amp;nbsp;bostezo metafísico: "¡Da lo mismo!". Pero ocurre con nuestra naturaleza, nacida para vivir en el orden y la armonía de lo diverso, lo mismo que con las pobrecitas&amp;nbsp;plantas de Varsailles: esta confusión nos hace violencia:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El argumento de la malentendida igualdad es una falta de respeto a la razón. ¡Lo preocupante es cuando ya la razón está tan atropellada que ni cuenta nos damos del atropello!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Discépolo parece darle la razón a Komar cuando termina vinculando&amp;nbsp;esta confusión&amp;nbsp;con el infierno: &lt;em&gt;¡Dale que va, que allá en el horno se vamo' a encontrar!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dos actitudes quedan: el tango sólo canta explícitamente una: la de decir "&lt;em&gt;Da lo mismo... ¡Dále, nomás! ¡Dále que va!&lt;/em&gt;"... Si total "&lt;em&gt;a nadie importa si naciste honrao&lt;/em&gt;"...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mas para quienes nos sabemos mirados, pensados y amados por Dios, hay Alguien a quien le importamos, y Alguien para quien no todo es lo mismo, para quien no todo da igual.&amp;nbsp; El autor del tango sabía, conmovido, que la Biblia, herida, lloraba y que la razón estaba siendo atropellada. Nosotros también lo sabemos y lo sentimos, pero no queremos&amp;nbsp;seguir revolcados en el&amp;nbsp;guisado nefasto de la confusión actual,&amp;nbsp;ni en el horno discepoliano&amp;nbsp;de la "confusión eterna" (&lt;em&gt;"Non confundar in aeternum"&lt;/em&gt;&amp;nbsp;concluía&amp;nbsp;el &lt;em&gt;Te Deum&lt;/em&gt; -y repetía Komar-). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay que seguir pensando y&amp;nbsp;desembarrando la cabeza para "juirle a la confusión", para no darle tregua. Baste esto por hoy, y mientras tanto, encomendarme a mí y a todos los argentinos a este lúcido&amp;nbsp;varón porteño,&amp;nbsp;canonizado por su unánime popularidad:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;em&gt;¡Santos Discépolo, ruega por nosotros!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-1481119675588493232?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/1481119675588493232/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=1481119675588493232' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1481119675588493232'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1481119675588493232'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/07/cooperar-con-la-verdad-ii.html' title='Santos Discépolo, ruega por nosotros'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TDPLChVqbKI/AAAAAAAAAZY/Y5NswzgHYrA/s72-c/discepol%C3%ADn+ora+pro+nobis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-681175943060939516</id><published>2010-06-28T17:06:00.005-03:00</published><updated>2010-07-09T13:11:53.722-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio Komar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='confusión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='unión homosexual'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='matrimonio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Aparecida'/><title type='text'>Juirle a la confusión</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;em&gt;"La&amp;nbsp; lucha por la claridad es una primera tarea del filosofar"&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;strong&gt;Emilio Komar&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;De un tiempo a esta parte se&amp;nbsp;oprime mi corazón&amp;nbsp;con una gran tristeza, a&amp;nbsp;causa de la confusión que&amp;nbsp;cunde en nuestra sociedad: el proyecto del pseudo "matrimonio homosexual" es en sí mismo&amp;nbsp;efecto y causa de la confusión. El "debate" en torno al tema constituye las más de las veces un activísimo palabrerío que no hace más que seguir empantanando la inteligencia de la gente con eufónicas falsedades y rimbombantes falacias. Mi tristeza, sin embargo, se vuelve exasperación cuando percibo que la confusión se gana en algunos ámbitos eclesiales, llamados por el Señor a ser "luz del mundo".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Hay que juirle a la confusión como al mesmo demonio! El maestro Emilio Komar nos repetía que "confusión" es uno de los&amp;nbsp;nombres del infierno. La confusión, en efecto,&amp;nbsp;es la obra maestra del "padre de la mentira".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso, estoy convencido de que mi deber como cristiano algo pensante es el de "cooperar con la verdad", como dice el lema episcopal de Don Joseph Ratzinger. Echar lo más que pueda el agua clara de la sensatez, del sentido común y de la verdad en tanto barrial masivo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace poco escuché a un sacerdote que hablaba de los&amp;nbsp;"nuevos modelos de familia",&amp;nbsp;y que después de hacer&amp;nbsp;un diagnóstico (muy poco gnóstico)&amp;nbsp;de la realidad actual, exhortaba -comentando el Documento de Aparecida-, con dulces palabras, a "habitar la incertidumbre y el no saber, relativizar nuestros absolutos, dejarnos conmover". ¡Qué lindo dejarse conmover! Pues a mí lo que más me conmueve es&amp;nbsp;tanta, tanta&amp;nbsp;confusión... "Habitar la incertidumbre y el no saber",&amp;nbsp;amén de una bella metáfora, es en este contexto una especie de canonización de la confusión. Muchos pastoralistas parecen hoy regodearse en la perplejidad y en las incertidumbres del "cambio de paradigma". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se trata de defender sistemas de pensamiento racionalistas y cerrados, donde ya no haya preguntas ni misterios... Pero tampoco hay que olvidar que&amp;nbsp;ninguna "apertura" genuina se funda en la&amp;nbsp;confusión y en la ignorancia. &lt;br /&gt;La Buena Noticia&amp;nbsp;de Jesucristo nos regala muchísimas certezas, desde las cuales tenemos sobradas herramientas para hacer un suficiente discernimiento espiritual de los "signos de los tiempos".&lt;br /&gt;En cuanto a la familia, el invocado Documento de Aparecida nos dice, con certeza, que "entre los presupuestos que debilitan y menoscaban la vida familiar, encontramos la ideología de género, según la cual cada uno puede escoger su orientación sexual, sin tomar en cuenta las diferencias dadas por la naturaleza humana. Esto ha provocado modificaciones legales que hieren gravemente la dignidad del matrimonio, el respeto al derecho a la vida y la identidad de la familia" (DA 40).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los cristianos no tenemos las soluciones prácticas para todo, pero tenemos al Espíritu de Jesucristo, la Palabra de Dios hecha Hombre, que bastantes certezas nos da. No hay que habitar la incertidumbre, sino la certeza de que Dios nos ama con un amor eterno y más fuerte que la muerte. Eso es "permanecer en Jesucristo" y ser sus discípulos misoneros para tener y dar vida plena.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;De toda confusión &lt;/em&gt;&lt;em&gt;¡líbranos, Señor!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-681175943060939516?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/681175943060939516/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=681175943060939516' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/681175943060939516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/681175943060939516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/06/juirle-la-confusion.html' title='Juirle a la confusión'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-2234402008054470946</id><published>2010-06-08T16:12:00.006-03:00</published><updated>2010-07-09T22:14:26.644-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='San Isidro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vulnerabilidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poder'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>El gavilán que no sabía cantar</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #0b5394; font-size: x-small;"&gt;A Papá, de quien aprendí a mirar los pájaros&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TA6VGJbHrII/AAAAAAAAAXY/Ka0nXV_Ufx8/s1600/GavilanJ3_RECS_Ago06.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" qu="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TA6VGJbHrII/AAAAAAAAAXY/Ka0nXV_Ufx8/s320/GavilanJ3_RECS_Ago06.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Me encanta volver cada mes a San Isidro, cuando tengo un día de retiro en el seminario, y salir a la hora de la siesta a mirar el río, a recorrer las calles de adoquines y a pasear un rato con el Creador mientras voy rezando el rosario.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy, cuando estaba volviendo de mi paseo meridiano, embriagado de otoño, sentí un silbido fuerte y muy extraño. Me paré en seco y busqué un ratito a ver de dónde venía. Entonces lo descubrí: era un gavilán de color pardo, medio bataraz el pecho, que se había asentado en la rama más alta de un ombú enorme que hay en la calle Beccar Varela. Siempre me fascinaron los pájaros "falconiformes", esa familia imperial de las aves a la que pertenecen las estirpes reales de las águilas y los aguiluchos, los chimangos y caranchos, los halcones y gavilanes. El gavilán, como el que vi hoy, es mucho más difícil de ver que el carancho, sobre todo porque&amp;nbsp;es más chico y menos vistoso. De hecho, nunca antes había podido mirar a uno con detenimiento. Cuando a veces siento el revuelo y el griterío espantado de cotorras y demás pajaritos que huyen por el aire, miro bien y pronto reconozco a alguno de estos gavilanes que acaba de pasar rasante por la copa de un árbol... Pero cuando lo sigo con la mirada, en seguida lo pierdo, porque vuelve a planear muy alto en el cielo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero ahí estaba hoy el gavilán: solemne, soberano, señor de la copa más alta, recortando con premeditada elegancia su altivo perfil contra el celeste brumoso del cielo otoñal. Me quedó claro que los reyes de la tierra, en sus ademanes de majestad y altanería, no han hecho más que remedar a las águilas del cielo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, el gavilán seguía lanzando repetidamente ese grito medio silbado, un chillido agudo y lastimero. Me quedé como herido por ese grito, constante como un respiro que doliera. ¿Qué le pasaría? ¿Llamaría a alguien? ¿Tendría hambre? Un rato después, su grito me hizo acordar al del chimango, y creí comprender...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas aves altivas, de belleza regia y porte majestuoso, son objeto de admiración y respeto: su poder las vuelve invulnerables, y su invulnerabilidad les da una seguridad y un aplomo que las hace todavía más admirables. Cuando quieren ir a posarse, basta que las demás aves sientan pasar el frío de su sombra imponente para que abandonen temerosas el árbol, dejándoles todo el sitio libre. Para el momento en que el gavilán llega a la rama, ya no hay trinos gozosos ni cotorreos alegres a su lado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso gritaba el gavilán: todos los pájaros del cielo lo admiran y lo respetan, pero nadie lo quiere. Su grandeza exige el tributo del miedo; la soledad es el precio de su poder. Y por eso de su pico ganchudo no puede brotar sino una queja lastimada: su pecho engreído no ha aprendido nunca a cantar. La melancolía agresiva y gritona es lo único que les queda a estas aves rapaces como consecuencia de su grandeza solitaria, porque en su orgullo tampoco saben llorar como las palomas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo los pájaros buenos saben cantar. Los que se alimentan de la humildad de las lombrices o de los bichitos, y no atemorizan a sus semejantes. Ellos, en su vulnerabilidad, no han perdido la sencillez de disfrutar de la vida, y conservan la libertad de pararse cada tanto en una rama y de improvisar a los cuatro vientos la belleza de su canto. Quizá no son las aves más bellas, ni las más grandes, ni las más elegantes. Pero acaso su misma pequeñez les hace gozar a lo grande de las cosas chiquitas de cada día: la sombra de las hojas y el perfume de las flores, los bichos del suelo, cada gota de agua y&amp;nbsp;cada rayo del sol. Nadie huye de ellos: pueden compartir la rama o el potrero con los demás pájaros, hermanados por la misma bondad que los hace a la vez tan libres como vulnerables.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de un rato, tuve que dejar al gavilán en aquel ombú de la calle Beccar Varela y volver al seminario, para seguir con el retiro. Mientras me alejaba, seguía oyendo su grito hiriente... &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entendí entonces que su grito me quería decir algo, que su triste historia valía también para nosotros, y me convencí de que tenía que contar este sucedido del gavilán que no sabía cantar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-2234402008054470946?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/2234402008054470946/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=2234402008054470946' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/2234402008054470946'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/2234402008054470946'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/06/el-gavilan-que-no-sabia-cantar.html' title='El gavilán que no sabía cantar'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TA6VGJbHrII/AAAAAAAAAXY/Ka0nXV_Ufx8/s72-c/GavilanJ3_RECS_Ago06.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-2708380974560041067</id><published>2010-05-24T03:04:00.005-03:00</published><updated>2010-06-09T15:07:41.945-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Patria'/><title type='text'>Yo estuve en Buenos Ayres en el Bicentenario</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S_oVYB8Y8UI/AAAAAAAAAXI/zKX28BA9Fc4/s1600/cabildo02.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" gu="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S_oVYB8Y8UI/AAAAAAAAAXI/zKX28BA9Fc4/s320/cabildo02.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace&amp;nbsp;hace varios meses me comprometí a pasar el 24 y el 25 de mayo guitarreando en los pagos entrerrianos de Nogoyá. Y así será. Pero cuando esa decisión tomó cuerpo, me dí cuenta de que el día del bicentenario no iba a poder estar en mi amada Buenos Ayres, la que me vio nacer, mi tierra madre, la ciudad de todos mis antepasados. Hubiera querido amanecer guitarreando bajo las arcadas del Cabildo... y&amp;nbsp;adivinar la salida del "Sol del 25" por un destello más rosado en la cúpula de la Casa rosada, o por un costado más puro en la punta de la Pirámide de Mayo... Me hubiera gustado ser testigo de ese nuevo amanecer para nuestra Patria en el mismísimo lugar que hace doscientos años la vio decidir su primera junta de gobierno. Pero no.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces, hoy, el único día que me quedaba libre, con la compañía de mi ahijado Nacho, me fui apurado a Buenos Ayres, alentado por una lluvia deliciosa llena de reminiscencias históricas, tan a propósito para ilustrar el clima interior de mi corazón argentino y porteño. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entramos a la 9 de Julio a eso de las cuatro de la tarde, desde el Norte, y después de dejar el auto mojado en un garage de la calle Viamonte caminamos hasta el Obelisco, donde se veía de lejos congregada la multitud. ¡Qué sorpresa linda sentir a la distancia que la música que rezaban los parlantes era la del Himno Nacional! Sentí que los pulmones se me inflaban de un aire nuevo... &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La enorme bandera del Obelisco, pesada por el agua, descansaba de su vuelo, pero a sus pies revoloteaban incesantemente las banderitas de los miles se argentinos que, a pesar de la lluvia, se habían congregado desde las cuatro puntas de la república para homenjear a la Patria.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En seguida nos vimos envueltos por la muchedumbre y por un clima unánime de fiesta, de gratitud, de alegría... &lt;br /&gt;Todos procurábamos avanzar hacia el Sur, a pesar de la cantidad de gente. Cualquier porteño está&amp;nbsp;hecho al tráfico y a los embotellamientos: pero a lo que no está acostumbrado es a contemplar una verdadera marejada humana que no profiere gritos, ni bocinazos, ni protesta o se da empujones, sino que mira, y sonríe, y agita sus banderas. Pero eso sucedió hoy,&amp;nbsp;bajo la llovizna de este domingo de mayo. Viejos y niños, ricos y pobres... gorras y piercings, boinas y chales,&amp;nbsp;mates y cocacolas, todos decían&amp;nbsp;"presente". Nadie faltaba a la fiesta. Espontáneamente, uno se sentía hermano de todos, a pesar de la&amp;nbsp;gritona diversidad; todos nos sabíamos compañeros de camino y&amp;nbsp;heredero del mismo destino. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando pudimos pasar al oto lado del Oblesico,&amp;nbsp;llegamos al desfile central del Bicentenario, y oímos las voces eufóricas que desde el escenario anunciaban a&amp;nbsp;las colectividades que desfilaban por el pasillo central. ¡Cuál no fue mi emoción al escuchar que las comunidades representadas eran las mías, las de esos que llevo en mi sangre: Escocia, Irlanda, Italia, Portugal...!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después recorrimos la avenida, donde abrían las puertas los &lt;em&gt;stands&lt;/em&gt; de las provincias. No pude entrar en el de mi provincia por la&amp;nbsp;excesiva cola,&amp;nbsp;y me&amp;nbsp;llamó la atención no encontar uno de la Ciudad de Buenos Aires... &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando llegamos a la Avenida de Mayo, nos tiró, como un imán, el horizonte de la Plaza, con el Cabildo y la Catedral... En la Avenida de Mayo, ya fuera del desfie central, se podía caminar libremente, más aliviados del gentío de la 9 de Julio. Sin embargo, conmovía verla llena de gente que iba y venía: familias, parejas, chicos vestidos con atuendos típicos, niños agitando banderas. No había coches: la calle estaba abierta para los argentinos y argentinas que caminábamos libremente sobre el asfalto sorpendido, bajo las banderas que -como de costumbre-decoraban la avenida desde la Plaza hasta el Congreso. La caminé con fruición, porque es un recorrido que nunca en mi vida había hecho entero, y menos en ese sentido. &lt;br /&gt;Me detuve a mirar&amp;nbsp;de afuera los lugares que mis mayores vivieron desde adentro: el Café Tortoni (donde mucha gente hacía cola para tomarse&amp;nbsp;el chocolate caliente soñado en esa tarde de lluvia) y&amp;nbsp;el bazar inglés Wright, y me dejé conmover por la encantadora arquitectura de los edificios, llenos de "molduras", entre los cuales me paré para admirar el de La Prensa, ya llegando a la Plaza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegar al cielo abierto de la Plaza de Mayo fue sin dudas lo más lindo de la tarde. Para quienes la rutina del trabajo no les limó la sensibilidad, entrar en esa plaza y ver la Casa Rosada, la Pirámide de Mayo, la Catedral y el Cabildo juntos es siempre una emoción muy difícil de transmitir.&amp;nbsp;Pero mucho&amp;nbsp;más&amp;nbsp;hoy, cuando&amp;nbsp;todo estaba limpio, todo sonreía con su mejor cara: el Cabildo y la pirámide blanquísimos, sin pintadas ni divisas; la Plaza abierta&amp;nbsp;para todos, sin&amp;nbsp;carpas ni dueños políticos... A las banderas negras y coloradas de caligrafías agresivas las habían reemplazado cientos de banderas argentinas, que engalanaban cada balcón y enaltecían cada ochava.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy vi a Buenos Ayres abrazando al país: dejando que todos los argentinos pisaran sus calles, invitando a todos los que quisieran caminar en paz por su asfalto, libre de autos, libre de cornetazos, libre de humo, libre de todo lo que grita y pisotea su belleza. No hacía falta otro &lt;em&gt;stand&lt;/em&gt; de Buenos Ayres que ella misma, enorgullecida por la visita de&amp;nbsp;los hijos de esa aventura incierta que justamente ella soñó en 1810. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Toda esa gratitud patriótica terminó donde correspondía: en la casa de Dios, la humilde Catedral, que miraba de&amp;nbsp;reojo la fiesta del pueblo, y desde donde Tata Dios sonreía a sabiendas de que si no hubiera sido por él no habría nada que festejar. Por eso -después de dejarle un avemaría al Gral. San Martín-,&amp;nbsp;hice una oración en la reja de capilla del Santísimo, en medio de muchos visitantes piadosos o curiosos, pidiéndole una vez más a Jesús por nuestra Patria querida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes de pegar la vuelta por Diagonal Norte y por Florida,&amp;nbsp;nos paramos un buen rato en la Plaza a mirar el Cabildo, el mismo de aquel día lejano, que recortaba inconfundible su querida silueta memoriosa contra el tiempo, contra todas las adversidades de la historia. Fue en ese momento que dije: "¡qué bueno que vine! ¿Cómo no ib a venir? ¿Cómo iba a perdonarme no haber estado en este lugar querido en el Bicentenario del 25 de Mayo?" Y, después de respirar una vez más ese aire impegnado de llovizna, como preñado de una nueva esperanza, pensé satisfecho: "sí, yo&amp;nbsp;también estuve en Buenos Ayres en el Bicentenario".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-2708380974560041067?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/2708380974560041067/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=2708380974560041067' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/2708380974560041067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/2708380974560041067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/05/yo-estuve-en-buenos-ayres-en-el.html' title='Yo estuve en Buenos Ayres en el Bicentenario'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S_oVYB8Y8UI/AAAAAAAAAXI/zKX28BA9Fc4/s72-c/cabildo02.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-988323665151820870</id><published>2010-05-16T12:46:00.003-03:00</published><updated>2010-05-17T20:52:43.475-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Étienne Gilson'/><title type='text'>¿Qué tan cristiana es la filosofía cristiana? (II)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S_AVSFudjoI/AAAAAAAAAW4/Z8pSIg1cEnc/s1600/transfiguration_of_christ_icon_sinai_12th_century.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S_AVSFudjoI/AAAAAAAAAW4/Z8pSIg1cEnc/s320/transfiguration_of_christ_icon_sinai_12th_century.jpg" wt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Lo propiamente&lt;/em&gt;&amp;nbsp;&lt;em&gt;cristiano&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el articulillo anterior nos habíamos preguntado qué elementos eran necesarios para poder, por así decir,&amp;nbsp;"bautizar" una filosofía. Ahora, retomando la metáfora, podemos decir que la exégesis filosófica de Ex 3, 14 ("&lt;em&gt;Yo soy el que soy&lt;/em&gt;") había logrado ciertamente "circuncidar" a la filosofía, pero no "bautizarla". ¿Qué es, entonces, lo necesario para que sea propiamente cristiana?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues bien, de hecho, el bautismo se hace, desde las alboradas del cristianismo, "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt 28, 19). Éste es un dato para nada menor, que puede servirnos como introducción a lo que sigue.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hasta el momento habíamos dicho: lo específicamente cristiano ha de venir del misterio de Jesucristo, y por eso de la luz del Nuevo Testamento. Pero no sólo atendiendo a la inmemorial liturgia bautismal, sino apoyándonos en la entera tradición de la Iglesia, redescubierta y fuertemente destacada y desarrollada por la renovación teológica del Vaticano II, podemos afirmar serenamente que la novedad de Jesucristo es la revelación de Dios Padre, del Hijo y del&amp;nbsp;Espíritu Santo: de Dios "unitrino". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;"La confesión de un Dios en tres personas se considera con razón como lo propio y específico de la religión cristiana. (…) Así, &lt;strong&gt;la confesión trinitaria es el resumen y la suma de todo el misterio cristiano&lt;/strong&gt;, y de ella depende el conjunto de la realidad soteriológica cristiana."&lt;/em&gt; (Walter Kasper, &lt;em&gt;El Dios de Jesucristo&lt;/em&gt;, Sígueme, Salamanca, 1985, p. 267).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Se trata de la revelación, en última instancia, de lo que dice ya la primera carta de Juan: "Dios es amor" (1 Jn 4, 8.16). Intentaré explicarlo con más detalle. &lt;br /&gt;En primer lugar, esto significa desechar la idea de que la Trinidad sea una mera especulación teológica –surgida por el contagio de categorías filosóficas helenísticas- que se pegó al Evangelio sólo después, y extrínsecamente, como un abrojo a los pantalones, ahogando la pureza de la verdad evangélica, o, en el mejor de los casos, complicándola innecesariamente. No: la revelación del misterio de Dios "unitrino" es una consecuencia directa –mejor aún, la consecuencia directa- del hecho histórico salvador de Jesucristo. Como dice el joven Ratzinger: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"El tratado sobre la Trinidad no arranca propiamente de la iniciativa eclesiástica. Lo "pone en marcha" el evento único de Jesús de Nazaret"&amp;nbsp;&lt;/em&gt;(&lt;em&gt;Introducción al cristianismo&lt;/em&gt;, 141).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El que una experiencia histórica concreta -la de Jesús de Nazareth muerto y resucitado- sea la causa de la revelación del misterio de Dios en sí mismo, tiene su fundamento en el principio "Dios es tal como se revela": Dios es como se da, y se da como es.&lt;br /&gt;En segundo lugar, este mismo hecho implica la centralidad del misterio de la Santísima Trinidad: "el evento trinitario" es la cifra de lo "específicamente cristiano". El mismo Magisterio lo dice sin ambigüedades: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"El misterio de la Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina"&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Catecismo de la Iglesia Católica&lt;/em&gt;, 234).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, confesar a la Santísima Trinidad en la fe de la Iglesia, decir que el Ser de Dios es una unidad -una comunión- de tres personas distintas, es decir mucho. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la Antigua Alianza, al único a quien Dios había dado a conocer su nombre fue a Moisés, "a quien YHWH trataba cara a cara" (Dt 34, 10b). Dios, como hemos visto, se lo revela solemnemente en Éx 3, 14: "Este es mi nombre para siempre, por él seré invocado de generación en generación" (Ex 3, 15). Esto justifica que la Torá se cierre con estas elogiosas palabras: "No ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Moisés" (Dt 34, 10a). Moisés es, pues, un testigo digno del más alto crédito, y entonces no tiene nada de sorprendente que el "Yo soy el que soy" que Dios le dijo como su propio nombre "para siempre" sea considerado por la Iglesia, hasta el día de hoy, como nombre de Dios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero "la Ley se dio por medio de Moisés; la gracia y la verdad se hicieron por medio de Jesucristo" (Jn 1, 17). Moisés ya no es para nosotros el testigo último, el hombre que más de cerca conoció a Dios, porque nos dice el Evangelio: "A Dios nadie lo ha visto jamás. El Hijo único, el que está en el seno del Padre, ése lo ha contado" (Jn 1, 18). Por lo tanto, es a Jesús y ya no a Moisés a quien ha de dirigirse nuestra mirada para conocer el ser de Dios (cf. Heb 3, 1-6).&lt;br /&gt;Sin embargo, no hay en esto una ruptura drástica con el Antiguo Testamento, ni siquiera con la "metafísica del Éxodo": la novedad cristiana no viene a negar que Dios sea el Ser, pero sí que Dios sea sin más el Ser. Para la metafísica cristiana clásica, el Ser de Dios es pura actualidad, y ese "exceso de positividad" –paradójicamente- "nos esconde el ser de Dios" , así como los rayos del sol, por su excesiva luminosidad, nos encandilan e impiden que veamos. Pues bien: la revelación de Jesucristo nos hace capaces, por así decir, de mirar al sol de frente. En Él podemos ver el rostro de Dios (cf. Jn 14, 9; 12, 45) y no sólo sus espaldas (cf. Ex 33, 20. 23): Él viene a mostrarnos no ya que Dios es el Ser, sino cómo es ese "Ser" de Dios por dentro. En su misterio pascual, Cristo, por así decirlo, ha desgarrado el "Yo soy" del Éxodo, como el velo del Templo (cf. Mt 27, 51), y con autoridad de Sumo Sacerdote nos ha permitido ingresar en el &lt;em&gt;Sancta sanctorum&lt;/em&gt; de la intimidad divina (cf. Heb 9, 11-12). Y ya dentro del Santuario, de la mano de Jesús, vemos, en Él, que "Dios es amor" (1 Jn 4, 8. 16). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;"[…] Al enviar en la plenitud de los tiempos a su Hijo único y al Espíritu de Amor, Dios revela su secreto más íntimo; El mismo es una eterna comunicación de amor: Padre, Hijo y Espíritu Santo, y nos ha destinado a participar en Él"&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Catecismo de la Iglesia Católica&lt;/em&gt;, 221).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En efecto: confesar que Dios es trino es confesar que Dios es un misterio de comunión, que Dios es amor. Este es el "misterio central" de la fe y de la vida cristiana.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;"El misterio del amor de Dios es el contenido fundamental de la revelación divina. […] "Dios es amor" (1 Jn 4, 8.16) Toda la teología trinitaria puede ser entendida como un comentario a esta frase […]. Del amor que se manifiesta en Cristo la primera carta de Juan llega a insinuar el amor que es Dios en sí mismo. Ahí está la definitiva novedad del concepto del Dios bíblico y sobre todo cristiano"&lt;/em&gt; (Luis F. Ladaria, &lt;em&gt;El Dios vivo y verdadero&lt;/em&gt;, pp. 9-10).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Dios es amor". Si estas palabras "expresan con claridad meridiana el corazón de la fe cristiana" , si de veras constituyen la verdad fundamental de la vida cristiana, ¿no deberían asimismo ser el corazón y la verdad fundamental de una filosofía cristiana? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S_AZr_vzS2I/AAAAAAAAAXA/PObjIBy2-80/s1600/santisima-trinidad-unknown.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S_AZr_vzS2I/AAAAAAAAAXA/PObjIBy2-80/s320/santisima-trinidad-unknown.jpg" wt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Hacia una nueva filosofía cristiana&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gilson decía que a partir de la revelación del nombre de Dios en Ex 3, 14 surgió toda una filosofía cristiana, riquísima en implicancias, que él llamó "metafísica del Éxodo". El faro que guiaba la elaboración de esa metafísica era la revelación de que Dios, el creador del cielo y de la tierra, es el Ser simpliciter, origen de todo ser.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La propuesta no es echar por la borda, toda entera, la metafísica del ser, como si se tratara de algo vetusto y deleznable. Se trata de darle una vuelta más de tuerca, de profundizarla, de hacerla más penetrante. Dios es el &lt;em&gt;Ipsum Esse Subsistens &lt;/em&gt;(el mismo ser subsistente): lo afirmamos rotundamente. Ahora bien, sabemos por la revelación cristiana que este &lt;em&gt;Esse&lt;/em&gt; es en sí mismo &lt;em&gt;Caritas&lt;/em&gt; –aunque, hablando formalmente, habría que poner, antes que un sustantivo (&lt;em&gt;caritas, amor&lt;/em&gt;), un verbo: este &lt;em&gt;Esse&lt;/em&gt; es &lt;em&gt;Amare&lt;/em&gt;- : es un acto puro de amor, es un "estar amando siempre", porque la fe nos dice que Dios es comunión de tres personas distintas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por consiguiente, el dato revelado que, como una luna llena, ha de guiar a este pensar que peregrina en la noche de la razón natural es que Dios, el creador del mundo, sin quien nada puede subsistir, es &lt;em&gt;Ipsum Amare Subsistens&lt;/em&gt;. Entonces, la metafísica propiamente cristiana parte de la certeza de que en el origen de todo ente en cuanto ente está el Amor, porque "&lt;em&gt;en arché&lt;/em&gt;", en el principio, no está el ser sin más, sino el Ser de la Trinidad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una filosofía cristiana tendría que ser, por consiguiente, una metafísica del amor, porque el amor es el origen del ser y por lo mismo es, en última instancia, el origen del conocer, la razón de la inteligibilidad:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“El amor es el misterio original, y amando también nosotros comprendemos el mensaje de la creación, encontramos el camino”&lt;/em&gt; (Joseph Ratzinger, &lt;a href="http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20030306_ratzinger-trittico-romano_it.html"&gt;Presentazione&lt;/a&gt; del &lt;em&gt;Trittico Romano&lt;/em&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;de Juan Pablo II).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-988323665151820870?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/988323665151820870/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=988323665151820870' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/988323665151820870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/988323665151820870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/05/que-tan-cristiana-es-la-filosofia.html' title='¿Qué tan cristiana es la filosofía cristiana? (II)'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S_AVSFudjoI/AAAAAAAAAW4/Z8pSIg1cEnc/s72-c/transfiguration_of_christ_icon_sinai_12th_century.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-7548691321077837694</id><published>2010-05-08T01:57:00.001-03:00</published><updated>2010-06-09T15:08:29.952-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Virgen de Luján'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='María'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Patria'/><title type='text'>La Patria nació en Luján</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S-Tx2febvHI/AAAAAAAAAWo/aSc2J_uKQRc/s1600/VirgenDeLujan.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S-Tx2febvHI/AAAAAAAAAWo/aSc2J_uKQRc/s320/VirgenDeLujan.jpg" tt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El nacimiento de un pueblo es algo demasiado grande como para caber en las estrecheces científicas de la exactitud histórica. Por eso las grandes naciones han descubierto y expresado su origen en una&amp;nbsp;fundación mítica (por ejemplo, Rómulo y Remo en Roma). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues a&amp;nbsp;mí me gusta pensar que el día del milagro de Luján es la fecha mítica del nacimiento de nuestra Patria. Nuestra historia como pueblo no empieza con la emancipación de España, como la vida de un hombre no empieza cuando deja la casa paterna. 2010&amp;nbsp;ó 2016 no son el "Bicentenario de la Patria" como hoy se oye decir, sino el Bicentenario de la Independencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para 1630, más o menos cien años después de la llegada de los españoles a estas latitudes, ya había -además de indios y españoles- un buen número de mestizos y de criollos, al que se sumaba la&amp;nbsp;sufrida presencia de los negros. Cuando esas líneas de la identidad estuvieron suficientemente esbozadas, la Virgen, en una imagen ella misma criolla, quiso quedarse a orillas del río Luján para manifestar que, desde adentro de esa humanidad nueva que nacía en las “Indias” australes ella quería engendrar a su Hijo, Jesucristo nuestro Señor. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Parafraseando lo que dice la “rayera”,&amp;nbsp; para mí lo cierto es que: “es la Virgen de Luján la verdadera fundadora de esta Patria”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Por eso&amp;nbsp;me alegro de&amp;nbsp;que, como ciudadanos creyentes de nuestra Argentina, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;iniciemos hoy el Bicentenario poniendo a la Patria en las manos de&amp;nbsp;su Patrona. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;¡Nuestra Señora de Luján, ruega por nosotros!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-7548691321077837694?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/7548691321077837694/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=7548691321077837694' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7548691321077837694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7548691321077837694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/05/la-patria-nacio-en-lujan.html' title='La Patria nació en Luján'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S-Tx2febvHI/AAAAAAAAAWo/aSc2J_uKQRc/s72-c/VirgenDeLujan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-7479291434326189502</id><published>2010-04-28T00:02:00.002-03:00</published><updated>2010-04-28T00:14:35.122-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Étienne Gilson'/><title type='text'>¿Qué tan cristiana es la filosofía cristiana? (I)</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666600; font-size: 85%;"&gt;Así, mientras los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría,&lt;br /&gt;nosotros predicamos a un Cristo crucificado:&lt;br /&gt;escándalo para los judíos, necedad para los paganos;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666600; font-size: 85%;"&gt;mas para los llamados (…) fuerza de Dios y sabiduría de Dios." &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #666600; font-size: 85%;"&gt;1 Cor 1, 24&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S8y-rkLlTtI/AAAAAAAAAWI/v66-789bfJo/s1600/Aristotl.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461950103749480146" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S8y-rkLlTtI/AAAAAAAAAWI/v66-789bfJo/s400/Aristotl.jpg" style="cursor: hand; height: 297px; width: 233px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #000099;"&gt;La filosofía cristiana según Étienne Gilson&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Étienne Gilson (1884-1978) es sin dudas el gran defensor de la "filosofía cristiana", acerca de la cual tanto se discutió en la década de 1930. Las razones que aquí esbozo suponen a Gilson: están, por así decir, "paradas sobre los hombros de gigante" de su doctrina. Esto vale, sobre todo, para no volver a aducir los argumentos que fundamentan la existencia y la legitimidad de una tal filosofía; pero no quita que podamos, "parados sobre sus hombros", arriesgarnos a dar algún salto.&lt;br /&gt;Supuesta, pues, la existencia legítima de la "filosofía cristiana", hay que decir algo acerca de qué entendía Gilson por ella.&lt;br /&gt;Por lo pronto, no debe llamarnos la atención que Gilson desarrolle largamente esta cuestión en su libro &lt;em&gt;El espíritu de la filosofía medieval&lt;/em&gt;: este hecho ya dice que eso que llamamos "filosofía medieval" puede servir de ejemplo para entender qué es para él una "filosofía cristiana".&lt;br /&gt;En esta obra, Gilson se refiere más de una vez a la "metafísica del Éxodo" como la clave última de la filosofía medieval, y más aún, de la filosofía cristiana. ¿De qué se trata? Dice Gilson:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;"Para saber qué es Dios, es a Dios mismo a quien Moisés se dirige. Queriendo conocer su nombre, se lo pregunta, y he aquí la respuesta: &lt;em&gt;Ego sum qui sum. Ait: sic dices filiis Israel: qui est misit me ad vos [Yo soy el que soy. Dice: así hablarás a los hijos de Israel: "el que es" me envió a ustedes]&lt;/em&gt; (Ex 3, 14). Hasta aquí, todavía, ni una palabra de metafísica; pero Dios ha hablado, la causa ha sido escuchada, y es el Éxodo el que establece el principio del cual estará suspendida, en adelante, toda entera, la filosofía cristiana. A partir de aquel momento, se entendió de una vez para siempre que el ser es el nombre propio de Dios y que, según la palabra de San Efrén retomada más tarde por San Buenaventura, ese nombre designa su esencia misma. (…) Principio de una fecundidad metafísica inextinguible y del cual todos los estudios que seguirán no harán otra cosa que considerar sus consecuencias. No hay sino un solo Dios y ese Dios es el ser: ésta es la piedra angular de toda la filosofía cristiana, y quien la ha establecido no ha sido Platón, ni siquiera Aristóteles, sino Moisés."&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn2" name="_ftnref2" style="mso-footnote-id: ftn2;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Dejemos ahora que él mismo nos explique el alcance de la expresión "metafísica del Éxodo":&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;"No se trata, naturalmente, de sostener que el texto del Éxodo estaba dando a los hombres una definición metafísica de Dios; pero si no hay metafísica en el Éxodo, hay una metafísica del Éxodo y la vemos constituirse bien pronto en los Padres de la Iglesia, cuyas directivas acerca de este punto los filósofos medievales no han hecho más que seguir y explotar."&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn3" name="_ftnref3" style="mso-footnote-id: ftn3;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De estos textos, se desprende que, para Gilson, la revelación de Ex 3, 14 es decisiva y esencial para la filosofía cristiana. Y es que, de hecho, lo fue. Gilson es un estudioso de la historia de la filosofía, y ha podido constatar cómo ese celebérrimo pasaje en que Dios mismo revela su nombre tuvo para los pensadores cristianos una autoridad sin par, y por eso una influencia enorme.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn4" name="_ftnref4" style="mso-footnote-id: ftn4;" title=""&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, creo que cabe llevar la pregunta a un terreno meta-histórico, más allá de lo que efectivamente ocurrió en la historia de la filosofía: ¿hasta qué punto puede decirse que la "metafísica del Éxodo" es lo nuclear y definitivo de toda filosofía cristiana? Dicho de otro modo: ¿supone de por sí la noción de "filosofía cristiana" afirmar que la esencia de Dios es el ser, como se sigue de la "metafísica del Éxodo"? Éste es, pues el momento en que voy a separarme de ese grandísimo maestro que es Étienne Gilson, pero no sin su ayuda, dado que, si cabe explotar un poco más la remanida imagen, pretendo usar sus hombros, que hasta aquí me han servido de balcón y soporte, como un trampolín.&lt;br /&gt;Lo haré preguntándole al maestro. En primer lugar surge en mí la siguiente inquietud: ¿qué es lo que hace que una filosofía sea cristiana? ¿Cuáles son, por así decir, el agua y la fórmula capaces de "bautizar" a una filosofía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;"Para que una filosofía merezca de verdad ese título [sc. "cristiana"], es necesario que lo sobrenatural descienda, a título de elemento constitutivo, no en su textura, lo cual sería contradictorio, sino en la obra de su constitución."&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn5" name="_ftnref5" style="mso-footnote-id: ftn5;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y poquito después dice más solemnemente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;"Llamo, pues, filosofía cristiana a toda filosofía que, si bien distinguiendo formalmente los dos órdenes, considera la revelación cristiana como un auxiliar indispensable de la razón."&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn6" name="_ftnref6" style="mso-footnote-id: ftn6;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien -y éste es el meollo de mi objeción-: ¿Puede con rigor decirse que Ex 3, 14 sea propiamente hablando una revelación "cristiana"?&lt;br /&gt;Desde ya, lejos de marcionismos trasnochados, no me propongo decir que el Éxodo esté fuera de la revelación cristiana, que no forme parte de ella. Antes bien, sostengo firmemente que, como el Antiguo Testamento en general, es parte insoslayable de la fe cristiana. Con todo (y sin menoscabo del valor permanente de la Antigua Alianza para la fe cristiana), el Antiguo Testamento vale como uno de los dos Testamentos de la Sagrada Escritura, y no aisladamente, porque la fe cristiana cree que la plenitud de toda la revelación es Jesucristo, y por consiguiente, es en el Nuevo Testamento donde hay que buscar "la verdad definitiva de la Revelación divina".&lt;br /&gt;Ahora bien, no parece que en Ex 3, 14, y menos aún en su lectura filosófica -en la "metafísica del Éxodo"-, estemos frente a una revelación propiamente "cristiana". Si bien Ex 3, 14 integra, digámoslo una vez más, la revelación cristiana (baste pensar el lugar central que en el Evangelio de Juan tienen los "Yo soy" de Jesús, que remiten directamente a él), el proprium cristiano no puede venir sino de la revelación definitiva y plena que es Cristo Jesús, muerto y resucitado.&lt;br /&gt;Dicho esto, da la impresión de que Gilson no ha querido hilar tan fino, y que habla de "filosofía cristiana" y "revelación cristiana" tomando el adjetivo en sentido amplio, y no refiriéndolo a lo específicamente cristiano; y así considera la revelación del nombre divino de Ex 3, 14 como cristiana, aunque no lo sea &lt;em&gt;stricto sensu&lt;/em&gt;. De hecho, por momentos, en Gilson se podría reemplazar "filosofía cristiana" por "filosofía creyente" sin más, y en muchos más casos, por "filosofía judía" o "filosofía bíblica". O por qué no, si buscamos ser fieles al autor, una "filosofía del Éxodo".&lt;br /&gt;Ahora bien, estas consideraciones, lejos de aplacarla, agudizan nuestra inquietud original. No siendo la revelación del nombre divino de Ex 3, 14 algo &lt;em&gt;proprie&lt;/em&gt; cristiano, ¿cómo sostener, con la firmeza de Gilson, que en la "metafísica del Éxodo" radica la piedra angular, el principio último y definitivo de toda filosofía cristiana?&lt;br /&gt;Creo que la respuesta la sugiere el mismo autor, cuando, como hemos visto&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn10" name="_ftnref10" style="mso-footnote-id: ftn10;" title=""&gt;[7]&lt;/a&gt;, confiesa que el desarrollo de su noción de "filosofía cristiana" no provino de consideraciones abstractas sino de la descripción de los modos concretos de filosofar de pensadores concretos de la Antigüedad cristiana y la Edad Media. En &lt;em&gt;El espíritu de la filosofía medieval&lt;/em&gt; Gilson se propuso hacer una suerte de "demostración experimental de la realidad de la filosofía cristiana", mostrando, "en la historia, la presencia de una acción ejercida sobre el desarrollo de la metafísica por parte de la revelación cristiana."&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn11" name="_ftnref11" style="mso-footnote-id: ftn11;" title=""&gt;[8]&lt;/a&gt; Gilson, a mi juicio, ha logrado con creces su cometido: es innegable, por lo tanto, el hecho de que en la filosofía cristiana del Medioevo, o si se quiere, en la filosofía cristiana hasta Gilson, la "metafísica del Éxodo" –Dios es el Ser por esencia- fue, la "verdad fundamental".&lt;br /&gt;Sin embargo, es justo matizar su postura y circunscribir sus aserciones sobre la centralidad de la "metafísica del Éxodo" al desarrollo de la filosofía cristiana en un tiempo determinado, y no a "toda la filosofía cristiana"&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn12" name="_ftnref12" style="mso-footnote-id: ftn12;" title=""&gt;[9]&lt;/a&gt; "para siempre"&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn13" name="_ftnref13" style="mso-footnote-id: ftn13;" title=""&gt;[10]&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Por qué no pensar en (o soñar con) una filosofía cristiana que tome su nombre no ya de lo revelado en la Antigua Alianza, sino de lo &lt;em&gt;propiamente&lt;/em&gt; cristiano?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Notas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref1" name="_ftn1" style="mso-footnote-id: ftn1;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt; El tema de la filosofía cristiana recorre prácticamente toda la obra de Gilson. Con todo, me remito fundamentalmente a los primeros dos capítulos de &lt;em&gt;El espíritu de la filosofía medieval&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;L'esprit de la philosophie médiévale &lt;/em&gt;Vrin, Paris, 2ème. éd. rev., 1948): "El problema de la filosofía cristiana" y "La noción de la filosofpia cristiana" (pp. 1-38), con su excelente "Notas bibliográficas para serviri a la historia de la noción de la filosofía cristiana" (pp. 413-440), no obstante que el tema de la filosofía cristiana es transversal a todo el libro (y reaparece con fuerza en el capítulo final "La Edad Media y la filosofía").&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref2" name="_ftn2" style="mso-footnote-id: ftn2;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt; Étienne Gilson, &lt;em&gt;El espíritu de la filosofía medieval&lt;/em&gt;, pp. 50-51. Los subrayados son míos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref3" name="_ftn3" style="mso-footnote-id: ftn3;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt; Idem, p. 50, nota.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref4" name="_ftn4" style="mso-footnote-id: ftn4;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt; Gilson mismo es consciente de esto: "esta noción [sc. de filosofía cristiana] no corresponde a una esencia susceptible de recibir una definición absoluta; corresponde, más bien, a una realidad histórica concreta que ella describe." (&lt;em&gt;Op. cit.,&lt;/em&gt; p. 33)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref5" name="_ftn5" style="mso-footnote-id: ftn5;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt; Étienne Gilson, &lt;em&gt;Op. cit&lt;/em&gt;., p. 32.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref6" name="_ftn6" style="mso-footnote-id: ftn6;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt; Idem, pp. 32-33. (El subrayado es del original). &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref10" name="_ftn10" style="mso-footnote-id: ftn10;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt; Ver nota 4.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref11" name="_ftn11" style="mso-footnote-id: ftn11;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt; Étienne Gilson,&lt;em&gt; El espíritu de la filosofíe medieval&lt;/em&gt;, p. 38.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref12" name="_ftn12" style="mso-footnote-id: ftn12;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt; Idem, p. 51. Cf. nota 2.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref13" name="_ftn13" style="mso-footnote-id: ftn13;" title=""&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt; Idem, p. 50. Cf. nota 2. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S8zAcy1pwYI/AAAAAAAAAWQ/JB4J8ZmmKPc/s1600/Cristo+definitivo.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461952049009246594" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S8zAcy1pwYI/AAAAAAAAAWQ/JB4J8ZmmKPc/s320/Cristo+definitivo.jpg" style="cursor: hand; height: 320px; width: 240px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-7479291434326189502?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/7479291434326189502/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=7479291434326189502' title='14 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7479291434326189502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7479291434326189502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/04/que-tan-cristiana-es-la-filosofia_28.html' title='¿Qué tan cristiana es la filosofía cristiana? (I)'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S8y-rkLlTtI/AAAAAAAAAWI/v66-789bfJo/s72-c/Aristotl.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-6049569470917594386</id><published>2010-04-19T23:13:00.007-03:00</published><updated>2010-04-27T23:51:25.191-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carlo Maria Martini'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benito XVI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Iglesia'/><title type='text'>¿La Iglesia? ¿El Papa...? Habla el Cardenal Martini</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S80bsLuDksI/AAAAAAAAAWY/KLmiBPEVxrU/s1600/Benito+y+Carlos+Maria.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462052368944435906" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S80bsLuDksI/AAAAAAAAAWY/KLmiBPEVxrU/s400/Benito+y+Carlos+Maria.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 211px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 300px;" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="color: #996633; font-size: 85%;"&gt;No estaba en mis planes tocar el tema, pero me pareció interesante publicar una parte de la &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.30giorni.it/it/articolo_stampa.asp?id=22312"&gt;&lt;span style="color: #3333ff; font-size: 85%;"&gt;entrevista &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: #996633; font-size: 85%;"&gt;que Gianni Valente le hizo al Card. Martini en el último &lt;em&gt;30 Giorni&lt;/em&gt;. En ella, el gran Carlo Maria Martini, nada sospechoso de "oficialismo", hace -como siempre- reflexiones interesantes y, de paso, se refiere a Benedicto XVI.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-&lt;em&gt;¿El Evangelio alcanza? Justamente Ud. es a menudo conocido como el impulsor de una Iglesia sin dogmas ni estructuras. Una Iglesia toda humildad y misericordia, sin preceptos. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Card. Martini&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;:&lt;/em&gt; Si se piensa en tantas propuestas religiosas que hay en el mundo, para distinguirnos de los otros están Jesús y su Evangelio, y no la pertenencia a una organización con reglas y preceptos. Pero en la fe en Jesús no tiene sentido contraponer Evangelio y dogmas, misericordia y mandamientos [...]. Todo se compagina en unidad en la realidad de la Iglesia, que tiene un aspecto interior y también un aspecto exterior, y por lo tanto comprende también estructuras, reglas, instrumentos de organización. Lo importante es que también estas realidades sean, en lo posible, expresiones de vida interior. Y después, es necesario también distinguir las cosas importantes y aquellas que no lo son. Creo que la Iglesia ya ha hecho una obra de purificación de muchas cosas exteriores que no servían. De todos modos, cuando todavía leo en los diarios que yo vendría a ser el "capo de los progresistas", ahora ya me muero de risa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Estas son semanas de tormenta por los escándalos de la pedofilia. ¿Cómo evalúa estas situaciones? ¿Qué reclamo surge para la Iglesia en estas circunstancias?&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Card. Martini&lt;/strong&gt;: Todo esto, por cierto, puede ayudar a todos a la humildad. Pero valen también las palabras de Jesús: han sido acciones graves, y quien ha escandalizado a los pequeños, sería mejor para él que se le atara una piedra de molino al cuello y fuera arrojado al mar. Esto no quita el hecho de que se nota también una gran hipocresía. Hay una total libertad sexual: la publicidad utiliza motivos sexuales incluso para los niños.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-¿Cómo defender al Papa de los intentos de acusarlo de estos acontecimientos?&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Card. Martini&lt;/strong&gt;: El Papa no tiene necesidad de ser defendido, porque a todos les es clara su irreprochabilidad, su sentido del deber y su voluntad de hacer el bien. Las acusaciones lanzadas contra él en estos días son innobles y falsas. Va a ser lindo constatar cuán estrechamente los hombres de buena voluntad han estado con él y lo han sostenido en su difícil tarea.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-A menudo se lo hace pasara a Ud. como un fustigador de las insuficiencias y de los límites de la Iglesia. ¿Se reconoce en esas descripciones? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Card. Martini&lt;/strong&gt;: La Iglesia, considerada en su globalidad, está llena de santidad y de fuerza interior. Los medios se ensañan sobre episodios particulares, pero en todo el mundo hay tanta gente leal, buena, devota, que obra sin ruido. Y yo estoy tan agradecido a Dios, incluso por haber vivido este tiempo. No hubiera querido nunca vivir en momentos como el de la Reforma protestante, o el del Cisma de Oriente, o en el tiempo del Cisma de Occidente, cuando había dos Papas, uno en Roma y otro en Aviñón. Ahora, la Iglesia da una buena muestra de sí misma. Hay límites y falencias inevitables, e incluso éstas entran en el designio misterioso de la voluntad de Dios. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Entonces no es verdad que su sentimiento dominante sea una suerte de amargura, centrada en la denuncia de debilidades y afanes de éxito.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Card. Martini&lt;/strong&gt;: Yo le agradezco siempre a Dios por cómo ha acompañado mi vida, por tantas personas que ha puesto a mi lado a lo largo del camino. Digo siempre que Él también me ha visitado. Toda mi vida me ha mostrado que Dios es bueno y le prepara la senda a cada uno de nosotros. He tenido tantísimo, he dado también lo que he podido. Y de veras estoy contento delante de Él. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-6049569470917594386?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/6049569470917594386/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=6049569470917594386' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6049569470917594386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6049569470917594386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/04/la-iglesia-el-papa-habla-el-cardenal.html' title='¿La Iglesia? ¿El Papa...? Habla el Cardenal Martini'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S80bsLuDksI/AAAAAAAAAWY/KLmiBPEVxrU/s72-c/Benito+y+Carlos+Maria.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-1605751688231870127</id><published>2010-04-03T18:15:00.007-03:00</published><updated>2010-04-03T18:53:20.276-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sacerdocio'/><title type='text'>Oración a Jesús por el don del sacerdocio</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S7e3XU-YXTI/AAAAAAAAAWA/2Wx3NEtxkSc/s1600/papa20eucaristia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456031084977872178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 350px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S7e3XU-YXTI/AAAAAAAAAWA/2Wx3NEtxkSc/s400/papa20eucaristia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt;A la parroquia Nuestra Señora de Aránzazu, conocida por el pueblo sencillo como "la catedral de San Fernando", se acercan cientos de personas en Semana Santa, con ganas de rezar y de reconciliarse con Dios. Constantemente caminan por el templo personas que se detienen ante las antiguas imágenes del Jesús sufriente, del crucifijo, del Cristo yaciente, y rezan con conmovedora devoción. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt;Pocas veces sentí tan hondamente como en estos días el deseo de ser cura, y pocas veces tuve tan patente la conciencia de la gracia que representa para todos el don del sacerdocio. La noche del Jueves Santo expresé mi acción de gracias en esta oración.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;¡Qué grande es tu amor, Jesús, que no sólo nos diste el ejemplo de tu vida, sino que quisiste elegir a algunas personas para que en todas las épocas y en todos los lugares “sigan tus huellas e irradien tus mismos sentimientos”! De esta manera, nunca los hombres dejamos de tener cerca de nosotros a esos testigos que nos hacen conocer, sentir y gustar tu amor de hermano mayor, de amigo, de buen pastor. Ellos son los sacerdotes, que hasta el día de hoy siguen respondiendo a tu voz que les pide: “hagan esto en memoria mía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vos los llamás por su nombre, y los invitás a que te quieran con todo el corazón, dejando todo para seguirte en una vida de servicio, de entrega y de amor como la tuya. Tus sacerdotes, Jesús, hacen que vos estés presente y cercano a los hombres y mujeres de hoy: nos anuncian tu Evangelio y nos explican tu Palabra; nos hacen experimentar tu amor y tu cuidado perdonándonos los pecados y ayudando a los más pobres y a los enfermos; con los sacramentos, los sacerdotes nos unen profundamente a Vos, reuniéndonos en la familia de los Hijos de Dios. Ellos son “un regalo para la Iglesia y para el mundo”, sobre todo, cuando celebran la Eucaristía, donde estás presente Vos mismo, Jesús, dándonos Vida nueva, y amándonos cada vez hasta el final.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Es verdad que ellos son también hombres, hombres débiles y hombres pecadores, que no saben responder siempre a tu amor, y que no están a la altura de la misión que les encomendaste. Pero justamente en esto, Jesús, es más grande, más increíble tu amor, porque vos no los elegiste porque fueran perfectos, sino porque sí, sencillamente porque los amás. La vida frágil y pecadora de tus sacerdotes es un signo de tu corazón misericordioso. También con sus miserias, los sacerdotes nos hablan de cómo es tu amor: un amor que nunca reniega de nosotros, que ama incondicionalmente, que siempre perdona.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-1605751688231870127?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/1605751688231870127/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=1605751688231870127' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1605751688231870127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1605751688231870127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/04/oracion-jesus-por-el-don-del-sacerdocio.html' title='Oración a Jesús por el don del sacerdocio'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S7e3XU-YXTI/AAAAAAAAAWA/2Wx3NEtxkSc/s72-c/papa20eucaristia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-4845518354816683995</id><published>2010-03-01T16:35:00.007-03:00</published><updated>2010-03-08T15:33:57.077-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='versos'/><title type='text'>Oda a la moldura</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt;La "oda a la moldura" era una de mis más antiguas deudas literarias. En atención al tema propuesto quise salirme de mis queridas décimas de octosílabos y me atreví a componerla en pretensiosos versos alejandrinos, como esos de Juan Luis Gallardo que tanto me gustan, de los cuales los míos son apenas un pálido pero agradecido remedo. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443755970283613570" style="WIDTH: 137px; CURSOR: hand; HEIGHT: 107px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S4wbNnSqrYI/AAAAAAAAAV4/WWOLkuWxrRs/s400/moldura+y+moldurero.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;ODA A LA MOLDURA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Propongo una cruzada de amor y de lirismo&lt;br /&gt;contra la tiranía del necio pragmatismo:&lt;br /&gt;y en medio de este mundo que pierde su hermosura&lt;br /&gt;quisiera con mis versos cantarle a la moldura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simpático remate, solemne cortesía&lt;br /&gt;que a la estructura en prosa da un toque de poesía;&lt;br /&gt;afable añadidura de constructor derecho&lt;br /&gt;que admira y que celebra su trabajo bien hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adorno innecesario, derroche de cemento&lt;br /&gt;que puede de una casa hacer un monumento;&lt;br /&gt;revoque hecho poema, coqueta rebeldía&lt;br /&gt;que se subleva contra la pura ingeniería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Denuncio la insolencia del economicismo&lt;br /&gt;que ahoga la belleza con su minimalismo;&lt;br /&gt;mi canto es una queja contra su dictadura&lt;br /&gt;que todo lo rebaja, achata y desfigura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Engendro de un ambiente enfermo de egoísmo&lt;br /&gt;que ignora la pureza y apaga el idealismo:&lt;br /&gt;si todo se mirara con su pobre criterio&lt;br /&gt;¡qué triste sería el mundo vaciado de misterio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le canto a la moldura, que grita la verdad&lt;br /&gt;de que el hombre no puede vivir en la fealdad;&lt;br /&gt;que no por ser inútil es frívola y mundana&lt;br /&gt;que sí por ser hermosa es cálida y humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le canto a la moldura, que en su delicadeza&lt;br /&gt;emula los encantos de la naturaleza&lt;br /&gt;(mas si se degenera en barrocos empalagos&lt;br /&gt;con varonil franqueza le niego mis halagos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celebro a las molduras, que adornan y embellecen,&lt;br /&gt;que elevan, dignifican, suavizan y enaltecen;&lt;br /&gt;y a quienes al moldearlas lograron con su mano&lt;br /&gt;que el mundo esté más lindo, más libre, más humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustan confesando en la fábrica y la usina&lt;br /&gt;que la labor humana tiene algo de divina;&lt;br /&gt;y en capillas ignotas rezando con firmeza&lt;br /&gt;que el pobre también tiene derecho a la belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre necesita de la inutilidad:&lt;br /&gt;también él es un juego de amor y gratuidad;&lt;br /&gt;acaso en las molduras cumplen igual destino&lt;br /&gt;el arquitecto humano y el Hacedor divino.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;San Isidro, 20 de febrero de 2010&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-4845518354816683995?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/4845518354816683995/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=4845518354816683995' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/4845518354816683995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/4845518354816683995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/03/oda-la-moldura.html' title='Oda a la moldura'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S4wbNnSqrYI/AAAAAAAAAV4/WWOLkuWxrRs/s72-c/moldura+y+moldurero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-5857158787553588746</id><published>2010-02-21T09:24:00.004-03:00</published><updated>2010-03-02T14:45:11.006-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaresma'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><title type='text'>Un consejo de Jesús para la Cuaresma</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El evangelio que la liturgia nos propone el jueves después de ceniza, es decir, el primer día “ordinario” del tiempo cuaresmal, resume en pocas líneas lo esencial de la Cuaresma: después de “anunciar” su pasión a los discípulos, Jesús invita a todos: &lt;em&gt;“Si alguien quiere venir detrás de mí, niéguese a sí mismo y tome su cruz cada día y sígame” &lt;/em&gt;(Lc 9, 23).&lt;br /&gt;Al escuchar una vez más esta frase, fácilmente nos quedamos con la idea de la cruz: la Cuaresma es un tiempo de “tomar la cruz”, un tiempo de penitencia. Entonces nos proponemos, quizá, algún tipo de ayuno para estos cuarenta días, o tal vez nos hacemos un plan de mortificaciones cuaresmales, etc.&lt;br /&gt;Pero es posible que nos estemos pasando por alto un consejo que el Señor nos está dando nada más empezar este tiempo de conversión.&lt;br /&gt;En efecto, antes de hablar de tomar la cruz, Jesús dice: &lt;em&gt;“si alguien quiere venir detrás de mí, &lt;strong&gt;niéguese a sí mismo&lt;/strong&gt;...”. &lt;/em&gt;No basta con tomar una cruz cada día para seguir a Cristo: es preciso, primero, negarse a uno mismo. Antes de “tomar” la cruz hay que “dejar” el propio yo. Tomar la cruz y no negarse a uno mismo es no haber entendido el consejo del Señor.&lt;br /&gt;Y sin embargo, esto muchas veces nos ocurre. De hecho, cuando no seguimos este consejo, nuestro egocentrismo de siempre nos boicotea hasta la más santa de las intenciones, y hace que incluso algo tan bueno como las penitencias de Cuaresma se perviertan y se vuelvan estériles. Los mismos “sacrificios cuaresmales” pueden ser la expresión de un Yo poderoso que quiere controlar, medir y planificar todo, incluso “la cruz de cada día”. Se da así que, incluso cuando estamos “negándonos” algo, seguimos buscándonos a nosotros mismos.&lt;br /&gt;Jesús nos da una ayuda más para salir de este círculo vicioso. Él habla de “la cruz cada día”. Esta expresión sugiere algo de rutinario, y algo de novedoso. A mí me parece que Jesús no nos propone solamente el hecho de repetir una misma acción todos los días, sino sobre todo dejarnos sorprender por lo que cada día nos tiene reservado en su novedad. Entonces, la actitud que se nos pide cambia radicalmente: llevar la cruz de cada día ya no quiere decir atenerse cabalmente a un plan prefijado, sino estar atento a reconocer, en las circunstancias de cada jornada, la cruz que hay que abrazar.&lt;br /&gt;Ahora bien, ¿cómo reconocer la cruz de cada día? Muchas veces, reconoceremos la cruz verdadera por el hecho de que da vuelta totalmente nuestros planes y desarma completamente nuestras previsiones. Usando expresiones corrientes, podríamos decir que la verdadera cruz es la que “se nos cruza” inesperadamente, la que de improviso nos “sale al cruce”: esa visita inesperada, ese favor que nos piden, aquel pobre que encontramos en la calle... o un simple cambio de planes que tengo que aceptar. Parecería, entonces, que la cruz auténtica viene “de afuera”, de un plan y una voluntad que no son los propios. Una vez más, la clave está en la renuncia de sí mismo. Si en una cruz no estoy “negándome” sino “buscándome”, entonces “ya habré tenido mi recompensa” (cf. Mt 6, 16): esa no es la cruz de Jesús.&lt;br /&gt;En efecto, para tomar su propia cruz, Jesús tuvo que renunciar a sí mismo. Antes del Monte Calvario estuvo el Monte de los Olivos. La entera Pasión estaría desprovista de sentido sin el amor obediente, sin la entrega interior que Cristo hizo de sí mismo en la oscura soledad de Getsemaní. La cruz, por lo tanto, es el Amor del Hijo hecho hombre que obedece a Dios y da la vida por todos. La cruz es amor: amor de hijo y de hermano, amor “hasta el extremo” (Jn 13, 1). Por eso, “hasta el final”, Jesús crucificado no piensa en sí mismo, sino en su Padre y en quienes lo rodean (sus verdugos, los ladrones, el discípulo y su madre...).&lt;br /&gt;Sólo es “cristiana”, por consiguiente, la cruz que nos arranca del propio yo, que nos abre a Dios y nos vuelca a los hermanos. De ahí la insistencia de la liturgia de estos días en proponernos una penitencia que nos obligue a salir de nosotros mismos. &lt;em&gt;“Este es el ayuno que yo amo –oráculo del Señor-: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos, compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo, cubrir al que veas desnudo...”&lt;/em&gt; (Is 58, 6-7). La cruz de Jesús nos enseña ese amor que “no busca su propio interés” (1 Co 13, 5).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pidamos, en este “tiempo favorable”, que el Espíritu Santo nos regale un corazón de carne, manso y humilde como el de Jesús, un corazón de hijo amado que es capaz, cada día, de reconocer la voz de Dios y de seguir su voluntad. Entonces podremos, durante esta Cuaresma, seguir a Cristo hacia la Pascua.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-5857158787553588746?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/5857158787553588746/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=5857158787553588746' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5857158787553588746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5857158787553588746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/02/un-consejo-de-jesus-para-la-cuaresma.html' title='Un consejo de Jesús para la Cuaresma'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-7972921288012975822</id><published>2010-01-31T10:16:00.005-03:00</published><updated>2010-01-31T22:24:27.446-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ayacucho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>La fidelidad de las cosas</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S2XO8lCSmrI/AAAAAAAAAVg/X4G1ZXWiWUs/s1600-h/P1130343.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5432976065621564082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S2XO8lCSmrI/AAAAAAAAAVg/X4G1ZXWiWUs/s400/P1130343.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;"Los primeros días de esas vacaciones, pasados en la estancia,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;fueron para Judith una permanente alegría.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;No esperaba hallar los mismos detalles en el amado paisaje&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;y la enternecía la fidelidad de las cosas".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;strong&gt;Hugo Wast&lt;/strong&gt;, &lt;em&gt;La que no perdonó&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Desde hace varios años a esta parte tengo, cada vez que vuelvo al campo, la extraña sensación de que estoy yendo por última vez. Esto se explica, por un lado, por la “libertad condicional” en que vivo desde que entré al seminario, y por otro, por el fantasma de la venta del campo, que es un sentimiento casi idéntico al miedo inmotivado que uno a veces tiene de que se le muera su padre, o un amigo, o un hermano...: el temor de perder el bien amado, que es la contracara de cualquier amor.&lt;br /&gt;Entonces, cada vez que voy a “El Rodeo”, lo miro sedientamente, como si cada imagen tuviera que quedar grabada para siempre en mi retina; lo aspiro, lo siento, lo vivo con la ansiedad devoradora de la mirada postrera.&lt;br /&gt;Volver al lugar donde pasé infinitas horas de toda mi vida, desde la primerísima infancia, pobre de conciencia pero rica de sensaciones, hasta esta reflexiva adultez, me genera una serie de emociones tan densas, tan arcaicas, que sólo alcancé a balbucirlas un mes atrás, al reencontrarme con esa frase tan certera del gran Hugo Wast: “Como si en los años de ausencia todo hubiera debido cambiar, no esperaba hallar los mismos detalles en el amado paisaje y la enternecía la fidelidad de las cosas”.&lt;br /&gt;La “fidelidad de las cosas”. Cada detalle del camino me va dando la bienvenida: la misma ruta 74, el mismo asfalto vencido, los mismos montes a lo lejos, amados en las distintas formas que toman según de dónde se los mira; las mismas estancias vecinas, con sus mismas entradas; los mismos carteles viejos en el camino del deslinde, guardando celosamente la distancia con Cangallo, La Constancia e Iraola... y sobre todo, la misma fidelidad precámbrica de la sierra -de mi sierra-, verdadera alma de mi pago chico.&lt;br /&gt;Ciertamente, es conmovedor volver a un paisaje que es el mismo, exactamente el mismo que quiero sin saber desde cuándo, desde que lo vi con los ojos asombrados y el corazón virgen de la niñez, y sin querer ni saber cómo ha quedado como estampado en el alma, de modo que casi no se puede distinguir de mi propia identidad. ¿No dijo Atahualpa Yupanqui que “el hombre es paisaje que anda”?&lt;br /&gt;El amor a este paisaje querido es tan primario, tan natural, tan espontáneo como el amor a la madre o el amor a uno mismo. Con todo, en ese lugar amado, en esa “querencia”, hay algo que está ahí delante, algo objetivo, algo que es distinto de mí mismo. Con ser profundamente mío, sin embargo yo no soy el dueño de ese paisaje, ni el señor de ese horizonte.&lt;br /&gt;Volver a ver lo que vi toda mi vida desde la galería -ese serpenteo verde que hacen los mimbres del arroyo Tandileofú y los eucaliptus de “Las Coloradas”, esos recortes en el horizonte que podría reconstruir con los ojos cerrados- tiene la contundencia y el gustazo de un verdadero encuentro: no es puro narcisimo. Mi paisaje querido tiene identidad propia: es mío, pero no soy yo. Por eso le puse un nombre: “Ayacucho”.&lt;br /&gt;(Que no es el Ayacucho de los mapas, porque la querencia es algo mucho más chico y acotado que el partido o el cuartel. El “pago chico” es esa porción del pago que uno incorporó a la retina sin necesidad de mirarla, sino a fuerza de verla, nomás, y de tanto dejarla entrar por los ojos, sin esfuerzo, durante toda una vida, hasta que se ganó en el corazón).&lt;br /&gt;Ese encuentro borrascoso, ese abrazo mitad lúcido y mitad atávico entre el paisaje y yo se da cada vez que vuelvo a “El Rodeo”. Y tiene el gusto raro del desfasaje entre su fidelidad y la mía. Él es siempre el mismo: me recibe cada verano con el mismo olor a menta en el campo y el mismo olor a jazmín en la galería, y cada invierno con la misma fiesta en el chispear de la chimenea; me sostiene cada año con las mismas baldosas coloradas, cuarteadas por el paso y el peso de la vida; me renueva cada vez con esa agua inmejorable, que ceba mejor que ninguna aunque haga lavarse la yerba al tercer mate... Yo, en cambio, no soy siempre el mismo: vuelvo cada vez más cambiado, porque mi paisaje interior se renueva cada año, incorpora nuevos aires y nuevos cielos, y, sobre todo, se puebla de nuevas personas.&lt;br /&gt;Pero ¿no es eso, justamente, lo lindo de volver? ¿No es acaso lo propio de cualquier regreso este reencuentro del que se fue, del que cambió de pago, con su paisaje primero? Volver tiene mucho de encuentro con lo que uno había perdido, de restitución de un bien robado, acaso, por el olvido. Uno recibe “desde afuera” cosas que, sin embargo, no podrían ser más “de adentro”...&lt;br /&gt;Si las cosas no fueran “fieles”, si el paisaje perdiera identidad, ya no tendría sentido volver, como lo dice magistralmente la zamba de Marta Mendicute:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La casa ya es otra casa;&lt;br /&gt;el árbol ya no es aquél...&lt;br /&gt;Han volteado hasta el recuerdo,&lt;br /&gt;entonces ¿a qué volver?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La magia ya se ha perdido&lt;br /&gt;¿quién la pudiera encender?&lt;br /&gt;Ni la tierra ya es de tierra,&lt;br /&gt;entonces, ¿a qué volver?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver, en ese caso, ya no sería volver a ninguna parte, porque uno vuelve siempre al niño que fue, a la propia identidad olvidada y que el paisaje guarda, celosamente, como un tesoro...&lt;br /&gt;Muchas veces uno tiene la experiencia de volver. Puede volver a su escuela, a la casa en que vivió de chico, a la iglesia de su barrio... Pero no es fácil volver después de casi treinta años a un lugar y que esté tal cual uno lo recuerda, igual a como uno lo dejó. Siempre los lugares cambian un poco, son como uno, que sigue, sí, siendo el mismo, pero no... Hay un poco de gozo por el reencuentro y otro poco de tristeza por la ausencia, por la irrevocabilidad de lo que ya no vuelve más. La vuelta, entonces, tiene una medida de dulzura y una de amargor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;En “El Rodeo”, en cambio, todo está como siempre. Los árboles viejísimos, la casa sencilla, los muebles, los colores, hasta las fotos de la casa que siguen diciendo la novedad del primer casamiento de la familia o que se estancaron en la infancia de los primeros nietos... Eso, que quizá sea un indicio de muerte, para mí es fuente de vida. Todo es igual en el campo. Es verdad que los vientos han cambiado apenas los montes desde la galería: éste está más desdentado, aquél se desflecó un poquito; el nuestro ya deja pasar la luz del sol y se han muerto de pie las lambertianas añosas que eran nuestras guaridas de infancia. Pero cuando me siento en la vieja hamaca, respiro eucaliptus puro y miro ese mismo horizonte que sube y que baja, me dejo mecer por la borrachera del recuerdo, y ya no sé si soy yo hoy o si soy ese chiquito despreocupado jugando en el arenero, esperando que alguna voz querida me llame para almorzar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-7972921288012975822?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/7972921288012975822/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=7972921288012975822' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7972921288012975822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7972921288012975822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2010/01/la-fidelidad-de-las-cosas.html' title='La fidelidad de las cosas'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/S2XO8lCSmrI/AAAAAAAAAVg/X4G1ZXWiWUs/s72-c/P1130343.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-172562748304995611</id><published>2009-12-24T10:02:00.010-03:00</published><updated>2009-12-24T11:35:28.415-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Navidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lluvia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><title type='text'>Llega Dios... como una lluvia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SzN7sHmm3XI/AAAAAAAAAVY/qasdAfAbcBI/s1600-h/CAEAU0JP.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5418810774542278002" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 127px; CURSOR: hand; HEIGHT: 127px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SzN7sHmm3XI/AAAAAAAAAVY/qasdAfAbcBI/s400/CAEAU0JP.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="color:#333333;"&gt;Hoy me despertó una lluvia gozosa cayendo en la ventana que tengo sobre mi cabeza y que, empotrada en el techo, mira directamente al cielo.&lt;br /&gt;Tal vez a algunos el "mal tiempo" les fastidie el día frenético de compras y de quehaceres. Pero a mí se me hace que no hay nada más expresivo del misterio que celebramos en la Navidad que esta lluvia mansa que nos regala el cielo.&lt;br /&gt;Durante todo el Adviento la Iglesia nos hizo pedir con misteriosas palabras de Isaías: "Cielos, destilen el rocío; nubes, lluevan al Justo; que la tierra se abra y germine al Salvador y que con él brote juntamente la justicia...". Jesús, el Justo anhelado, es la lluvia de las nubes y el rocío del cielo. Jesús quiere venir hoy como lluvia sobre el polvaredal sediento de nuestros corazones.&lt;br /&gt;El obrar de Dios en la historia se puede expresar con mil imágenes. Se podría hacer un riquísimo elenco de los símbolos presentes en las teofanías de la Biblia: fuego, viento, temblor, luz, tempestad... Pero no es tan fácil describir lo propio de la Navidad, que es la paradoja increíble del amor de un Dios "que siendo grande se hace pequeño; que siendo rico, se hace pobre; que siendo fuerte, se hace débil"... La Navidad, siendo el culmen de la Revelación -Dios diciéndoSe del todo y definitivamente a los hombres- es a la vez tan escondida, tan recóndita, tan oscura... Dios naciendo en un establo perdido entre las montañas de Judá, en lo más denso de la noche, prácticamente solo... La luz de la Navidad (la"gran luz" que ha visto "el pueblo que caminaba en tinieblas") es cualquier cosa menos encandilante. Dios ya no eligió manifestarse en los grandes signos sino en la sencillez más rotunda y en la pobreza más absoluta.&lt;br /&gt;La Palabra que Dios pronuncia en la Navidad no es el diluvio del salmo 28: es la llovizna serena que llega silenciosa y que uno encuentra al despertarse, como hoy, sin saber bien cuándo empezó. Tiene la humildad del rocío que riega cuando nadie lo ve, pero también su generosidad que siempre nos precede, que siempre nos gana de mano. En efecto, cuando los únicos testigos del milagro, los humildes pastores, llegan al pesebre, ya el Cielo "había llovido al Salvador".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirar la Navidad como un misterio de lluvia me da una inmensa esperanza, porque el mismo Isaías dice: "Como la lluvia y la nieve bajan del cielo y no vuelven sin haber empapado la tierra, sin haberla fecundado y hecho germinar, dando semilla al que siembra y pan al que come, así será mi Palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo". La lluvia de hoy ha venido para quedarse, va a regar eficazmente nuestro corazón y va a dar el fruto que Dios quiere.&lt;br /&gt;Por eso, cuando también nosotros, como los pastores, nos acerquemos esta noche a Belén para encontrarnos por fin con el agua tan ansiada, con la luz tan prometida, y reconozcamos en ese chiquito "envuento en pañales" a nuestro Rey y a nuestro Dios, tal vez nos demos cuenta de que esa Lluvia divina, ese Rocío celestial que hoy agradecemos con el gozo del final de la sequía ya estaba desde antes, desde siempre, regando nuestra vida, sin que nos diésemos cuenta. La Luz hecha llamita en la noche oscura, el Señor de la tormenta hecho mansa llovizna temprana, el Dios hecho Niño nos va a decir que él ya estaba con nosotros en cada lucecita, en cada gota de agua de nuestro camino cansado. Y, tal vez, -ablandada nuestra tierra dura por esta lluvia de humildad- conmovidos ante Jesús, se abran nuestros ojos y empecemos a reconocerlo presente "en cada hombre y en cada acontecimiento" de nuestra vida, y con el corazón agradecido, aprendamos a ser también nosotros lluvia que alivia, que riega, que alegra y que amansa, para quienes nos rodean.&lt;br /&gt;¡Feliz Navidad!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-172562748304995611?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/172562748304995611/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=172562748304995611' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/172562748304995611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/172562748304995611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/12/llega-dios-como-una-lluvia.html' title='Llega Dios... como una lluvia'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SzN7sHmm3XI/AAAAAAAAAVY/qasdAfAbcBI/s72-c/CAEAU0JP.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-8510028526403392680</id><published>2009-11-21T14:01:00.015-03:00</published><updated>2009-11-23T11:27:00.138-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='posmodernidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poder'/><title type='text'>Un rey que hace reinar</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SwghD4p-0mI/AAAAAAAAAVQ/Po5-PBm1Vsk/s1600/cristo+redentor.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 266px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406607703290073698" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SwghD4p-0mI/AAAAAAAAAVQ/Po5-PBm1Vsk/s400/cristo+redentor.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Una "impotencia" cultural&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Celebrar hoy a Cristo Rey es más difícil que en 1925, cuando Pío XI instituyó esta fiesta. Salvando a la minoría que, apretando los dientes (y refunfuñando contra Pablo VI y Juan Pablo II), ha sabido seguir siendo monárquica, los católicos del siglo XXI somos tan culturalmente “democráticos” que nos es difícil encontrar en la figura del “rey” alguna connotación positiva. Esto se acentúa en un país como el nuestro, que consideramos que nació cuando “rompió las cadenas” de la corona española. En nuestra historia oficial, “realista” se contradice con “patriota, independiente, libre”. La libertad es lo que se consigue eliminando al “rey”. No solemos distinguir entre monarquía y tiranía: para nosotros no hay una que no termine en la otra. Sintomático de esta cultura es que los sistemas más dictatoriales y menos democráticos se embanderan también ellos en la “democracia” (piénsese, p. ej, en la República “Democrática” Alemana, en las elecciones “democráticas” de nuestro país fraudulentas o en las realizadas con el peronismo proscrito, y todavía hoy en las “democracias populares” comunistas).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente, no nos hace gracia ver el poder concentrado en pocas personas, y menos en una sola. En la base de este sentimiento de anti-monarquía y anti-oligarquía hay una determinada concepción de qué es el “poder”. En el fondo me parece que todos adolecemos en mayor o menor medida de una suerte de “anti-arquía”: el poder es siempre algo negativo. No somos “an-arquistas”, sin más, por el hecho de que consideramos el poder algo indispensable para poder convivir los hombres. Pero entonces el poder es algo así como un “mal necesario”: cuanto menos concentrado, cuanto más diluido, tanto más soportable.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esta concepción negativa del poder se deja ver en el generalizado miedo "posmoderno" a ejercer la autoridad: los padres no quieren ser padres sino “pares”; los maestros y directores no quieren ser maestros ni directores sino compañeros y amiguitos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero también en la Iglesia se nos ha infiltrado esta noción: de ahí que encontremos muchas veces una verdadera “alergia al poder”, un rechazo visceral a la verticalidad, a los títulos, a los cargos, a las responsabilidades... Uno conoce, a veces, a sacerdotes que no quieren ser párrocos, curas que prefieren no ser llamados “padre” ni distinguirse por su hábito, pastores que se refugian en formas de conducción deliberativas, participativas, comunitarias, etc. para no tener que ejercer la autoridad. La concepción negativa del poder se nota incluso en cómo se concibe, no sólo el poder de la Iglesia, sino el mismo poder de Dios. Para algunos, también éste parece una amenaza... Más de una vez he oído cómo en la oración litúrgica se evita la fórmula "Dios todopoderoso" y se la reemplaza por "Dios todobondadoso", "Padre bueno", etc. Detrás de estas adaptaciones -sin duda motivadas por criterios pastorales- se esconde, me temo, una noción falaz del poder de Dios como algo amenazante y temible, como algo radicalmente opuesto a su bondad y a su cercanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta alergia a la autoridad es entendible como reacción a tantos abusos de poder, sea en el mundo, sea en la misma Iglesia. Pero que sea entendible no la hace ni buena ni conveniente. Se cumple aquí la vieja “ley de la reacción” que nos enseñaba el maestro Emilio Komar: “demasiada oposición es subordinación”. Con la demonización del poder y de la autoridad no arreglamos los abusos autoritarios del mundo ni de la Iglesia. Por el contrario: generamos confusión y anarquía, que no son sino el umbral del autoritarismo y la tiranía. Porque el poder está ahí, inevitable: tarde o temprano, las personas adultas se encuentran de hecho revestidas de alguna potestad, y si están enfermas de esta “alergia al poder”, no saben qué hacer: entonces, o bien se niegan a ejercerlo (generando un desgobierno que muy pronto se cristaliza en la tiranía del más fuerte), o bien lo ejercen tal como lo conciben: autoritariamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Cristo Rey como poder redentor y redención del poder&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Gracias a Dios, la Palabra de Dios en la liturgia de Cristo Rey viene a liberarnos de este maniqueísmo del poder. A la destructividad infernal del poder humano (que se había mostrado como nunca antes en la “Gran Guerra” de 1914-1918), Pío XI no opuso una paz romántica, utópica y “anti-arquista”. El Papa, con los pies en la tierra, no condenó el poder, sino que señaló a Jesucristo Rey del Universo como paradigma del verdadero poder, que es el que viene de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La liturgia de Cristo Rey nos presenta, en dos textos apocalípticos (Dn 7, 13-14 y Ap 1, 4-8), a Jesús, el glorioso “Hijo del hombre”, como “Rey de los reyes”, como el “Todopoderoso”, Señor de todos los reinos de la tierra. Hasta aquí, podríamos pensar que el Señorío de Cristo y el Poder de Dios no son sino la proyección ultraterrena de esta concepción más humana y negativa del poder. Desesperados bajo la opresión de los poderosos de turno, nos consolamos pensando que Dios es más poderoso que ellos, y que al final se invertirán las cosas y Él les aplastará la cabeza a los que ahora se dedican a aplastársela a otros... Algo de esto, es verdad, está presente en toda literatura apocalíptica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero el Apocalipsis glorifica a este "&lt;em&gt;Príncipe de los reyes&lt;/em&gt;” no porque aniquiló a sus enemigos sino porque “&lt;em&gt;nos amó, nos liberó de los pecados y nos hizo Reino, sacerdotes de su Dios y Padre&lt;/em&gt;”. Los reyes de la tierra necesitan aplastar y oprimir para “hacernos sentir su autoridad” (cf. Mc 10, 43) ... Jesús también tiene autoridad (cf. Mc 1, 22): tanta, que no necesita "hacérnosla sentir". Su autoridad cumple el sentido etimológico de la palabra "&lt;em&gt;auctoritas&lt;/em&gt;", que viene del verbo &lt;em&gt;augere&lt;/em&gt;, que significa "hacer crecer". El Hijo del hombre del Apocalipsis es Rey haciéndonos "reino", haciéndonos reyes. Es Rey haciéndonos no víctimas, sino sacerdotes. Es la lógica de Dios, la verdadera lógica del Amor, que “infunde respeto” no por la condena sino “por el perdón” (cf. Sal 129).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La realeza de Cristo revela el “estilo” de siempre de Dios, su Padre, que en su Amor le dio todo lo que era y tenía. La generosidad de este Rey muestra el corazón de Dios, que es la Vida dándonos la vida, que es el Ser dándonos el ser, que, a fin de cuentas, “es dándose”. Todo el Poder de Dios es Amor. No hay contradicción alguna entre su poder y su amor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacemos nosotros, entonces, con el poder, con esta realeza que él mismo nos da? Dios nos mostró el Camino en su Hijo Jesús, que vivió el poder como hombre entre los hombres. Tomaremos aquí sólo dos aspectos de su enseñanza: por un lado, el poder como renuncia a las riquezas y a la propia voluntad; por otro, el poder como servicio. Ambos se pueden resumir en su obediencia de Hijo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el Monte de las tentaciones (Mt 4, 8y ss.) el Diablo le ofreció todos los reinos de la tierra: pero a las tentaciones de poder y ambición él antepuso siempre la obediencia al Padre. Sin embargo, la "renuncia" de Jesús no consistió en "abdicar" del poder, en la irresponsabilidad de desentenderse de él, sino en ejercerlo conforme la voluntad de su Padre. De hecho, usó de su poder sirviendo a los demás, como veremos a continuación. El extremo de la obediencia y el extremo de la renuncia se encuentran en el Monte de los Olivos y en el Monte Calvario: allí Jesús por obediencia al Padre renuncia incluso a su propia vida. Sólo entonces, después de haber purificado toda posesividad y renunciado a toda ambición, Jesús resucitado recibe del Padre “&lt;em&gt;todo poder en el cielo y en la tierra&lt;/em&gt;”, como dice en el Monte de la misión (Mt 28, 16 y ss). Jesús parece enseñarnos que sólo tiene el poder quien sabe renunciar a usarlo para sí mismo, y lo usa para los demás. Es lo que los autores espirituales explicarán diciendo que "sólo poseemos aquello a lo que renunciamos". Es la ley fundamental de la vida de Jesús: "&lt;em&gt;el que quiera guardar su vida, la perderá&lt;/em&gt;..." (Mc 8, 34).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El “Príncipe de los reyes de la tierra” (Ap 1, 5) que contemplamos glorioso en Daniel y el Apocalipsis es también el Rey del Evangelio de Juan, cuyo “&lt;em&gt;reino no es de este mundo&lt;/em&gt;” (19, 36), el Rey de los judíos coronado de espinas. El es el "Príncipe", el primero de los reyes... ¿Qué significa eso "en cristiano"? "&lt;em&gt;El que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de todos&lt;/em&gt;" (Mc 10, 44). Por eso agrega el Apocalipsis que es un "Rey que nos hace Reino": en la tierra, Jesús estuvo en medio de nosotros "&lt;em&gt;como el que sirve&lt;/em&gt;" (cf. Lc 22, 23): es decir, vivió tratándonos a todos “como a reyes”. Así ejerció su realeza: haciendo reyes a los demás mediante el servicio. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Él, hoy, quiere cumplir con nosotros la promesa hecha al Pueblo de la antigua Alianza (Ex 19, 6) y hacernos también a nosotros reyes, pero reyes a su estilo, reyes del “reino de la verdad y de la vida, reino de la santidad y de la gracia, reino de la justicia, del amor y de la paz” (Prefacio de Cristo Rey). El Apocalipsis, antes de mencionar que nos hace "reino", dice que "nos amó y nos liberó de los pecados". Para que podamos ser "reyes", Jesús nos desata de las cadenas del egoísmo y de la ambición, esas cadenas que nos ciegan porque nos hacen mirar a Dios y a los hombres como amenazas para el propio poder y para la propia libertad. Esta liberación la va consagrando en nosotros “el óleo de la alegría”, el Espíritu Santo, que nos empuja interiormente a "no vivir ya para nosotros mismos" (Plegaria eucarística IV), sino dando vida a los hermanos, sirviéndolos y tratándolos “como a reyes”, y de esa manera hacer crecer el Reino como lo hizo Jesús, nuestro Hermano y nuestro Rey, a quien sean la gloria, el honor y el poder por los siglos de los siglos. Amén.&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img style="WIDTH: 400px; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406607350774217682" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SwggvXbpu9I/AAAAAAAAAVI/ehXdeAnr2IM/s400/jesus_lava_pies.jpg" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-8510028526403392680?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/8510028526403392680/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=8510028526403392680' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8510028526403392680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8510028526403392680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/11/un-rey-que-hace-reinar.html' title='Un rey que hace reinar'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SwghD4p-0mI/AAAAAAAAAVQ/Po5-PBm1Vsk/s72-c/cristo+redentor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-8081368815549953164</id><published>2009-10-28T13:02:00.016-03:00</published><updated>2009-11-08T19:45:44.978-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='verdad'/><title type='text'>Libertad de mentira</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="color:#0000ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SvRrbhwjBzI/AAAAAAAAAU4/Opk9NbUkgdk/s1600-h/cristina_kirchner_fullblock.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401059973786699570" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 292px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SvRrbhwjBzI/AAAAAAAAAU4/Opk9NbUkgdk/s400/cristina_kirchner_fullblock.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;“Prefiero mil millones de mentiras antes que ser responsable de cerrar la boca de alguien. Es la verdadera forma en que entiendo la libertad, los derechos humanos y la participación democrática."&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#330099;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;(Cristina Fernández de Kirchner, Acto de homenaje a los miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos -CIDH-, en la ex ESMA, 11-09-2009).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La presidente de todos los argentinos, rodeada de militantes de organizaciones de derechos humanos, en medio de las acusaciones que se le hacían por la “ley de medios”, explicaba, con estas palabras, su decisión de eliminar el delito de injurias y calumnias. “Prefiero mil millones de mentiras a ser la responsable de haberle cerrado la boca a alguien”... ¿Fue sólo una exageración retórica o lo dijo en serio?&lt;br /&gt;Como fuera, lo cierto es que cuando leí esta sentencia sentí un escalofrío. Peor me sentí más tarde, cuando noté que la frase que disparó la presidente había entrado sin provocar reacción alguna...&lt;br /&gt;Intentemos comprender, con benignidad, el mensaje de la señora presidente. Ella nos dice, muy expresamente, que ésta es su “manera de entender la democracia, la libertad y los derechos humanos”... ¿Cuál es, entonces, su idea de “libertad”? ¿Qué derechos son “derechos humanos”? Intentemos pensar la respuesta.&lt;br /&gt;Primera hipótesis: en su escala de valores la libertad parecería ser un valor absoluto. Si esto es así, no hay nada que justifique limitar la libertad de una persona. Ahora bien, la señora Cristina y quienes aplaudían sus palabras defienden la democracia. Podemos suponer, entonces, que ella adhiere a esta suerte de axioma básico de la cultura democrática: “todo ciudadano tiene derecho a ser libre en tanto que no lesione los derechos de los demás ciudadanos”. De aquí que se oponga con todas sus fuerzas a la impunidad de los militares que violaron gravemente derechos humanos de otros (y no sólo el derecho a la libertad, sino también el fundamental derecho a la vida). Por eso, existen leyes y prohibiciones: no hay libertad para matar, ni para torturar, ni para robar, etc. Pero por lo que se ve, para la presidente sí puede haber libertad para injuriar y libertad para calumniar.&lt;br /&gt;Si perseveramos en nuestro intento de deducir alguna idea que rija todo esto, y no cedemos a la tentación de pensar que la ideología ha cegado la razón, desarmado toda coherencia y hecho estallar cualquier lógica, nos queda concluir que, evidentemente, para nuestra suprema gobernante, mentir es algo inocuo –o, por lo menos, algo “mil millones de veces” más inocuo que poner límites a la libertad-. Y eso es lo falaz, y eso es lo grave.&lt;br /&gt;¿Por qué condenar el robo y la violencia y no la calumnia? ¿Será tan ingenua la señora Cristina de pensar que por ser "palabras" y no "hechos" las mentiras son menos dañinas? La verdad y la mentira nunca son sólo palabras. Aunque ahora parezca una cuestión teórica o de palabras, abrirle las canillas a la mentira puede producir ríos de sangre. Las palabras no son inofensivas: la palabra humana -sobre todo donde se desprecia y pisotea la verdad- puede sembrar el odio y desatar la guerra.&lt;br /&gt;Aquí no se trata sencillamente de “libertad de expresión” o de “libertad de prensa”. El legítimo derecho a sostener y expresar las propias convicciones no tiene nada que ver con un pretendido derecho a mentir, y menos a calumniar públicamente a otra persona. ¿Es posible abrirle así las tranqueras a la mentira sin ofender gravemente los fundamentos de la sociedad? Tener derecho a injuriar y calumniar públicamente no es defender, sino pervertir la libertad de expresión.&lt;br /&gt;Lo más inquietante del asunto es la falta de inquietud: nadie reaccionó. El proceso de descrédito de la verdad ha llegado a una altura notable. Está presente y operante por todas partes la idea de que el relativismo es una condición necesaria de la vida democrática. Quien habla de “la verdad” es un sujeto sospechoso. Cuantas menos convicciones firmes, más pluralismo; cuantas menos verdades, más democracia. “Verdad” es igual a uniforme, a censura, a represión. Tanto ha penetrado esta noción de “verdad” como archienemiga de la libertad que ahora la señora Cristina Fernández puede muy serenamente establecer el derecho a faltar directamente a la verdad, el derecho a mentir abiertamente, y nadie dice nada.&lt;br /&gt;Pero por más anestesiadas que estén nuestras conciencias no deja de ser cierto que estamos hechos para la verdad, y que es fundamental en cualquier persona el derecho de buscar libremente la verdad y de expresar abiertamente sus convicciones sobre ella. Decía el viejo Cicerón: “Antes que todo, es propia del hombre la búsqueda y la investigación de la verdad” (&lt;em&gt;De officiis&lt;/em&gt;, I, V). De aquí justamente emana el derecho inalienable a la libertad de pensamiento, de expresión, de prensa, etc. Es el deber y el derecho a “pensar sobre el sentido de la existencia tal como [a cada uno] le parezca justo, a dar su juicio sobre la vida y la muerte, el trabajo y la propiedad, la familia y el Estado (...); decir su propia opinión y vivir conforme a ella, dentro de las fronteras que establece el derecho análogo de los demás” (Romano Guardini, &lt;em&gt;Dicurso en el Ayuntamiento de Munich&lt;/em&gt;, 10 de julio de 1960) . “Pero” -sigue diciendo Guardini- “para que se pueda reclamar el derecho a la propia convicción, para que se pueda fomentar la posibilidad de vivir conforme a ella, ha de existir tal convicción. La libertad no es el derecho a la despreocupación ni a la arbitrariedad en la opinión”. Mucho menos, a la mentira.&lt;br /&gt;No es cuestión de determinar e imponer desde afuera el contenido de esa convicción. Se trata de que “exista en general esa actitud que se llama "convicción": que haya una conciencia de que existe la verdad, un deseo de encontrarla y un empeño en defender lo reconocido”. En este sentido, pues, la libertad “descansa en una auténtica relación con la verdad” (&lt;em&gt;Ídem&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;La libertad no es algo absoluto o autónomo: necesita una referencia. Supongamos que la libertad es como una “puerta abierta”... ¿Abierta a qué? ¿Abierta para qué? La puerta abierta pierde toda su razón si no lleva a ninguna parte, si no hay orientación ni sentido, si no se sabe adónde entrar o de dónde salir. La libertad está siempre al servicio de un “para qué”. La verdad, por lo tanto, no sólo no es la enemiga de la libertad sino que es su fundamento y su razón de ser. Dijo recientemente el Papa: “La libertad busca un objetivo y por eso exige una convicción. La verdadera libertad presupone la búsqueda de la verdad” (Benedicto XVI, &lt;em&gt;Discurso a las autoridades civiles y al Cuerpo diplomático de la República Checa,&lt;/em&gt; Praga, 26 de septiembre de 2009).&lt;br /&gt;Subordinar la verdad a la libertad es ya un grave desorden; sacrificarla en aras de la libertad es un tremendo despropósito. La libertad vive y se alimenta de verdad. Atentar contra la verdad es dejar desnutrida a la libertad, matarla de inanición. “Juntos debemos comprometernos en la lucha por la libertad y en la búsqueda de la verdad: ambas van juntas, mano a mano, o juntas perecen miserablemente” &lt;em&gt;(Ídem, &lt;/em&gt;Cf. Juan Pablo II, &lt;em&gt;Fides et Ratio, &lt;/em&gt;90)&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La confusión es tan grande que esta relación entre libertad y verdad no se ve. De hecho, asistimos perplejos a discursos como éste en que explícitamente se afirma la una en desmedro de la otra. El propósito de la presidente era demostrar, contra las acusaciones de tantos medios periodísticos, que nunca en la historia del país “la libertad de prensa había sido tan absoluta”... Para mostrarlo, Cristina Fernández eliminó los delitos de calumnia e injurias. Pero no: con el derecho a acusar falsamente a otra persona no gana nadie, y tampoco la libertad. La libertad "absoluta" se autodestruye. Sin la verdad, la libertad queda ella misma esclavizada.&lt;br /&gt;Una sociedad en la que la verdad está tan desacreditada que ni sus leyes más básicas la protegen no es una sociedad de libres, sino de ignorantes. Y la ignorancia es el caldo de cultivo de las dictaduras. Un pueblo que ignora sus derechos no tiene capacidad de reclamarlos ni de luchar por ellos. Eliminar el delito de calumnia es violar directamente el derecho fundamental humano de buscar y seguir la verdad. ¿Qué clase de humanidad es la del supuesto derecho a imputarle públicamente a otro un delito, a sabiendas de que no lo cometió? ¿Qué humanidad estamos construyendo con medidas de este tipo?&lt;br /&gt;¿De qué podrá servir, estos días, gritar la &lt;em&gt;verdad&lt;/em&gt; del varón y de la mujer o la &lt;em&gt;verdad &lt;/em&gt;del matrimonio ante el proyecto de “matrimonio” entre homosexuales, si para la ley da lo mismo seguir la verdad o mentir abiertamente? Si la presidente puede decir lo que dijo en un discurso emitido en “cadena nacional”, está abierta la puerta para sancionar por ley “mil millones de mentiras”.&lt;br /&gt;Da miedo constatar que la confusión haya llegado a cuestiones tan fundamentales. Si permitimos que se viole el derecho humano a la verdad estamos dejando corroer los cimientos de la sociedad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Para ser libres nos liberó Cristo" (Ga 5, 1). Quienes seguimos a Cristo, el Hombre libre, siempre tenemos algo que decir cuando se trata de la libertad. Sabemos por experiencia que la libertad nos viene de él, que es la Verdad. Él mismo nos enseñó que "la verdad los hará libres" (Jn 8, 32). En una sociedad confundida, vivir y enseñar estas palabras de Jesús es un auténtico servicio: es "amar al mundo" y ayudar a los hombres.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-8081368815549953164?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/8081368815549953164/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=8081368815549953164' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8081368815549953164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8081368815549953164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/10/libertad-de-mentira.html' title='Libertad de mentira'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SvRrbhwjBzI/AAAAAAAAAU4/Opk9NbUkgdk/s72-c/cristina_kirchner_fullblock.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-4568376993868308047</id><published>2009-10-13T14:15:00.011-03:00</published><updated>2010-08-12T03:01:02.852-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nazareth'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eucaristía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='silencio'/><title type='text'>Lo que el signo muestra (IV parte)</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/StT2DINzr_I/AAAAAAAAAUg/h-MqLwtThjM/s1600-h/Mam%C3%A1+d%C3%A1ndome+de+comer+en+El+Rodeo+agosto+81+o+82.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392205187474763762" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 218px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/StT2DINzr_I/AAAAAAAAAUg/h-MqLwtThjM/s320/Mam%C3%A1+d%C3%A1ndome+de+comer+en+El+Rodeo+agosto+81+o+82.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#996633;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#996633;"&gt;&lt;strong&gt;Amor sin ruido&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;"El amor ha de ponerse más en las obras que en las palabras", escribió san Ignacio de Loyola. De puro buen español, él sabía bien que "obras son amores, y no buenas razones". Pero fue sobre todo de su Maestro Jesús que Ignacio había aprendido esta verdad.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En efecto, Cristo nos enseñó -y nos enseña- el amor de Dios más con las obras que con las palabras.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Él mismo enseñó insistentemente que para entrar en el Reino de Dios no basta con "escuchar" la Palabra, sino que hay que "practicarla". &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Pero esta pedagogía del "amor concreto" la descubrimos fundamentalmente en su misma manera de vivir y de enseñar. En efecto, la fascinación, el encanto, la fuerza de sus palabras no residían en su brillo o en su abundancia, "como los escribas y fariseos", sino, a diferencia de ellos, en la "autoridad" y en el "poder" que tenían. La palabra tiene autoridad cuando es capaz de tranformar la vida. En las obras brilla la verdad de las palabras. Jesús hablaba con autoridad porque vivía lo que enseñaba, porque enseñaba de lo que vivía. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Jesús enmarcó de silencio sus tres años de intensa predicación. Como preparación a su ministerio público, él vivió calladamente los treinta años de su vida oculta; como rúbrica y testimonio de sus enseñanzas, padeció calladamente sus últimos tres días. La Buena Noticia de Cristo no son sólo sus palabras -como se deduciría de algún evangelio apócrifo- sino su vida entera: el silencio de Belén y Nazaret, el callar de la cruz y de la resurrección, y también sus palabras de vida eterna, entrelazadas siempre con miradas, caricias y milagros. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Una de las últimas palabras de Jesús en su vida terrena fue "hagan esto en memoria mía". Así quedaba instituido el recuerdo obrante y permanente del acto de amor más grande de la historia: la muerte y la resurrección del Hijo de Dios hecho hombre. Pues bien, si lo "recordado" en este "memorial", si lo "contenido" en este "sacramento" fue "amor sin ruido", es lógico que también sea silencioso el signo que lo "contiene" y produce: los signos eucarísiticos hablan, incluso al callar.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Efectivamente, en el humilde Pan de cada misa no hay nada extraordinario, no hay grandes palabras, y sin embargo ahí está el "amor de los amores", sin ruido, recreando los corazones, edificando la Iglesia, reconciliando al mundo.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;A veces Dios regala fuertes "experiencias" de su amor: son momentos, horas, tal vez días, de gracia y de plenitud. Vivencias interiores patentes de su cariño, de su misericordia, de su llamada, de su elección para con nosotros. Experiencias tan intensas como pasajeras, pero que dejan una huella muy difícil de borrar. Es como pastar en las cumbres del Horeb, la montaña santa de Dios, después de tanto caminar y caminar por el desierto. Estas experiencias de amor, como pasa también en las relaciones humanas, muchas veces van de la mano con palabras extraordinariamente tiernas e íntimas: vibramos y gozamos con las palabras de amor que el Espíritu sembró en los profetas, en los salmos, en el Cantar... &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Pero reducir las "experiencias de Dios" a estos encuentros extraordinarios, a estas "tranfiguraciones" del camino, puede hacernos olvidar que el amor de Dios -igual que el amor humano- no es sólo el que se manifiesta en las cumbres gozosas de la comunión íntima. Si la Eucaristía es el "sacramento del amor", entonces el amor de Dios, como el de un padre o de una madre, es el que se manifiesta principalmente en el "pan de cada día". En la eucaristía, la Palabra nunca se queda en palabras, sino que se vuelve obra: Dios nos da de comer en la boca cada día, cada semana, como nuestros padres cuando éramos chiquitos. Antes, durante y después de las palabras lindas de amor, Dios nos ha dado un amor fiel, un amor que está siempre, un amor que da lo mejor sin esperar ningún tipo de retribución -ni siquiera la del recuerdo agradecido-. Es un amor que sin hacer nada extraordinario hace posible la vida misma. Es un amor que no dice casi nada y que hace todo, que edifica todo, que construye todo. Es el amor de Dios que obra "sin ruido".&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Es la Eucaristía. Es el mismo Jesús, LA Palabra de Amor del Padre que, como en la Cruz, sigue diciendo todo no con los labios, sino con la vida entregada, y que nos invita, cada día, cada semana, a poner el amor más en las obras que en las palabras.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-4568376993868308047?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/4568376993868308047/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=4568376993868308047' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/4568376993868308047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/4568376993868308047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/10/lo-que-el-signo-muestra-iv.html' title='Lo que el signo muestra (IV parte)'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/StT2DINzr_I/AAAAAAAAAUg/h-MqLwtThjM/s72-c/Mam%C3%A1+d%C3%A1ndome+de+comer+en+El+Rodeo+agosto+81+o+82.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-3784834324526585712</id><published>2009-09-16T15:00:00.019-03:00</published><updated>2010-06-09T15:05:59.123-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='San Isidro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>Pasos de ayer en una noche linda</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382519438820189986" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SrKM6WuDJyI/AAAAAAAAAUQ/OamYbWX2SR4/s400/Seminario.jpg" border="0" /&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#996633;"&gt;A Florencia de las Carreras, sanisidrense de ley&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Hacía una noche de esas lindas... Tal vez la primera noche bien de primavera. Estas noches -cuña de octubre en la herida del invierno- tienen la emoción de un reencuentro antes de lo previsto. Y a eso le agregan un gozo de primicias, ese pregusto de que lo bueno acaba de empezar, de que lo mejor está por venir.&lt;br /&gt;La noche estaba tranquila, bien azul, tan fresquita que tenía ganas de tomármela a tragos. Entonces decidí darme el gusto de salir a caminar un rato.&lt;br /&gt;Las calles que rodean el Seminario son un mundo aparte. De día llenas de movimiento por los colegios, a la noche es como si el ángel de la espada de fuego cerrara el paso a los ruidos urbanos e impidiera cualquier perturbación. Cuando cae la noche, sin que nadie lo sepa, las cuatro o cinco manzanas de Libertador hasta la barranca y de Alem hasta la Catedral se transforman, y parecen despertarse en ella los antiguos moradores del Pago de la Costa. San Isidro vuelve a ser, por unas horas, ese pueblo apartado en la paz de la campaña.&lt;br /&gt;Salí furtivamente a la calle Becar Varela -que es como el prefacio de ese tomo edilicio de historia colonial- y tomé la dirección de Los Ombúes, dejando atrás los últimos reclamos vocingleros de la ciudad, que corría aún su apuro por la avenida.&lt;br /&gt;Casi al llegar al fondo, metros antes de la barranca, los paredones de dos quintas viejísimas se alzan de pronto flanqueando la calle, como si quisieran marcar la entrada a ese confín de lo pretérito. La calle se angosta y la vereda desaparece, comida por una ventana enrejada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Los invisibles grillos, ensayando sus primeros acordes después del invierno, parecían modular un viejo minué del tiempo de Mariquita. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Cuando estuve en el balcón de la barranca, me paré a mirar esa larga sombra tendida a lo lejos, sólo interrumpida por las enigmáticas luces náuticas. Ladridos sin dueño llegaban desde el bajo, como reminiscencias inciertas. Mirando para el lado del río, la noche se muestra como es, desnuda de la impúdica luz urbana. El Río de la Plata le devuelve la noche a la ciudad. Pude detenerme a sondear el azul hondísimo del cielo sin nubes y vi que se habían abierto sin vergüenza las cuatro flores blancas de la Cruz del Sur.&lt;br /&gt;Después seguí el camino por la calle Belgrano. Frente a las paredes de Los Naranjos, hileras de bastos “paraisos” se yerguen como oscuras columnas vegetales. En las heridas de sus troncos viejos se madrigan las comadrejas, y de sus brazos cansados cuelgan helechos y enredaderas.&lt;br /&gt;Doblé a la izquierda por la calle Vernet. La prosa del asfalto se volvió poema en los adoquines. Empecé a caminar más lento, mientras leía esa poesía a la luz de los faroles. La noche le contagiaba encanto a cada elemento. Cada detalle recobraba su vocación metafórica: las veredas derrotadas por las raíces, los charcos olvidados contra el cordón, los pastos audaces entre los adoquines, el eco de mis pasos en la calle desolada, el murmullo compañero en las radios de las garitas…&lt;br /&gt;Cuando estaba por pegar la vuelta, me envolvieron los naranjos con un pañuelo de azahares. Fue como un baldazo de primavera que me obligó a parar. ¡Qué densidad en el perfume de los naranjos de la calle en flor! ¡Qué gravidez de recuerdos en esa leve constelación de los azahares! Hay voces de mi infancia, horas lejanas de mi Punta Chica tan lindas que resisten el tiempo... y perviven en el olor siempre nuevo de los azahares. Lástima que esa felicidad a la vez arcaica e inmortal sólo perdure en la fugacidad de una breve florcita blanca. O tal vez ése sea su secreto. Quién sabe.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-3784834324526585712?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/3784834324526585712/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=3784834324526585712' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/3784834324526585712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/3784834324526585712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/09/pasos-de-anteayer-en-una-noche-linda.html' title='Pasos de ayer en una noche linda'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SrKM6WuDJyI/AAAAAAAAAUQ/OamYbWX2SR4/s72-c/Seminario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-24629013152888212</id><published>2009-08-31T19:50:00.005-03:00</published><updated>2009-09-01T18:38:40.402-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eucaristía'/><title type='text'>Lo que el signo muestra (III parte)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Spx3Mi3sRJI/AAAAAAAAAUI/eDM2DbWKOSw/s1600-h/comida+cotidiana.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5376303112576058514" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 274px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Spx3Mi3sRJI/AAAAAAAAAUI/eDM2DbWKOSw/s400/comida+cotidiana.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#996633;"&gt;El insulso pan de cada día&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Hemos visto algunas de las cosas que nos sugería el gesto de “compartir el pan”. Siguiendo con este empeño de descubrir lo que los signos muestran y dicen, me gustaría reflexionar esta vez acerca del pan en sí mismo.&lt;br /&gt;Es oportuno aclarar, me parece, que el signo principal de la Eucaristía está constituido por el pan y el vino en su conjunto, y que no podemos aislar uno del otro sin reducir peligrosamente esa sabia pluralidad que garantiza la apertura del misterio. Con todo, dado que no sólo la tradición medieval y moderna (“&lt;em&gt;Corpus Christi&lt;/em&gt;”) sino ya la apostólica (“&lt;em&gt;fracción del pan&lt;/em&gt;”) muchas veces ha puesto el acento en solo el pan, nos sentimos autorizados, hecha la aclaración, a insistir una vez más en los significados que éste, de por sí, conlleva.&lt;br /&gt;El pan –lo sabemos- es el alimento por antonomasia. En las expresiones “ganarse el pan”, “los hijos vienen con el pan bajo el brazo”, “llevar el pan a la mesa”, etc., “pan” es tanto como “el alimento”: lo necesario para subsistir. En el mismo sentido lo emplea Jesús cuando dice “el pan de cada día”, o “no sólo de pan vive el hombre”. El pan es lo necesario para seguir viviendo. Se trata, entonces, del alimento como lo pura y estrictamente necesario para la subsistencia. “Vivir a pan y agua”, de hecho, es vivir con lo mínimo, como los presos. Y aun cuando se trate de “tener pan en abundancia”, se hace referencia a un comer cotidiano, desprovisto de todo lo que suponga el placer refinado de las exquisiteces, el goce superfluo y sibarítico de los manjares opulentos.&lt;br /&gt;El signo del pan, por consiguiente, nos remite a la comida sencilla y básica de cada día. El pan y el vino constituyeron, durante siglos, el sustento diario de los pobres. La variedad y el sabor los proporcionaba en todo caso la sopa o la salsa en que el pan se empapaba. Pues bien, en la Eucaristía no hay sopa ni salsa; el de Jesús no es un pan “saborizado”. Y a su pobreza esencial le agrega todavía que ni siquiera lleva levadura. Dios no quiere dejarse ganar en pobreza: a la hora de elegir la manera de darse a conocer, planeó la humillación de su Hijo, y plasmó esa humillación, esa &lt;em&gt;kénosis&lt;/em&gt;, en la humilde pobreza de un pan sin levadura.&lt;br /&gt;Hasta aquí, el simbolismo llamémosle “profano” del pan. Ahora bien, en la Biblia hay otra fuente hermenéutica desde la que deben ser leídas las imágenes, las figuras y los símbolos que nos propone. Y esa fuente es la misma Escritura: se da una suerte de “hermenéutica interna”: interpretamos la Escritura desde la Escritura misma. Por ejemplo, la principal carga simbólica del pan en tanto que ácimo hay que buscarla, más que en lo que hemos dicho recién, en el relato de la pascua del libro del Éxodo. En cuanto al pan en sí mismo, cuando Jesús dice: “&lt;em&gt;Sus padres en el desierto comieron el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo para que quien coma de él no muera. Yo soy el pan vivo que bajó del cielo&lt;/em&gt;” (Jn 6, 49-51a), nos está remitiendo explícitamente a una figura bíblica muy concreta: el maná que acompañó la marcha del pueblo en el desierto.&lt;br /&gt;Pues bien, creo que también desde esta interpretación intrabíblica se llega a un significado del pan muy similar a su sentido "profano". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;La historia del “pan que los israelitas comieron en el desierto” aparece en la Biblia en dos narraciones diferentes: Ex 16 y Núm 11 -ambas dentro de la “Torá”-, que suponen también dos interpretaciones diferentes. De alguna manera, hay dos “manás” en la Biblia: son dos aspectos, dos resonancias distintas de un mismo acontecimiento. El maná del libro del Éxodo es “&lt;em&gt;pan en abundancia&lt;/em&gt;” (16, 8), es “&lt;em&gt;pan del cielo&lt;/em&gt;” que Dios “&lt;em&gt;hace llover&lt;/em&gt;” (16, 4) y que sacia a todos los que lo comen sin provocarles hastío. Este es el que más ecos deja en la Escritura (cf. Sal 78, 24-25; 105, 40; Sab 16, 20.21; Ne 9, 15; Jn 6, 31...). Por el contrario, el maná del libro de los Números aparece, de entrada, como un alimento del que están cansados, y que no impide que puedan quejarse diciendo “estamos privados de todo” (11, 6). El mismo maná (la descripción es casi idéntica: Núm 11, 7; Ex 16, 31) no viene como respuesta de Dios a las quejas del pueblo (como las codornices, o como también el maná en Ex 16), sino que integra el elenco de los reclamos. El mismo fenómeno matinal que ambos relatos describen (Núm 11, 9; Éx 16, 13-14), en Éxodo es interpretado como un don del cielo, y en Números como algo "natural".&lt;br /&gt;Pues bien, creo que no tenemos por qué excluir el maná del libro de los Números como figura de la Eucaristía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Me parece que al elegir, para perpetuar el memorial de su misterio pascual, el signo tan humilde del pan, Jesús asumió también las pobrezas que el pan supone como alimento. Jesús se caracteriza por tolerar y asumir los rechazos que suscita, aunque le duelan hasta las lágrimas. El mismo "discurso del pan de vida" termina con un verdadero éxodo de discípulos; su vida entera está signada por la incomprensión: es un “signo de contradicción”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;No es ilógico, entonces, que el Dios que quiso exponer y expresar su corazón manso y humilde en algo tan “bueno como el pan”, asuma la incomprensión de quienes, también hoy, teniéndo a la Eucaristía cada día en la mesa de nuestra vida, nos hastiamos de este nuevo maná y nos olvidamos de celebrarlo -como los Salmos, como la Sabiduría- como “&lt;em&gt;trigo del cielo”&lt;/em&gt; y “&lt;em&gt;pan de los ángeles”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En cuanto prefigurado por el maná del desierto, el Pan de la Eucaristía no pretende ser la comida extraordinaria y festejada de las fiestas, sino la nutrición necesaria de cada día en el peregrinar de la vida (cf. Éx 16, 16). Jesús podría haber elegido otro alimento, o podría haber sugerido algún tipo de variedad, de "sabor", de "aderezo"... Y no. ¿No será que hay algo del Reino que se juega en saber hallar la grandeza en lo pequeño, la riqueza en lo pobrecito, la divinidad en "éste, el hijo del carpintero"...?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;El valor del maná, el agradecido asombro por ese "pan del cielo" que durante cuarenta años fue la más insulsa de las rutinas, es fruto de la memoria creyente de quienes seguramente ya habían hecho alguna experiencia de la "tierra que mana leche y miel". El pobre alimento del camino se agranda cuando uno, como Elías, lo mira desde la cumbre gozosa de la Montaña de Dios. El pan de cada día cobra todo su sentido cuando uno, como Moisés, divisa y pregusta desde el monte la Tierra prometida. Entonces puede mirar hacia atrás y darse cuenta de cuán necesario, de cuán indispensable fue cada bocado de ese alimento aburrido. Sólo entonces uno puede sopesar la eficacia que esa "comida miserable" tuvo en el camino. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Recién aquí brota el asombro ("¡era pan de los ángeles!") por todas las veces que comimos un "maná" cansador... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Por eso tal vez no sea tan terrible (cuando no es por propia desidia o ingratitud) que perdamos “asombro eucarístico” ante lo menos asombroso del mundo: el pan cotidiano. Quizá deberíamos aceptar con más naturalidad muchas de nuestras “insensibilidades” eucarísticas, y antes que imponernos “ayunos de la comunión” para poder valorar el don, aceptar la pedagogía de la liturgia, que nos enseña cada día a decir: "&lt;em&gt;Señor, no soy digno de que entyres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme" &lt;/em&gt;y acudir con la certeza de la fe a la mesa Dios nos prepara, sabiendo que aunque no veamos más que "el mismo pan de siempre", en él está la Vida para caminar cada día, y que no podemos, y que no queremos, vivir sin él.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-24629013152888212?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/24629013152888212/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=24629013152888212' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/24629013152888212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/24629013152888212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/08/lo-que-el-signo-muestra-iii.html' title='Lo que el signo muestra (III parte)'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Spx3Mi3sRJI/AAAAAAAAAUI/eDM2DbWKOSw/s72-c/comida+cotidiana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-7797038632107878945</id><published>2009-08-18T13:48:00.004-03:00</published><updated>2009-08-18T14:07:05.914-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eucaristía'/><title type='text'>Lo que el signo muestra (II parte)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SorfYdVn9II/AAAAAAAAAT4/kPT9pH0_GXs/s1600-h/EmaÃºs.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5371351116877919362" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 280px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SorfYdVn9II/AAAAAAAAAT4/kPT9pH0_GXs/s400/Ema%C3%BAs.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="color:#003333;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los panes de la vida oculta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc9933;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;Si alguien me pregunta: “¿qué ves cuando mirás el pan y el vino elevados en la consagración?”, yo contesto muy seguro: “a Jesús dando su vida a Dios por nosotros”. Muy bien, tá claro.&lt;br /&gt;Pero hace un tiempito creí darme cuenta de una de las razones por la cual este gran “misterio de la fe” (el misterio pascual) se da –se nos da- “sub specie panis”, bajo la apariencia del pan; me pareció entender al menos uno de los significados de que Jesús haya querido el pan como símbolo de la Eucaristía. Encontré una de esas cosas que el signo muestra.&lt;br /&gt;Por un lado, lo del pan es arquetípico: siendo el pan la comida por antonomasia, “partir con otro el pan” constituye la manera más cabal y primigenia de expresar la esencia del compartir (la palabra “compañero” –cum, panis- no conoce otro origen).&lt;br /&gt;Pero sobre todo, el pan quiere ser una paradoja, eso tan de Dios. La grandeza, el heroísmo, la majestad del sacrificio de la Cruz se nos comunica en la parvedad, en la insignificancia, en la pequeñez de un pedazo de pan compartido. Aquí se deja ver la “fidelidad en lo poco” que Jesús vivió, y que por haberla vivido pudo proponer.&lt;br /&gt;Cuando Jesús, en la última Cena, dijo: “este es mi cuerpo que se entrega por ustedes”, estaba diciendo: “esta es mi vida”. En ese pan iba todo su ser. (Por eso la Iglesia pronto entendió, en los encuentros del Domingo, que la Mesa del Jueves y el Altar del Viernes iban juntos, que formaban parte de un mismo misterio de amor).&lt;br /&gt;Ahora bien, la del Jueves santo fue la última cena de Jesús; esto quiere decir que estuvo precedida por muchas otras comidas y por muchos otros panes. Aquél último Pan “agradecido, partido y compartido” en que Jesús estaba poniendo efectiva y definitivamente su vida no “cayó del cielo”: detrás del Pan grandioso de la Pascua están los pequeños panes de la vida oculta. El Maestro fue aprendiendo a darse en cada pan que “agradecía, partía y compartía”. El solemne Pan de “la hora de Jesús” fue amasado durante todas las horas de su vida. Como dice el P. Eduardo Meana, Jesús fue “haciéndose pan” ya desde Belén. Esta es la razón de que cada minuto de su vida -y no sólo sus últimos tres años, ni sus últimos tres días- sea salvífico para nosotros. Su vida entera fue pascual: Jesús preparó esa última Pascua durante toda su existencia (cf. Lc 22, 15). Él fue poniendo el corazón en cada obra de amor, en cada acto de entrega, en cada detalle de generosidad, hasta que un buen día el Padre por el Espíritu le “sopló” que ya “era la hora”, y entonces supo que en ese último gesto, que en esa última comida, que en ese último pan y en esa última copa esta vez iba todo, en serio. Y por eso dijo: “coman, este es mi cuerpo”: tomen, que acá va toda mi vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, la cosa cobra todo su sentido cuando la pensamos no ya en Jesús, nuestro “hermano mayor”, sino en nosotros, peregrinos de hoy, que “vivimos de la Eucaristía”. Si la Pascua fue camino para Jesús ¡cuánto más lo es para nosotros!&lt;br /&gt;“Haced esto en conmemoración mía”. Cada vez que escuchaba estas palabras, yo traducía para mí, muy correctamente, “da también vos la vida por los hermanos en memoria mía”. Además, ponía mucha fuerza en desear, en cada Misa, “que él me transforme en ofrenda permanente” o en “víctima viva para alabanza de su gloria”... Y así, eucaristía tras eucaristía, comunión tras comunión, se me fueron yendo años de la vida conviviendo siempre con el sacro deseo de “amar, amar, morir por los demás”, y de ser “ofrenda permanente”... sin ser capaz de “ofrecer un vaso de agua a uno de estos pequeños”. ¡Ay!&lt;br /&gt;Por eso Dios tuvo que mostrarme lo que el pan de por sí mostraba y yo no veía. En vez de soñar con las grandes palabras (“dar la vida”, “ser ofrenda permanente”), me di cuenta de que el “hagan esto en memoria mía”, sin dejar de ser majestuoso y sublime como la Cruz, era a la vez pobre y poquito como un pedazo de pan compartido. Por eso ahora traduzco para mí: “compartí también vos el pedacito de pan de cada día con los hermanos”. Jesús no me pide que mire la hazaña de “beber su cáliz” -porque ese “lo beberé” (cf. Mc 10, 39) cuando llegue el momento- sino en compartir el pan de cada día. Tan claro como lo grita el Evangelio: él me pide los “cinco panes y dos peces” de hoy... la multiplicación queda a cuenta del Patrón.&lt;br /&gt;¡Qué realismo el de Jesús! ¡Que genialidad la suya, que no permite que “puenteemos” jamás lo concreto so pretexto de lo universal! Nunca “la entrega” va a poder ir separada de las entregas; nunca “la opción” va a poder hacerse sin las opciones; nunca “el amor” va a poder vivirse fuera de los amores... El Pan de la Cena no se salteó los panes de la vida oculta. De ahí la insistencia bíblica –tan de nuestro Dios- en el “hoy”. Porque nunca el Evangelio pide sacrificar el hoy en aras de un mañana: la eternidad se juega en el ahora: “este es el tiempo favorable, hoy el día de la salvación”.&lt;br /&gt;Hay una fecunda identidad entre el “pan de cada día” que pedimos en el Padrenuestro y “la cruz de cada día” –la propia negación- en la que consiste el discipulado (“hagan esto...”). El pan que Dios nos da y que nosotros agradecemos cada día es el mismo que debemos entregar. “Dame lo que pides y pide lo que quieras”, decía San Agustín. “El amor puede ser mandado porque antes es dado”, confirma el Papa Benedicto.&lt;br /&gt;Cada día tenemos la oportunidad de ofrecer nuestro pequeño pan; va a llegar un día en que ese “pan cotidiano” será entregar la vida, y entregándola, la habremos ganado para siempre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-7797038632107878945?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/7797038632107878945/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=7797038632107878945' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7797038632107878945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7797038632107878945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/08/lo-que-el-signo-muestra-ii-parte.html' title='Lo que el signo muestra (II parte)'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SorfYdVn9II/AAAAAAAAAT4/kPT9pH0_GXs/s72-c/Ema%C3%BAs.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-4367379745154050757</id><published>2009-07-30T15:39:00.007-03:00</published><updated>2009-08-06T19:05:01.096-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eucaristía'/><title type='text'>Lo que el signo muestra</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;"Te adoro con devoción, Divinidad &lt;strong&gt;oculta&lt;/strong&gt; bajo estas figuras... Al juzgar de ti &lt;strong&gt;se engañan &lt;/strong&gt;la vista, el tacto, el gusto, pero basta con el oído para creer... En la cruz se &lt;strong&gt;escondía&lt;/strong&gt; sólo la divinidad; aquí también se &lt;strong&gt;esconde&lt;/strong&gt; también la humanidad... Jesús &lt;strong&gt;velado&lt;/strong&gt;..." &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Toda mi vida he rezado -y rezo- con estas lindísimas palabras del santo de Aquino. Y me acostumbré a acceder al misterio de la Presencia eucarística desde esta perspectiva. Sin embargo, de unos años a esta parte me doy cuenta de que "las apariencias de pan y vino" no sólo ocultan, que esas "figuras" no sólo esconden, que las "especies" -aspectos- no sólo velan. Me terminó de convencer el Papa Benedicto en la homilía (la homilía para mí es por lejos su mejor género literario) de &lt;a href="http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/homilies/2006/documents/hf_ben-xvi_hom_20060615_corpus-christi_sp.html"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Corpus Christi del 2007&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;: &lt;em&gt;"Cada uno de los signos representa, a su modo, un aspecto particular de su misterio y, con su manera típica de manifestarse, nos quieren hablar para que aprendamos a comprender algo más del misterio de Jesucristo".&lt;/em&gt; Los signos de Dios no sólo "velan": también "develan". Y en ese paradójico juego, en esa "media luz" resultante (salú, Athonita), "revelan" el Misterio de su Amor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dios lo que quiere es manifestarse. Es Luz y es Amor, y se muere de ganas de revelarse. La dimensión críptica, el carácter escondedor de los signos no obedece a una voluntad de enigma o de secreto, sino a la insorteable limitación de quien está llamado a recibirlo, a entrar en él. La cristología nos lo asegura: en Jesucristo está la plenitud de la "revelación". ¿Tendríamos que considerar la humanidad del Verbo y su vaciamiento sólo como un permanente y molesto velo de su divinidad? No: en el colmo del abajamiento, en la cruz de Jesús, se manifiesta en realidad "la gloria", el corazón del Dios Trino, la entraña del Dios Amor. ¿La cruz esconde la divinidad? Sí, en cierto modo: el Gólgota no es el Tabor. Pero también la muestra.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También en la kénosis, en el abajamiento del pan y del vino no sólo hay velos y tapujos, sino mucha verdad condensada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-4367379745154050757?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/4367379745154050757/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=4367379745154050757' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/4367379745154050757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/4367379745154050757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/07/lo-que-el-signo-muestra.html' title='Lo que el signo muestra'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-5393924207317119303</id><published>2009-06-29T17:20:00.016-03:00</published><updated>2009-07-05T12:27:55.100-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio Komar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='posmodernidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Ser perfectos hijos para ser hijos perfectos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Skko081ia1I/AAAAAAAAATw/t4oEJdFcFLA/s1600-h/prodigal.bmp"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#999999;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5352854522255534930" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 275px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Skko081ia1I/AAAAAAAAATw/t4oEJdFcFLA/s400/prodigal.bmp" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#999999;"&gt;&lt;strong&gt;Perfección y filiación &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#999999;"&gt;a partir de Mt 5, 43-48&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#996633;"&gt;«Toda la educación y toda la ética es esto:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto&lt;/em&gt; (Mt 5, 48).&lt;br /&gt;No ser dioses, pero sí “dioses segundos, milagros de primero”&lt;br /&gt;como decía Tommasso Campanella»&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#996633;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Emilio Komar&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“Perfección” es hoy en día una palabra difícil. La posmodernidad es por esencia una “cultura de las minúsculas”, una cultura que rechaza los grandes discursos, las grandes palabras (las que empiezan con mayúsculas...) y por ende, una cultura que renuncia a los sueños grandes y a los ideales altos. La perfección está afuera del horizonte posmoderno.&lt;br /&gt;Pero también en la Iglesia posmoderna existe una especie de alergia a la idea de perfección, como nos lo venía advirtiendo Emilio Komar en sus últimos años.&lt;br /&gt;Esto se explica como fuerte reacción a una fe vivida, en épocas no lejanas, bajo el preponderante signo del perfeccionismo voluntarista. Índices de esta fe más moralista son el fuerte hincapié en la búsqueda de la santidad, y la recurrente presencia de ciertas palabras (hoy casi siempre proscritas): abnegación, ascética, sacrificio, heroísmo, etc. El psiquiatra Viktor Frankl nos alerta, como al pasar, de los intrínsecos peligros de esta moral: “Creo que hasta los mismos santos no se preocupan de otra cosa que no sea servir a su Dios y dudo siquiera de que piensen en ser santos. Si así fuera serían perfeccionistas, pero no santos” (&lt;em&gt;El hombre en busca de sentido&lt;/em&gt;, Herder, 1999, 20ª. ed., p. 142).&lt;br /&gt;Como consecuencia, en la Iglesia escuchamos muy fácilmente “perfeccionismo” cada vez que se habla de “perfección”. De ahí que también esta palabra esté sufriendo un descrédito que raya la proscripción.&lt;br /&gt;Ahora bien, dado que “el abuso no quita el uso”, me pregunto: ¿hasta qué punto es legítimo dejar que la idea de perfección sea eliminada sin más de nuestro vocabulario espiritual?&lt;br /&gt;En esto me puse a pensar las últimas semanas, cuando la Iglesia nos hizo recorrer, en la liturgia de la Palabra, el Sermón de la Montaña (Mt 5-7), y un día me encontré con esta exhortación: &lt;em&gt;“Por lo tanto, sean perfectos como su Padre que está en los cielos es perfecto”&lt;/em&gt; (Mt 5, 48).&lt;br /&gt;Mi formación clásica amortiguó el efecto, pero mi carne posmoderna acusó de lleno el golpe. La transparencia de Jesús es más fuerte que cualquier turbiedad; su claridad, más que cualquier confusión. No, después de escuchar esta Palabra no puedo resignarme a que en virtud de un nuevo “paradigma” me propongan la morigerada esperanza de no ser “ni santo ni mediocre”. No se le puede echar soda al “vino nuevo” de Jesús.&lt;br /&gt;Es verdad que esta palabra “perfecto” es propia de San Mateo (que la usa aquí y en 19, 21) y que ni Marcos ni Lucas la emplean en los pasajes paralelos. De cualquier modo, el contexto en que Mateo la propone dice mucho acerca del significado último de esta perfección.&lt;br /&gt;La frase en cuestión es la conclusión de la enseñanza de Jesús que le “da cumplimiento” (cf. 5, 17) al mandato del amor al prójimo (cf. 5, 43-48). Pero podría considerarse también la conclusión a toda la serie de enseñanzas acerca de la Ley (“&lt;em&gt;Han oído que se dijo..., pero yo les digo...”:&lt;/em&gt; cf. 5, 21. 27. 31. 33. 38. 43): el “por lo tanto” con que está introducida puede apoyar esta interpretación.&lt;br /&gt;Centrémonos, sin embargo, en su contexto inmediato, que es la perícopa sobre el amor a los enemigos (vv. 43-48). Nos damos cuenta de que esta exhortación de “&lt;em&gt;sean perfectos como es perfecto su Padre...”&lt;/em&gt; está construida en paralelo con la otra frase que propone a Dios como modelo: “&lt;em&gt;así ustedes serán hijos de su Padre que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos&lt;/em&gt;” (v. 45). No podemos entender rectamente esta exhortación, entonces, si no la leemos en paralelo con la precedente. La versión de Lucas, de hecho, es coherente con una interpretación del “&lt;em&gt;sean perfectos&lt;/em&gt;” a partir del actuar del Padre del cielo “&lt;em&gt;que hace el bien a buenos y a malos&lt;/em&gt;”: “&lt;em&gt;sean misericordiosos como su Padre es misericordioso&lt;/em&gt;” (Lc 6, 36; cf. Lc 6, 27-36), frase que nos revela el sentido último de la perfección evangélica (cf. Juan Pablo II, &lt;a href="http://www.vatican.va/edocs/ESL0044/__P9.HTM"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;em&gt;Veritatis splendor&lt;/em&gt;, 18&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;Ahora bien, la lectura paralela de estas dos frases (v. 45 y v. 48) no sólo nos devela el sentido de la perfección que hay que alcanzar (el amor a los enemigos), sino también el medio y el modo en que esa perfección de Dios puede ser alcanzada por nosotros. En efecto, si leemos “&lt;em&gt;&lt;strong&gt;sean perfectos&lt;/strong&gt; como su Padre...”&lt;/em&gt; (v. 48) desde la perspectiva que nos da el “&lt;em&gt;&lt;strong&gt;serán hijos&lt;/strong&gt; de su Padre...”&lt;/em&gt;, nos damos cuenta de que Mateo quiere establecer una estrecha vinculación entre la perfección y la filiación.&lt;br /&gt;Esta perspectiva es muy rica en consecuencias. En efecto, para un hijo, no hay nada más natural que admirar a su padre (“&lt;em&gt;el Padre es perfecto”&lt;/em&gt;); nada más natural que imitarlo (“&lt;em&gt;sean perfectos como el Padre&lt;/em&gt;”). ¿Qué hijo no crece copiando a su papá?&lt;br /&gt;Entendida filialmente, la búsqueda de la perfección -aunque ésta sea siempre “ardua”- es cualquier cosa menos forzada. Komar insistía mucho en la &lt;strong&gt;naturalidad&lt;/strong&gt; de la búsqueda de perfección: “Todos buscan perfección”. Decía que el “impulso a la perfección”, por ser lo más “natural” (&lt;em&gt;voluntas ut natura&lt;/em&gt;) es tan fuerte que cuando no se lo dirige a la perfección auténtica (“&lt;em&gt;como el Padre del cielo...”&lt;/em&gt;), no desaparece en cuanto tendencia, y se vuelve propulsor de toda clase de desvíos y de frustraciones.&lt;br /&gt;Entendida filialmente, la búsqueda de perfección -aunque ésta esté siempre más allá de nosotros- es cualquier cosa menos extrínseca. Cuando el chiquito “copia” a su padre, no está incorporando conductas extrañas sino creciendo como persona. “La perfección es siempre perfección de lo propio. Si no es de lo propio, no es perfección”, repetía Komar. Nada más lejos de un voluntarismo alienante que esta fundamental autenticidad, que esta fidelidad a lo propio. Nada más natural que esta verdad básica de la filialidad: "de tal palo, tal astilla".&lt;br /&gt;Ahora bien, lo “propio” es algo “dado”: “soy para mi lo absolutamente dado” (R. Guardini, &lt;em&gt;La aceptación de sí mismo&lt;/em&gt;). Crecer en lo propio es crecer en lo recibido. Si hay algo que caracteriza al “hijo” en cuanto hijo (el hijo-niño) es justamente el “recibirse” de sus padres. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y aquí llegamos al núcleo que nos permite liberarnos de la "perfección perfeccionista". Cuando Jesús nos plantea, en Mt 5, 43-48, ser perfectos como hijos del Padre perfecto, está exhortándonos a la perfección como recepción. Como si dijera: “para ser hijos perfectos hay que ser antes perfectos hijos”. No hay perfección que podamos presentarle a Dios que no la hayamos recibido de él. A mayor filiación, mayor perfección (es decir: a mayor recepción, mayor perfección; a mayor confianza, mayor perfección; a mayor abandono -y sólo aquí "a mayor obediencia"-, mayor perfección...).&lt;br /&gt;La perfección no consiste en cumplir "a la perfección" todos los mandamientos sino en soltarnos "a la perfección" de nosotros mismos para que Dios pueda darnos más amor, darnos todo, dársenos (cf. Mt 19, 16-22). El hijo mayor de la parábola de Lc 15, 11-32 no es el hijo perfecto, porque aun viviendo con su Padre y siéndole en todo servicial y obediente, no sabía recibir el amor, no sabía ser hijo, no sabía darse cuenta de que todo lo del Padre era suyo. Es más perfecto el “hijo pródigo”, porque nunca dejó de ser hijo, siempre estuvo abierto a recibir (la herencia, primero, como merecida; la misericordia, después, como regalada).&lt;br /&gt;Esta verdad de la perfección como filiación es llevada por el evangelio de Juan a la profundidad eminente de la cristología. En Juan, Jesús mismo es el Perfecto, que puede decir “&lt;em&gt;Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida&lt;/em&gt;” (Jn 14, 6) porque es el Perfecto Hijo, que sabe que “&lt;em&gt;el Hijo no puede hacer nada por sí mismo sino lo que ve hacer al Padre, lo que hace el Padre, lo hace igualmente el Hijo&lt;/em&gt;” (Jn 5, 19). Jesús es el hombre más perfecto porque es el Hijo, porque es hombre siendo el Hijo de Dios.&lt;br /&gt;Perfección cristiana y filiación van de la mano. El corazón del Sermón de la Montaña es Jesús enseñándonos a rezar: &lt;em&gt;"Padre nuestro..."&lt;/em&gt;: toda la enseñanza de Jesús es enseñarnos a ser hijos de Dios. Toda la acción del Espíritu (y por ende, toda la misión de la Iglesia) consiste en hacernos hijos de Dios (cf. Gál 4, 4), hasta que seamos plenamente "Cristo". Ser cristianos es haber recibido el amor del Padre manifestado en Cristo Jesús. Ser cristianos es ser "hijos en el Hijo", Jesucristo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sorprende, entonces, que el "&lt;em&gt;reino de los cielos"&lt;/em&gt; al que le es "tan difícil" entrar al rico, aunque fuera muy "perfectito" (cf. Mt 19, 21 ss.) esté abierto para quienes encarnan las bienaventuranzas (cf. Mt 5, 1 ss.), es decir, para los &lt;em&gt;"se hacen niños" (&lt;/em&gt;Mt 18, 1-4), para los hijos. Sólo los que son como niños saben recibir bien el amor. En nuestros días, Sta. Teresita demostró rotundamente que la más alta perfección de la santidad y la infancia espiritual van de la mano.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La perfección cristiana, entonces, la que propone Jesús en el Sermón de la Montaña, no tiene nada de nocivo ni tiene por qué ser dejada de lado. El mismo Dios en que creemos es el que nos invita a creer en nosotros mismos, aun cuando no esté de moda. No renunciemos a nuestras aspiraciones altas: que nadie nos apague la magnanimidad de aspirar a la perfección evangélica, esperándola siempre como un regalo de nuestro Padre Dios.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-5393924207317119303?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/5393924207317119303/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=5393924207317119303' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5393924207317119303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5393924207317119303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/06/ser-perfectos-hijos-para-ser-hijos.html' title='Ser perfectos hijos para ser hijos perfectos'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Skko081ia1I/AAAAAAAAATw/t4oEJdFcFLA/s72-c/prodigal.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-9138649059425547212</id><published>2009-06-15T12:52:00.007-03:00</published><updated>2009-06-16T10:00:13.042-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eucaristía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espíritu Santo'/><title type='text'>Pan agradecido, partido y compartido</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SjaFIfr8TgI/AAAAAAAAATo/5ZWnw3F4Fyg/s1600-h/luz5.h2"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5347607988540296706" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 219px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SjaFIfr8TgI/AAAAAAAAATo/5ZWnw3F4Fyg/s400/luz5.h2" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Es cierto que "la Palabra de Dios es viva y eficaz, más cortante que espada de dos filos" (Heb 4, 12)... Pero ¡cuánto cuesta a veces deponer los escudos...! Ayer a la tarde me puse a rezar un rato con el Evangelio del domingo de Corpus [¡Sanguisque!] Christi, y confieso que, una vez más, la tentación fue de decir: "ah, otra vez la última Cena"... Gracias a Dios, el Espíritu Santo me tenía reservada una fina estocada.&lt;br /&gt;Me detuve en los participios que preceden a los verbos "partió" y "dió", correspondientes al pan y al cáliz respectivamente. Antes de partir el pan, Jesús lo bendijo (cf. Mc 14, 22); antes de dar el cáliz, lo agradeció (cf. Mc 14, 23). Después siguen sus palabras, benditas palabras, por las que sabemos que Él se estaba identificando con ese Pan y con esa Copa de vino: "este es mi Cuerpo" (Mc 14, 22), "esta es mi sangre de la Alianza que es derramada por muchos" (Mc 14, 24).&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ayer celebramos justamente esta milagrosa identidad: "ni el Pan es pan ni el Vino es vino: el Pan, Dios, y el Vino, Dios" al poético decir de Bernárdez. Es cierto que de una Presencia Real contemplada algo estáticamente hemos pasado, felizmente, a una comprensión de ella más pascual, más ligada al Sacrificio eucarístico del que es prolongación. Pero incluso bajo esta redecubierta perspectiva, sin embargo, casi siempre se hace referencia al "Pan partido" y a la "Sangre derramada": Jesús "es el Pan que se parte y se comparte", oímos con frecuencia, casi como un lugar común. Pero ¿cuándo se nos habla del "Pan bendecido y partido", o de la "Sangre agradecida y derramada"? Y sin embargo, no hay ningún texto eucarístico de la Escritura (ni ninguna de nuestras plegarias eucarísticas -el &lt;em&gt;gratias agens&lt;/em&gt;-) que no dé cuenta de esta primera acción "eucarística" de Jesús. Siempre, antes de partir el Pan y de repartir el Cáliz, Jesús "bendice y agradece" al Padre. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Apoyándonos en el gran exégeta Albert Vanhoye, podemos afirmar que el sentido de este "bendecir" es el mismo que el de "agradecer". Si sirviera de prueba, podríamos recurrir al texto eucarístico más primitivo -1 Co 11, 23-26- donde Pablo sólo usa el participio "eujaristésas" -dando gracias, habiendo dado gracias-(24). ¿No deberíamos preguntarnos más en serio por qué llamamos "eucaristía" -es decir "acción de gracias"- a este Misterio?&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El mismo Vanhoye, al exponer, desde la Escritura, las dimensiones del sacrificio de Cristo, comienza hablando del "sacrificio como acción de gracias". En efecto, si Cristo se identificó con ese Pan de la Última Cena, no lo hizo solamente con el Pan partido, sino en primer lugar con el "Pan bendecido-agradecido". Si tenemos en cuenta que su "Cuerpo" y su "Sangre" son símbolos de su vida entera, deducimos que la eucaristía es el Misterio de su Vida agradecida al Padre, y por eso capaz de ser entregada "por los hombres".&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Jesús nos enseña mucho con esta previa "acción de gracias". No se puede ser "Pan para la vida del mundo" sin una fundamental y previa actitud de acción de gracias a Dios. Antropológicamente, eso es tanto como decir que nadie puede dar -y menos darse- sin recibir. Ni siquiera Jesús, "hombre él también", que como hombre en la historia no hace más que mostrarnos lo que él es como Dios desde siempre: él no sabe ser Dios de otra manera que siendo Hijo, es decir, recibiéndose del Padre. Él es, pues, el primero en mostrarnos el Camino. Si es cierto que el Señor nos pide "hagan esto en memoria mía", si está claro que nuestra vida cristiana y nuestra felicidad están en ser, como él, "ofrenda permanente" a Dios en favor de los hermanos, la Palabra nos advierte que para poder "actuar" como nuestro Maestro, antes tenemos que poder "recibir" como él, y por eso, "bendecir y agradecer". Si eliminamos estos "verbos" de nuestra vida cristiana, esta ya no es más cristiana: se vuelve moralista y pelagiana (y, sobre todo, frustrante).&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;La Carta a los Hebreos que ayer escuchamos nos dice que "Cristo, por el Espíritu eterno, se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios" (9, 14). Ese Espíritu es el Espíritu de gratitud y de bendición porque es el "Espíritu de hijo" (cf. Gál 4, 4 y ss.), por el que el Padre hace Hijo al Hijo, y por el que el Hijo se agradece al Padre. Si pedimos siempre este Don de Dios -Don que el Padre no niega jamás a quienes se lo piden (cf. Lc 11, 13)-, Él mismo engendrará en nuestros corazones la inefable gratitud  filial al Padre, traducida en una vida hecha ofrenda con Cristo a nuestros hermanos.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-9138649059425547212?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/9138649059425547212/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=9138649059425547212' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/9138649059425547212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/9138649059425547212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/06/pan-agradecido-partido-y-compartido.html' title='Pan agradecido, partido y compartido'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SjaFIfr8TgI/AAAAAAAAATo/5ZWnw3F4Fyg/s72-c/luz5.h2' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-5203643698824128832</id><published>2009-06-03T18:30:00.009-03:00</published><updated>2009-06-05T23:10:51.616-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ayacucho'/><title type='text'>Evocación de las siestas de mi infancia</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5344029734487070322" style="WIDTH: 94px; CURSOR: hand; HEIGHT: 103px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SinOusk6FnI/AAAAAAAAATY/dNai-K4i1Dk/s400/Tat%C3%A1+chiquito.JPG" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#996633;"&gt;A mi abuelo Jaime Achával&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;em&gt;Miro el techo, tirado en la cama y evoco...&lt;br /&gt;Me acuerdo de la penumbra del “cuarto del fondo”, a la hora de la siesta. La persiana, de tablas de madera oscura, está cerrada, y sólo se cuela un pequeñísimo polvo de luz amarilla, casi sin forma.&lt;br /&gt;Desde la cama, se ve la ventana respirar: esa nada de luz se apaga, cuando pasa afuera una nube; y ahora recobra intensidad, cuando vuelve el sol. Y se vuelve a ocultar... Respiran las ventanas del campo.&lt;br /&gt;Su ínfima claridad es trémula en las paredes blancas y en las baldosas coloradas. Y en esa claridad indecisa y temblorosa adivino la versatilidad de las hojas de eucalyptus que filtran el sol.&lt;br /&gt;La casa está en penumbras. La casa respira. La casa late. Pero la casa duerme sosegada.&lt;br /&gt;Desde el “cuarto de fondo” –tres camas cuchetas- lo que pasa afuera se adivina por la intensidad de la sombra... y por el viento en los eucalyptus, y por el cadencioso llanto de los pirinchos, y por algún toro lejano, o por un mugido cansado, o por las palomas somnolientas.&lt;br /&gt;Hay que estar callado: la siesta se impone. A veces un susurro –un susurro furioso- manda a un nieto al potrero. Se cierra la puerta y, luego, vence nuevamente la siesta de enero.&lt;br /&gt;¿Quién será el primero que con monástico paso atraviese el pasillo y rompa el silencio de la cocina aletargada? Violador brutal de la virginidad umbría, que prende la hornalla y se sienta, aún entredormido, a esperar el mate.&lt;br /&gt;¡Quién me trajera hoy a los oídos el ruido musical de la puerta-mosquitero, golpeándose tres veces en la tarde prohibida! ¡O el chillido de la bomba, donde los desobedientes insisten en jugar... a la hora de la siesta!&lt;br /&gt;Y ya en la galería del olor a jazmín, mate en mano, descanso la mirada en la extensión. ¡Pampa amarilla! ¡Hembra fecunda! Duerme Ayacucho, tendido bajo el sol. El viento hace dar saltos por el parque a las hojas secas. Pega un grito un chimango malhumorado. Dos tijeretas arremeten contra él por el aire, y dos horneros, desde el suelo, alternan sus risas al mirar.&lt;br /&gt;Ya se oyen las puertas adentro de la casa, y la voz de mi abuelo que se acaba de despertar.&lt;br /&gt;Por todo esto que escribo, las siestas son sagradas. La siesta es la hora santa en que no se puede hablar. Hora del sol tenue en los cuartos sombríos y del amado ronquido de mi abuelo Tatá.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt;Bariloche, 27 de enero de 2002&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-5203643698824128832?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/5203643698824128832/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=5203643698824128832' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5203643698824128832'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5203643698824128832'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/06/evocacion-de-las-siestas-de-mi-infancia.html' title='Evocación de las siestas de mi infancia'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SinOusk6FnI/AAAAAAAAATY/dNai-K4i1Dk/s72-c/Tat%C3%A1+chiquito.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-6349558932490190276</id><published>2009-05-21T11:14:00.009-03:00</published><updated>2010-06-09T15:05:09.398-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio Komar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espíritu Santo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vulnerabilidad'/><title type='text'>El milagro "antiestoico"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;“La atención es la principal virtud realista”, decía Emilio Komar. En efecto, la atención -el oído abierto, el ojo aguzado, los cinco sentidos alertas- es la única respuesta adecuada del hombre a la realidad. Las cosas, en efecto, tienen algo que decirnos: en ellas se esconden verdades que todavía no sabemos. Y ante alguien que sabe más -un maestro- la conducta que corresponde es una sola: el silencio y la atención. Por eso, por ejemplo, lo primero que exige Dios de su pueblo es la atención, porque Él sabe y quiere enseñar: “Escucha, Israel…” (Dt 6, 4). El mundo, por ser creación –mensaje- de Dios, está preñado de sentido, de luz y de fuego y se muestra ansioso de manifestar ese tesoro: logos para nuestro entendimiento y valor para nuestra afectividad. La actitud que conviene, entonces, es la atención.&lt;br /&gt;Sólo a la luz de esto se puede ponderar la gravedad que tienen la desatención y la insensibilidad: actitudes o estados con los que a menudo somos demasiado indulgentes. De hecho, no todos los insensibles -esos que perdieron la profundidad de la mirada- llegan a tales por mera dejadez. Hay quienes adhieren a una insensibilidad programática: el caso paradigmático es el de los estoicos (soportar “estoicamente”, decimos), pero este ideal está también muy presente en las espiritualidades orientales, hoy tan de moda también entre nosotros. Los estoicos, una escuela filosófica griega de la última antigüedad, fomentaban la “a-taraxia”, la imperturbabilidad ante las circunstancias de la vida, como la del peñón que resiste impertérrito los violentos embates con que el mar lo castiga. (Vale la pena aclarar, no obstante, que estos pensadores enseñaron muhas otras cosas y muy valiosas: aquí permítasenos el simplismo de llamar, en adelante, "estoicismo" a la búsqueda de independencia afectiva de la realidad, a la actitud que prefiere no prestarle mucha atención a la realidad -personas y cosas- para no dejsarse afectar por ella).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Explícito o no, el estoicismo como actitud ante lo real es muy común en el hombre y se hace presente de muchas maneras en la historia del pensamiento. ¿Por qué? Se trata, en el fondo, de un mecanismo de defensa muy entendible. La realidad, una vez conocida, “gustada” realmente en su profundidad y riqueza, compromete también afectivamente, como dice otra vez Komar: “Donde se descubrió el sentido, aparece la fuerza atractiva del valor”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La ruptura de nuestra indiferencia y el compromiso afectivo son, de hecho, la contraprueba del conocimiento: si la cosa no llegó al corazón, no “tocó el nervio”, quiere decir que no la conocimos profundamente.&lt;br /&gt;Ahora bien, todo amor hace vulnerable. El amor conlleva siempre, como negativo, el temor de perder lo amado. De ahí la expresión de San Agustín “el temor es amor que huye”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. Y de hecho, muchas veces el temor se ve confirmado porque algo nos separa del objeto amado. Entonces, el desgarro afectivo es tremendo: nuestro corazón padece la tristeza con la misma intensidad con que había amado lo ahora perdido. Y el corazón, como ofendido, nos pide con voces lastimeras: “no me hagan sufrir más”, y se cierra con doble llave y candado. ¿Para qué enamorarse si agazapado tras el fuego vacuo del amor nos espera este terrible desgarro de la tristeza? Esta actitud -que es entendible tras un desengaño amoroso o tras la muerte del amado- si persiste en el tiempo y se vuelve un plan de vida se torna, a fin de cuentas, una patología.&lt;br /&gt;Y eso es precisamente lo que propone el estoico: mejor vivir de tal manera que nada nos afecte: ni lo bueno, ni lo malo.&lt;br /&gt;El amor es el "afecto primordial": sin él no hay ni tristezas ni alegrías.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Efectivamente, si no amáramos nada tampoco temeríamos nada, aunque eso se pague sacrificando también alegrías intensas. No importa: sin alegría ni tristeza, viviremos imperturbables, sin sobresaltos.&lt;br /&gt;Esta actitud es profundamente inhumana. Buscar así la impasibilidad es ejercer una violenta represión del corazón, del espíritu. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La actitud más conforme a nuestra naturaleza es la que señala, en una conocida oración, la Madre Teresa de Calcuta: “Ser honesto y franco te hace vulnerable. ¡Sé honesto y franco de todos modos!” Parafraseándola podríamos decir: “El amor te hace vulnerable. ¡Ama de todos modos!” &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por eso creo que lo más categórico contra la actitud estoica ante la vida está dicho en esta frase de Oscar Wilde: “Lo más terrible [de haber estado preso] no es que nos rompa el corazón –&lt;strong&gt;los corazones están hechos para romperse&lt;/strong&gt;- sino que convierta nuestro corazón en una piedra.” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es mucho más terrible –por más deshumanizante- el endurecimiento del corazón provocado por un dolor intenso que el dolor en sí mismo considerado: “los corazones están hechos para romperse”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El estoicismo, en última instancia, intenta apagar en el hombre lo que el hombre es: un ser espiritual con vocación al amor. Esto no es inocuo: no es posible ir de frente contra la naturaleza del hombre sin mucha violencia y mucho daño. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo que dice Wilde es, a fin de cuentas, lo mismo que nos enseña la fe cristiana. Aunque parezca que no, nuestro corazón está hecho para "romperse", para "partirse" en el amor. Dios nos promete, en el libro de Ezequiel, que "tranformará nuestros corazones de piedra en corazones de carne". ¡A veces pienso que esta profecía debería meternos miedo! Convertirá nuestro corazón "estoico" e imperturbable en un corazón "cristiano" y vulnerable... Es el Espíritu Santo quien realiza este milagro "antiestoico". Y lo hizo de manera perfecta en el corazón de un hombre que es por eso el Hombre perfecto: Jesús. Él con su "sagrado corazón" nos muestra otro ideal: no se puede vivir sin dar la vida. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En cada Misa, y sobre todo en estos días previos a Pentecostés, le pedimos a Dios que nos dé ese mismo Espíritu con que llenó a Jesús, para que "por Cristo, con él, y en él" aprendamos la alegría de tener un corazón como el Pan: partido para dar vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt; Emilio Komar. &lt;em&gt;Orden y Misterio&lt;/em&gt;, Emecé Editores-Fundación Fraternitas, Buenos Aires, 1996. p. 130.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt; Citado por Josef PIEPER. &lt;em&gt;Las virtudes fundamentales&lt;/em&gt;, Rialp (Madrid), p. 23&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt; “El amor es el principio de todas las operaciones apetitivas. Quitado éste, en efecto, no habría ni gozo –en el caso de que alguien consiguiera algo que no ama- ni tristeza –si se le impidiera tener algo que no ama-. Si se eliminara el amor, también se eliminarían todas las operaciones apetitivas, pues todas se alguna manera están referidas a la tristeza y al gozo”. SANTO TOMÁS DE AQUINO, &lt;em&gt;De Rationibus Fidei&lt;/em&gt;, Gladius (Buenos Aires), 2005, p. 24.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt; Oscar WILDE. “Vita nuova”, en &lt;em&gt;Selected Prose&lt;/em&gt;, Methuen, Londres, 1914, p.143. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-6349558932490190276?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/6349558932490190276/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=6349558932490190276' title='18 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6349558932490190276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6349558932490190276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/05/la-atencion-es-la-principal-virtud.html' title='El milagro &quot;antiestoico&quot;'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-7185660232964059434</id><published>2009-04-30T19:22:00.013-03:00</published><updated>2009-05-01T15:20:53.472-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Nuestro verdadero nombre</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Sfpwo-hRzFI/AAAAAAAAATI/HIZUg0v0vPo/s1600-h/noli_me_tangereAlonsoCano.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5330696958226058322" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 384px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Sfpwo-hRzFI/AAAAAAAAATI/HIZUg0v0vPo/s400/noli_me_tangereAlonsoCano.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús. Ellos le dijeron: "Mujer, ¿por qué lloras?". María respondió: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto". Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció. Jesús le preguntó: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?". Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: "Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo". Jesús le dijo: "¡Mariam!". Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: "¡Raboní!", es decir "¡Maestro!". Jesús le dijo: "No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: 'Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes'". Mariam&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras." (Jn 20, 11-18)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En las apariciones de Jesús resucitado, nunca los discípulos pueden reconocer de entrada a su Maestro. Es Él mismo el que de alguna manera tiene que revelarse ante ellos y decirles "soy yo" o provocar con algún gesto el grito lleno de alegría: "¡es el Señor!". Y es siempre muy interesante detenerse a ver la manera en que Jesús se deja reconocer cada vez.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este relato, la Magdalena sólo reconoce a Jesús cuando Él la llama por su nombre. Es Jesús el que inicia la conversación cuando le pregunta: "Mujer, ¿por qué lloras?", pero ella no se da cuenta de quién es y cree estar con el jardinero. Sólo cuando oye pronunciar su nombre se le abren los ojos, y reconoce a su Señor. ¡Cómo habrá sido el tono, cuál habrá sido la dulzura con que Jesús la llamó...! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El evangelista, a este respecto, nos regala un detalle precioso, del que lamentablemente nuestras traducciones no dan cuenta. Jesús no le dice simplemente "María" o "María Magdalena" (como la nombra el narrador en los versículos 1 y 11): Jesús dice "Mariám" y eso basta para todo lo demás. El Resucitado la nombra en su lengua materna, que es, por ser materna, la única lengua con que se puede expresar el amor más grande. Eso es lo que conmueve a la Magdalena, ese amor hecho nombre es el que la despierta de su angustia y de su dolor y le permite ver a su Señor. Y, como al amor sólo puede responderse con más amor, María le contesta en la misma lengua: "Rabbuní", que es una forma cariñosa de decir "Rabbí", Maestro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eso no es todo: Juan nos reserva otra alhajita. Al final del relato, nos dice que la que se va a dar el anuncio a los discípulos -la &lt;em&gt;apostola apostolorum&lt;/em&gt;- no es ya "María la Magdalena" como en el versículo 1, sino "&lt;strong&gt;Mariám&lt;/strong&gt; la Magdalena" (v. 18). La Magdalena ya no es la misma después de su encuentro con el Resucitado: su ser quedó marcado por el amor con que Jesús la nombró. Al nombre de "Mariám", al mismo tiempo se le revelaron Jesús y su verdadero yo, el rostro de su Señor y su verdadero rostro. En adelante, ella será para siempre Mariám, aquella "mujer" a quien Jesús nombró y convirtió en su discípula.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No hay encuentro con Jesús que no nos "cambie": Jesús nunca nos deja iguales. Este encuentro, sin embargo, no nos "transforma", no nos cambia en otra cosa: no es destrucción de lo previo (María - Mariám), sino una profundización, una confirmación de la identidad más honda. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esto me lleva a pensar en cómo nombramos y en cómo somos nombrados. El nombre es la primera tranquera de nuestra intimidad: nosotros mismos empezamos a conocernos mediante el nombre que nos vino dado, y que aprendimos a balbucear escuchando a nuestros padres pronunciarlo, llamándonos con amor. Ese nombre primero, el que pronuncian nuestros padres, de alguna manera nos constituye como personas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En efecto, lo que nos constituye, lo que nos confirma, lo que nos asegura y permite caminar es precisamente el amor que recibimos (y esto es patente en los chiquitos). De ahí que sólo quienes nos aman con este amor casi creador (diríamos estrictamente: "procreador") tienen el derecho de "llamarnos", de ponernos un nombre. Y puesto que quien en realidad nos quiere con un amor tan total que nos crea de la nada es Dios, en rigor a Él solo corresponde nombrarnos (por eso el nombre en el Bautismo). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En mis años de profesor tuve una experiencia que me quedó grabada: una vez uno de mis alumnitos, un chico de quince años, buen alumno pero que en la clase pasaba bastante inadvertido, se acercó a agradecerme... ¡porque lo llamaba por su nombre! No pude nunca olvidarme de eso. ¡Qué fuerza tiene la palabra! Pero ese poder es tanto para el bien como para el mal. Todos, alguna vez, experimentamos el agudo dolor de ser "malnombrados", de ser descalificados con sobrenombres hirientes, de ser insultados, de ser burlados... A veces uno se asombra de cómo pueden caer la autoestima y el ánimo heridos de muerte por un sólo dardo verbal, por una única palabra envenenada, pero así es. Las palabras saben ganarse bien adentro del corazón y, por consiguiente, las heridas que provocan son muy profundas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esto que vale para la palabra en general, vale sobre todo para el nombre, porque el nombre, por ser la palabra que expresa a la persona, es de alguna manera el "culmen" de la palabra (de hecho, la Palabra más perfecta, la que es a un tiempo la primera y la última, es un Nombre). Por eso es tan grande la diferencia entre un nombre "impuesto" de afuera, manoseado por quienes nos tratan -o maltratan- y un nombre dicho con amor -como nombran las madres-, un nombre dirigido a los ojos, un nombre que es "decir bien", un nombre que es una auténtica "bendición". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En última instancia, sólo Jesucristo, en quien fuimos pensados y amados, puede "decir nuestro nombre" de esa manera; sólo Él puede querernos con ese amor eterno y entrañable de Dios. Por eso, sólo Jesucristo puede revelarnos nuestra verdadera identidad (como dice el Concilio Vaticano II -Gaudium et spes, 22- "el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado"): sólo Él puede revelarnos nuestro nombre. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y nosotros, amando con este amor con que somos amados, podemos hacer que muchos puedan ir descubriendo a la vez su verdadero nombre y el Nombre de Jesús. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-7185660232964059434?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/7185660232964059434/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=7185660232964059434' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7185660232964059434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7185660232964059434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/04/nuestro-verdadero-nombre.html' title='Nuestro verdadero nombre'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Sfpwo-hRzFI/AAAAAAAAATI/HIZUg0v0vPo/s72-c/noli_me_tangereAlonsoCano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-5891766898811778912</id><published>2009-04-11T00:32:00.008-03:00</published><updated>2009-04-17T12:45:55.155-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esperanza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><title type='text'>El sepulcro nuevo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SeAgiDY_EiI/AAAAAAAAASw/ztr-lO_Rogs/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323290528949670434" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 167px; CURSOR: hand; HEIGHT: 253px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SeAgiDY_EiI/AAAAAAAAASw/ztr-lO_Rogs/s400/untitled.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;"Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que se había hecho también discípulo de Jesús. Se presentó a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato dio orden de que se le entregase. José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia y lo puso en su sepulcro nuevo que había hecho excavar en la roca; luego, hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se fue. Estaban allí María Magdalena y la otra María, sentadas frente al sepulcro." (Mt 27, 57-61)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Todo se ha cumplido” (Jn 19, 30). Jesús entregó todo: sus vestiduras, su sangre, su Espíritu… hasta dio a su propia Madre. Aquel que, “siendo rico, se hizo pobre”, fue pobre “hasta el extremo”; aquel que en la vida “no tuvo lugar donde reclinar su cabeza” (cf. Lc 9, 58), tampoco en la muerte se procuró una tumba, sino que es puesto en un sepulcro ajeno.&lt;br /&gt;Pero la providencia de Dios le preparó a Jesús "una tumba nueva" (cf. Jn 19, 41). ¿Por qué es nueva la tumba? No sólo porque “nadie había sido sepultado todavía en ella”, como dicen Juan y Lucas. Es nueva también porque nunca antes la muerte había recibido a la Vida misma en su seno; nunca antes Dios había descendido hasta este abismo de compasión. En efecto, ningún hombre antes había muerto como murió el Hijo de Dios, asumiendo, en el infinito regazo de su confianza (cf. Lc 23, 46), toda la negrura y la soledad y la angustia de la muerte de un pecador (cf. Mc 15, 34).&lt;br /&gt;Creemos que, con Jesús, también nuestros sepulcros se vuelven "sepulcros nuevos". Ya no son el oprobioso lugar de la condena, el confín tenebroso de la muerte, el fin absurdo de una vida sin sentido… Con Jesús, nuestros sepulcros son el lugar donde, por no poder nosotros hacer nada, Dios puede hacerlo todo. Son el nuevo tabernáculo donde el Dios de los vivos quiere manifestar su gloria. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El Sábado Santo tiene carácter propio: es un día de espera, de expectativa. Sabemos que es muy fácil caer en la tentación de evitar esta tensión de la espera, sea desquitándonos del ayuno en una suerte de Pascua anticipada, sea recayendo en el activismo, o simplemente distrayéndonos... Hoy la Iglesia nos regala un tiempo para, sencillamente, "estar sentados frente al sepulcro", como las santas mujeres. Sentados en silencio, como ellas, delante de la enorme piedra de nuestras impotencias. Ellas supieron esperar porque realmente querían a su Maestro. Si permanecemos en oración (es decir, amando a Jesús), el silencio acongojado de la cruz se irá mudando, poco a poco, en silencio de esperanza ante la tumba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Jesús, Señor y hermano nuestro, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;que podamos ofrecerte tantos sepulcros &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;que hay en nuestras vidas &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;–tantos rincones oscuros de pecado, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;de tristeza, de dolor y de muerte- &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;para que hagas de ellos sepulcros nuevos, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;lugares de entrega y descanso &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;donde el Padre pueda engendrar &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;la resurrección y la vida. Amén.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-5891766898811778912?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/5891766898811778912/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=5891766898811778912' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5891766898811778912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5891766898811778912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/04/el-sepulcro-nuevo.html' title='El sepulcro nuevo'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SeAgiDY_EiI/AAAAAAAAASw/ztr-lO_Rogs/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-7479883787660266685</id><published>2009-03-26T14:11:00.012-03:00</published><updated>2009-09-05T00:19:40.353-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Moustaki'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>La libertad según Moustaki</title><content type='html'>&lt;p align="right"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=S-fs6VBPTxc&amp;amp;feature=related"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317545907125119874" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 217px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Scu31DcGa4I/AAAAAAAAASg/aUXlP-4-I6I/s400/moustaki.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=S-fs6VBPTxc&amp;amp;feature=related"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Ma liberté&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ma liberté, longtemps je t’ai gardé&lt;br /&gt;comme une perle rare;&lt;br /&gt;ma liberté, c’est toi qui m’as aidé&lt;br /&gt;à larguer les amarres&lt;br /&gt;pour aller n’importe où&lt;br /&gt;pour aller jusqu’au bout&lt;br /&gt;des chemins de Fortune,&lt;br /&gt;pour cueillir en rêvant&lt;br /&gt;une rose des vents&lt;br /&gt;sur un rayon de lune.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ma liberté, devant tes volontés&lt;br /&gt;mon âme était soumise,&lt;br /&gt;ma liberté, je t’avais tout donné,&lt;br /&gt;ma dernière chemise.&lt;br /&gt;Et combien j’ai souffert&lt;br /&gt;pour pouvoir satisfaire&lt;br /&gt;tes moindres exigences!&lt;br /&gt;J’ai changé de pays&lt;br /&gt;j’ai perdu mes amis&lt;br /&gt;pour gagner ta confiance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ma liberté, tu as su désarmer&lt;br /&gt;toutes mes habitudes;&lt;br /&gt;ma liberté, toi qui m’as fait aimer&lt;br /&gt;même la solitude;&lt;br /&gt;toi, qui m’as fait sourire&lt;br /&gt;quand je voyais finir&lt;br /&gt;une belle aventure...&lt;br /&gt;toi, qui m’as protégé&lt;br /&gt;quand j’allais me cacher&lt;br /&gt;pour soigner mes blessures.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ma liberté, pourtant je t’ai quitté&lt;br /&gt;une nuit de décembre:&lt;br /&gt;j’ai déserté les chemins écartés&lt;br /&gt;que nous suivions ensemble&lt;br /&gt;lorsque, sans me méfier,&lt;br /&gt;mes pieds et poignes liés,&lt;br /&gt;je me suis laissé faire&lt;br /&gt;et je t’ai trahi pour&lt;br /&gt;une prison d’amour&lt;br /&gt;et sa belle geôlière.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=S-fs6VBPTxc&amp;amp;feature=related"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Libertad mía&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; (traducción libre)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi libertad, mucho tiempo te he guardado&lt;br /&gt;como una perla rara.&lt;br /&gt;Tu fuiste, libertad, quien me ha ayudado&lt;br /&gt;a soltar las amarras&lt;br /&gt;para irme sin noción&lt;br /&gt;hasta el último rincón&lt;br /&gt;del gran mar de la fortuna...&lt;br /&gt;para cortar en un sueño&lt;br /&gt;una rosa de los vientos&lt;br /&gt;sobre un rayo de la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi libertad, cumpliendo tus mandados&lt;br /&gt;mi alma vivió sumisa:&lt;br /&gt;mi libertad, todo te había entregado,&lt;br /&gt;hasta mi última camisa.&lt;br /&gt;¡Y cuánto tuve que padecer&lt;br /&gt;por poder satisfacer&lt;br /&gt;tu menor extravagancia:&lt;br /&gt;mi país, lo abandoné;&lt;br /&gt;mis amigos, los dejé&lt;br /&gt;por ganarme tu confianza!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi libertad, supiste desarmar&lt;br /&gt;mis costumbres, mis modos,&lt;br /&gt;mi libertad, que me enseñaste a amar&lt;br /&gt;hasta el hecho de estar solo.&lt;br /&gt;Tú me hacías alegrar&lt;br /&gt;si podía consumar&lt;br /&gt;una buena aventura...&lt;br /&gt;Y eras siempre la guarida&lt;br /&gt;en que mostrar mis heridas&lt;br /&gt;para que les dieras cura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con todo, libertad, te he abandonado&lt;br /&gt;una noche de junio:&lt;br /&gt;y dejé los caminos desviados&lt;br /&gt;que habíamos seguido juntos.&lt;br /&gt;Cuando, sin sospechar nada,&lt;br /&gt;piernas y manos atadas,&lt;br /&gt;me dejé que me hicieran...&lt;br /&gt;y te traicioné por&lt;br /&gt;una prisión de amor&lt;br /&gt;y su bella carcelera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-7479883787660266685?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/7479883787660266685/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=7479883787660266685' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7479883787660266685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7479883787660266685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/03/la-libertad-segun-moustaki.html' title='La libertad según Moustaki'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Scu31DcGa4I/AAAAAAAAASg/aUXlP-4-I6I/s72-c/moustaki.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-6782100798668320948</id><published>2009-03-26T11:37:00.023-03:00</published><updated>2009-03-29T01:36:45.894-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Moustaki'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>La libertad tras las rejas del amor</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Scu7vwHlZ1I/AAAAAAAAASo/fnSi6rIjdDg/s1600-h/moustaki_72.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317550214085961554" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 264px; CURSOR: hand; HEIGHT: 259px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Scu7vwHlZ1I/AAAAAAAAASo/fnSi6rIjdDg/s400/moustaki_72.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;Georges Moustaki (1934-)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Hoy quiero hablar de la libertad. Esa realidad tan buscada y querida por nuestra cultura occidental; esa palabra tan linda, tan alta, tan preciada; pero también ¡ay! tan gastada, abusada y manoseada. La libertad es, a la vez, el derecho que se busca, exige y reivindica y el deber que se adultera, se viola, se prostituye y corrompe. Los más grandes y los más abyectos hombres hicieron suya esta palabra: se hizo exigente en labios de Jesús y seductora en boca de Hitler; fue dolorosa para Gandhi y expeditiva para Bush; víctima en Martin Luther King y victimaria en Robespierre; regalo en el Mar Rojo y usurpación en la Franja de Gaza.&lt;br /&gt;En medio de tantas voces opuestas que tironean a gritos la libertad, esta vez quisiera darle la palabra no a un caudillo que la grite y exclame sino a un poeta que la canta y declama: a Georges Moustaki&lt;/em&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;em&gt;[1]&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;, uno de esos jóvenes de la Francia del sesenta que hicieron volantear al siglo XX.&lt;br /&gt;Comparta o no la filosofía de Moustaki, gozo siempre con sus letras, como si se tratara de un Larralde en francés. En particular, su canción “&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=G4TBlPc18SM"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Ma liberté&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;” me parece contener hondos manaderos de verdad que, como un buen vino, quisiera degustar de a poco.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La libertad tras las rejas del amor&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sobran poetas que le hayan cantado a “la Libertad”. Moustaki, en cambio, fiel a su estilo personal y autobiográfico (ése que hace que uno sienta, al cabo de unas canciones, que lo conoce y quiere como si fuera un amigo), le escribe unos sentidos versos a “su” libertad.&lt;br /&gt;La circunstancia de tiempo pasado con que empieza la letra (“&lt;em&gt;mucho tiempo te guardé”)&lt;/em&gt; nos dispone de entrada a escuchar una narración. Como si se tratara de una persona, o mejor aún, de “una novia muy hermosa” (como aquella a quien cantó Atahualpa Yupanqui), Moustaki tiene con su libertad una historia compartida, una historia de amor. Ahora bien: hablar de la relación de alguien con su libertad es hablar de su liberación. Podríamos decir, entonces, que estamos aquí ante una suerte de “&lt;em&gt;historia salutis&lt;/em&gt;”, de historia de la liberación, de historia de la salvación de Georges Moustaki. Lo interesante es que quizá, si cantamos esta canción, si la hacemos nuestra, esta historia de liberación también nos enseñe los caminos de nuestra propia libertad.&lt;br /&gt;Lo primero que aparece es la valoración de la libertad, que para el autor era como una “perla rara”, en el sentido de “escasa”, “difícil”, "única”. ¿Qué hacer con la alhaja de la libertad en un mundo (décadas del 30 y 40) signado por las guerras y los totalitarismos? El primer movimiento fue de temor: esconder el tesoro, “guardar la perla”. Guardarse la libertad es estar uno mismo guardado, enterrado: “guardar la perla de la libertad” es una manera de decir que el que está resguardado es el sujeto que la tiene. Pero eso no pudo durar mucho, y la curiosidad y la potencia intrínseca de esa “perla” hicieron que el cofre un buen día se abriera, desatando a partir de entonces un proceso irreversible de liberación.&lt;br /&gt;La dinámica de la libertad comienza por “&lt;em&gt;ayudar a largar las amarras&lt;/em&gt;”. En efecto, el primer acto de liberación consistirá justamente en lo contrario de “estar guardado”: en salir, irse, volar, navegar... “&lt;em&gt;Soltar las amarras&lt;/em&gt;”, por lo tanto, constituye la condición &lt;em&gt;sine qua non&lt;/em&gt; de la libertad. No puede uno irse a ninguna parte sin antes deshacer las ataduras que le impiden caminar, que lo hacen dependiente y esclavo. Esto quiere decir que no puede haber libertad sin una fundamental independencia.&lt;br /&gt;Una vez soltadas las amarras, y levada el ancla... ¡Libertad! ¡No más cadenas que nos condenen a un puerto! Los cuatro vientos de la libertad nos embriagan y marean. Puedo ir a donde quiera... Dice Moustaki: “&lt;em&gt;Solté las amarras para irme ¡qué importa dónde!... hasta el último rincón de los mares de la fortuna; para cortar en un sueño una rosa de los vientos sobre un rayo de luna&lt;/em&gt;”... El desboque metafórico de esta última oración –que no volverá a darse en el resto de la canción- pretende indicar el indecible entusiasmo, la irrefrenable borrachera de la independencia recién estrenada, la locura por los 360 ° de horizonte...&lt;br /&gt;Sin embargo, pasada esta luna de miel inicial, el autor parece introducirnos en una nueva etapa: la del compromiso y la fidelidad con su libertad. La relación con su libertad comienza a tomar matices de adoración, de culto, incluso de obediencia. Si es cierto que el protagonista había cortado toda atadura con tal de ir no importa a donde pero en libertad, esta libertad absoluta se revela, aunque sin un carácter negativo, como un nuevo tipo de dependencia, de sumisión. Uno no tiene jefe, ni amo, ni señor... pero su dueña y reina es justamente la propia libertad. La segunda estrofa nos describe esta nueva dimensión: &lt;em&gt;“Mi libertad, cumpliendo tus mandados / mi alma vivió sumisa: /mi libertad, todo te había entregado, / hasta mi última camisa”&lt;/em&gt;. El compromiso, la entrega total al ideal de la libertad, el haberle dado “la última camisa”, es de hecho una auténtica “sumisión”, una abnegada obediencia a su voluntad... e incluso, como lo dice el verso siguiente, a sus mínimos caprichos: &lt;em&gt;“¡Cuánto tuve que padecer / por poder satisfacer / tu menor extravagancia: / mi país, lo abandoné; / mis amigos, los dejé / por ganarme tu confianza!&lt;/em&gt;” Aquí el compromiso revela su costado más difícil: la renuncia. La fidelidad a la libertad supuso para el autor dejar patria y amigos... La diosa libertad, en la conciencia de Moustaki, pareciera haber hecho suyas las palabras de Jesús: “les aseguro que el que no me ama más que a su padre y a su madre no es digno de mí”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;"Mi libertad, supiste desarmar / mis costumbres, mis modos, / mi libertad, que me enseñaste a amar / hasta el hecho de estar solo. / Tú me hacías alegrar / si podía consumar / una buena aventura... / Y eras siempre la guarida / en que mostrar mis heridas / para que les dieras cura". &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las renuncias y las arideces de esta vida en libertad no sólo no desanimaron al personaje, sino que le provocaban una secreta alegría. Toda la tercera estrofa nos cuenta que, por debajo de la soledad y de las heridas y de los errores, había en nuestro protagonista como un gozo secreto sólo compartido con ella, su libertad, porque todos esos dolores tenían sentido por la fidelidad a ella. La incomprensión de los suyos, los fracasos de las aventuras, la soledad de la vida errante... todo puede volverse dulce si está encarado como exigencia de un amor, que en este caso es el amor a la libertad. Por eso el autor experimenta su libertad como una madre satisfecha y orgullosa, que lo contiene y le cura esas heridas que sólo ella podía comprender.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Y con todo, libertad, te he abandonado / una noche de junio: / y dejé los caminos desviados / que habíamos seguido juntos. / Cuando, sin sospechar nada, / piernas y manos atadas, / me dejé que me hicieran... / y te traicioné por / una prisión de amor / y su bella carcelera”.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El final reviste un aspecto dramático: la bella historia de amor, esa historia de fidelidad cueste lo que cueste, esa alianza irrevocable con la libertad de pronto se rompe con una trágica traición. El sol y el mar del Mediterráneo que uno podía imaginar en la primera estrofa son reemplazados aquí por el lóbrego escenario de una noche de invierno. Y aquel mismo hombre que, un día de independencia, cortó sus ataduras en nombre de la libertad, una buena noche bajó, confiado, las defensas de su militancia libertaria, y se dejó atar nuevamente de pies y manos... Y “bueno, la cosa pasó”: la canción está escrita, de hecho, desde adentro de la cárcel. Pero lo curioso es que, a pesar de su tono algo nostálgico, este canto no es un lamento presidiario. No en vano nos recalca que él mismo “se dejó hacer”... Nadie lo encarceló, sino que solito se dejó llevar a la prisión. En efecto, toda la última estrofa es como un pedido de perdón a su novia traicionada, una genuina “confesión de parte” de la culpa de la traición.&lt;br /&gt;De este modo, la canción termina casi como comenzó, con alguien que está “guardado”. ¿Cómo es posible que un romance así de idílico termine tan mal? La clave la dan los último dos versos. La cárcel es una “&lt;em&gt;prisión de amor”,&lt;/em&gt; custodiada por una “&lt;em&gt;bella carcelera&lt;/em&gt;”... Y este último adjetivo “bella” termina de convencernos de la complacencia del preso con su nueva situación. El fervoroso cultor de la libertad parece decirnos: “no me arrepiento de este amor, aunque me haya hecho perder la libertad que supe conseguir”.&lt;br /&gt;Ésta es la genialidad de Moustaki, la honda verdad humana que describe en esta poesía. El mismo músico del 68 francés que le canta, todavía hoy, a esa “flor de mayo” que es la “revolución permanente” (&lt;em&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=eexpYL23b-U"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Sans la nommer&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;),&lt;/span&gt; el mismo que, fiel a aquel principio de “prohibido prohibir”, en &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=8Eutjnnz4hE"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Le temps de vivre&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; dice: “todo es posible, todo esta permitido”, ese mismo Moustaki nos enseña en esta canción que la libertad no es la diosa más alta del panteón. Hay algo más grande, más fuerte, más sublime y más hermoso aún que la libertad. Y es el amor. Sólo el amor es capaz de mover a los hombres libres, a esos hombres que han sacudido todos los yugos y se saben dueños absolutos de sí mismos... El amor es tan fuerte que nos hace comprarlo entregando esa propia libertad por la que tanto luchamos. Y también, desde la sabiduría de la experiencia, el autor nos asegura otra cosa: una vez comprado el amor con la propia vida, una vez tras las rejas, uno se da cuenta de que no estuvo mal renunciar a la libertad, que no fue un error dejarse meter en esta cárcel del amor. En el fondo, el preso del amor se da cuenta de que su libertad, esa libertad por la que se afanó, esa libertad que buscó y siguió con pasión, sólo tuvo sentido en que sirvió para “pagar la entrada” al amor. La libertad no es un fin en sí misma, sino un medio para poder amar y dejarse amar. La libertad es más libertad todavía tras las rejas del amor. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero a la vez que esta certera descripción de la libertad, Moustaki nos revela el auténtico rostro del amor: no hay amor verdadero que no tenga algo de prisión. Si el amor no compromete la libertad, no es amor. No hay verdadero amor sin renuncias, sin dolor, sin abnegación y sacrificio (aunque existan por cierto dolores, renuncias y sacrificios que no tienen nada que ver con el amor). El amor auténtico "usa" la libertad entera; exige toda la vida.&lt;br /&gt;Todo esto me parece como una explicitación del misterio del amor humano condensado en ese breve versículo del Génesis (2, 24): “&lt;em&gt;Por eso deja el hombre a su padre y a su madre&lt;/em&gt; [es decir, “suelta las amarras” y se independiza, condición indispensable de libertad], &lt;em&gt;y se une a su mujer&lt;/em&gt; [es decir, con la soberanía de la independencia obtenida, elige ahora libremente volver a ser dependiente, pero por amor] &lt;em&gt;y se hacen una sola carne&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;Y, como no puede ser de otra manera, también vemos esta misma verdad en Jesucristo, que supo independizarse, en el Templo, de sus padres &lt;em&gt;(“¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debía estar en la casa de mi Padre?”&lt;/em&gt; -Lc 2, 49-); pero que, siendo libre, el absolutamente más libre de los nacidos de mujer, elige por amor dejarse clavar a la cruz y atarse definitivamente, hasta el extremo, al destino de los hombres: &lt;em&gt;“nadie me quita la vida: yo la doy libremente; tengo poder para darla y para recobrarla”&lt;/em&gt; (Jn 10, 18).&lt;br /&gt;Por eso me alegra pensar que, aunque bajo el cielo del Norte está enaltecida la Libertad en una famosa estatua, más arriba, más exaltada (cf. Jn 3, 14) y más brillante tenemos en el cielo del Sur el signo luminoso de la verdadera libertad, la libertad hecha Amor que es la Cruz de Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=28101729#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Joseph Moustaki nació en 1934 en Alejandría de Egipto, de una familia judía de origen griego, y todavía joven se fue a París buscando nuevos aires. Allí compuso en francés, y de a poco fue haciéndose conocido en el ambiente musical. El aliento de Georges Brassens –de quien adoptó el nombre- y un romance con Edith Piaf, para quien creó varias canciones, lo lanzaron a la fama. Desde 1969 se consagró como solista hasta el día de hoy. Dueño de un estilo único, poeta, músico e intérprete de varios instrumentos, sus canciones le han sabido poner música y palabras al amor a la mujer, al cariño a la familia, a la nostalgia de la niñez, al dolor de la injusticia, al fervor de la revolución, a la alegría de la “buena vida”, a la intimidad de la confesión cordial.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-6782100798668320948?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/6782100798668320948/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=6782100798668320948' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6782100798668320948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6782100798668320948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/03/hoy-quiero-hablar-de-la-libertad.html' title='La libertad tras las rejas del amor'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Scu7vwHlZ1I/AAAAAAAAASo/fnSi6rIjdDg/s72-c/moustaki_72.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-1875588195855669267</id><published>2009-02-22T16:08:00.029-02:00</published><updated>2009-05-21T09:58:02.970-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lluvia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='versos'/><title type='text'>DÉCIMAS PLUVIALES</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;En todos estos años de inocultada pluviolatría nunca había logrado componer la "Oda a la lluvia" que tantas veces me prometí a mí mismo. Anteayer, inspirado por una frase -un poco descontextuada- de San Agustín, y por las condiciones atmosféricas justas, champurrié estas cuatro décimas -con segura vocación de cifra o de estilo-, que son una reincidencia en ese subgénero literario criollo que utilicé para las &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://diosyayacucho.blogspot.com/2007/07/letanas-criollas-la-virgen-de-lujn.html"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Letanías criollas&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;".&lt;/span&gt; Aunque fueron hechas pensando en Jesucristo, releyéndolas ahora pienso que le cuadran mejor al Espíritu Santo, que, después de todo, es siempre el Espíritu de Jesús.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/ShVNQ7CpwpI/AAAAAAAAATQ/8mH-ZEGgYok/s1600-h/yuyos2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338257886439654034" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 237px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/ShVNQ7CpwpI/AAAAAAAAATQ/8mH-ZEGgYok/s400/yuyos2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt;&lt;br /&gt;"Sos gramilla engalanada con su más lujoso apero".&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;DÉCIMAS PLUVIALES&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#666666;"&gt;"Solus Christus suavitas pluviae"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#666666;"&gt;San Agustín, Enarr. in ps. 137, 9.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#336666;"&gt;A mi hermana querida sor Lucía,&lt;br /&gt;amiga de Jesús, de la lluvia, y mía.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#336666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Sos agua que cae del cielo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;sobre la tierra sedienta;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;sos la garúa que asienta&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;el polvo de ciego vuelo;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;de la pampa en el pañuelo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;sos un llanto de alegría;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;sos la verde algarabía&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;que puebla el monte de cantos;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;sos en horas de quebranto&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;la más dulce compañía.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Sos esa luz argentina&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;que hace más verde el verdor,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;que muestra el mejor color&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;de todo lo que ilumina;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;nube de incienso divina&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;de olor a tierra mojada;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;sos gramilla endomingada&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;con su más lujoso apero,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;y en las fatigas de enero&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;la pausa más esperada.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;Sos susurro silencioso&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;entre el pasto del potrero&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;y en las voces del alero&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;sos el canto más gozoso;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;la que invitando al reposo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;y al mate meditabundo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;congregás a todo el mundo;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;sos caricia que Dios manda&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;que hasta lo más duro ablanda&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;por tocar lo más profundo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;Sos la llovizna serena&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;que sabe entrar sin herir,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;y adivinar el sentir&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;de quien esconde una pena.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;¡Lluvia generosa y buena,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;lamento de los sin voz!&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Como el rocío precoz&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;que riega trigo y maleza,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;sos la rotunda certeza&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;de la ternura de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309505717017021186" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/Sa8nUZO0iwI/AAAAAAAAASQ/n42gbjClHlA/s400/lindo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;em&gt;"Sos susurro silencioso entre el pasto del potrero,&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;y en las voces del alero sos el canto más gozoso..."&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-1875588195855669267?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/1875588195855669267/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=1875588195855669267' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1875588195855669267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/1875588195855669267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/02/decimas-pluviales.html' title='DÉCIMAS PLUVIALES'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/ShVNQ7CpwpI/AAAAAAAAATQ/8mH-ZEGgYok/s72-c/yuyos2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-7984018939709040715</id><published>2009-02-12T16:52:00.008-02:00</published><updated>2009-03-03T21:33:27.993-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>Sacha sonco (corazón del monte)</title><content type='html'>&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;"Mi corazón, como ulúa..."&lt;br /&gt;(Felipe Corpos- Sixto Palavecino, &lt;em&gt;Como el sacha mishi&lt;/em&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hace unas semanas estuve misionando en Brea Pozo Viejo, Santiago del Estero. Fueron días lindísimos en que, además de encontrar gente buenísima y compartir con ellos la vida y la fe, pude conocer algunos de los secretos del monte santiagueño.&lt;br /&gt;Después de visitar, cada mañana, a alguna familia, me gustaba volver a la escuelita donde vivíamos no por el camino sino por el medio del monte, con uno de los changuitos amigos, Emanuel, que me hacía de baquiano.&lt;br /&gt;El monte santiagueño es una rara conjunción de aridez y vida: es lo que en la jerga difícil de los libros de biología se llama "bosque xerófilo", o sea: "bosque amante de la sequedad". Sin embargo, la aridez del monte no es como, por ejemplo, la de las estepas patagónicas, esas soledades donde los vientos helados amedrentan al arbusto más corajudo y la infinidad sobrecoge el corazón. No. En los montes de Santiago crecen muchísimas especies de plantas, arbustos y árboles (y algunos de gran tamaño, como los algarrobos y los quebrachos colorados). Pero cuando uno, entusiasmado, se interna, la tierra ignorante de gramilla, los salitrales sólo habitados por el jume y las plantas de cactus le echan a uno en cara la seca verdad: en esos lugares en que el agua escasea, el sol requema y la tierra cubre todo con su infatigable polvareda la vida no es cosa fácil.&lt;br /&gt;En una de mis salidas me detuve ante un cactus. Era una especie de cardoncito rastrero, enroscado como víbora en la tierra pelada, que me levantaba dos o tres bracitos espinudos como amenazante bienvenida. ¿Y éste cómo se llama?, le pregunté, una vez más, con incorregible avidez botánica, a mi paciente guía. -"Ulúa", me dijo. "U-lúa", repetí en voz alta para cerciorarme.&lt;br /&gt;La ulúa es un cactus petisón, nada llamativo frente al gran cardón o a las tunas y quimiles de vistosas pencas, sus parientes mayores del monte. De hecho, habría seguido de largo si no hubiera entrevisto, bajo las espinas, una suerte de pelotita roja, como una frutillota escondida en lo más enmarañado de esa silvestre corona de espinas. Colorada y redondita, esa fruta era como el corazón de ese cactus, defendido por las espinas. Emanuel, notando mi perplejidad, antes de que le pregunte nada me dijo: "se come". Y sin esperar, con montaraz destreza, hizo viborear su bracito entre las espinas y con sólo dos dedos, para evitar las "janas" -minúsculas espinas como filososos pelos invisibles que crecen en la misma cáscara- la despegó del tronco. Después, haciendo un tajo con un palito en la gomosa cáscara colorada, abrió la ulúa y dejó ver una pulpa blanca con puntitos negros, igual a una bochita de helado de crema granizada. Lo probé, tímidamente: era inverosímilmente fresca y tenía, en la boca, la consistencia de la nieve y un dulzor manso en el final, como para dejar pensando. ¡Increíble! Que en medio del monte polvoriento, bajo el sol aplastante del enero santiagueño, entre las espinas hostiles de un cactusito cualunque, hubiera ese fruto dulce y tan fresco, me pareció un milagro. Los días siguientes, me dediqué a convidarles a mis amigos de la misión ese rico hallazgo del monte, ese sabroso corazón de las espinas.&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;* * *&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Uno de los últimos días de la misión, en otro paseo "botánico", encontré que las ulúas, ya maduras, habían como reventado: que había un tajo en su poncho rojo, y que los pajaritos del monte habían ido a endulzarse los picos en sus entrañas blancas.&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;* * * * * *&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Pienso que el corazón del hombre es, muchas veces, como la ulúa de los montes de Brea Pozo. Muchas veces somos, a primera vista, duros y espinosos. Los rigores y las arideces de la vida nos han sacado espinas, espinas fieras y antipáticas: hemos cercado, quizá, con ramas y púas la indefensa ternura de nuestro corazón, y al corazón mismo, incluso, lo hemos provisto de agudas janas defensivas.&lt;br /&gt;Sin embargo, a medida que crecemos en madurez, vamos de a poco perdiendo el miedo y animándonos a abrir lo que en nosotros hay de dulzura escondida. Me gusta pensar que, como la ulúa madura que revienta y, desde su herida, da vida y alegría a los pajaritos del monte, el corazón del hombre no sabe madurar sin abrirse. Como la ulúa, también nosotros sólo maduramos si abrimos el corazón y damos vida -nuestra vida- a los demás.&lt;br /&gt;Pero, como a la ulúa, hay que saber darnos tiempo, también.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SZWlb4UcP-I/AAAAAAAAARo/4YPmT-dNlGw/s1600-h/fruto+de+ulÃºa.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302326034691801058" style="WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 237px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SZWlb4UcP-I/AAAAAAAAARo/4YPmT-dNlGw/s400/fruto+de+ul%C3%BAa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-7984018939709040715?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/7984018939709040715/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=7984018939709040715' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7984018939709040715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/7984018939709040715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/02/sacha-sonco-corazon-del-monte.html' title='Sacha sonco (corazón del monte)'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SZWlb4UcP-I/AAAAAAAAARo/4YPmT-dNlGw/s72-c/fruto+de+ul%C3%BAa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-8765673054555620774</id><published>2009-01-03T12:21:00.005-02:00</published><updated>2010-06-09T15:05:09.399-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Navidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vulnerabilidad'/><title type='text'>Navidad o el elogio de la vulnerabilidad</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#663300;"&gt;&lt;em&gt;A los chicos de Pacheco&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siempre me gustan estos "tiempos" que la Iglesia nos da para que los grandes misterios de la fe puedan "decantarse" en nuestro corazón. En particular se me hace siempre "necesario" este tiempo de Navidad, porque el misterio de la Encarnación es por lejos el que más me exige un esfuerzo de adaptación, y -si tomamos "conversión" en el sentido evangélico de "&lt;em&gt;metá-noia&lt;/em&gt;", de "cambio de mentalidad"- es el que más me pide "conversión". En efecto, convertirse al Dios Niño de la Navidad es dejar de pensar como el "mundo" y aprender a "sentir-pensar" con la "mentalidad de Jesucristo, que siendo Dios se vació de sí mismo tomando la condición de esclavo, y pasó por uno de tantos" (Fil 2).&lt;br /&gt;En concreto me gusta quedarme en esa sencilla imagen del Evangelio: el niño estaba "envuelto en pañales". En esa expresión cabe todo el misterio de un Dios que ama y que por amor elige, siendo de por sí omnipotente, impasible y fuerte, hacerse frágil, vulnerable e impotente. Tanto que necesita que lo envuelvan en pañales, que lo protejan, que lo cobijen.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ese niño Dios envuelto en pañales es la manifestación de cómo es Dios, es la prueba definitiva de que Dios es amor. Ahora bien, si el amor de Dios se mostró al mundo de esta manera inaudita, esto me hace pensar, una vez más, en una de las características más difíciles del amor, que es precisamente la vulnerabilidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Vulnerabilidad es otra manera de decir: "capacidad de ser herido". Amar supone confiar y exponerse: el mismo movimiento por el que uno se da al otro implica el riesgo de ser rechazado y herido. La tranquera que uno abre para invitar queda abierta para el que lo quiere a uno rechazar o atacar. Enamorarse de alguien ya conlleva la dolorosa posibilidad de perderlo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el &lt;a href="http://www3.sympatico.ca/gaston.ringuelet/lepetitprince/capitulo21.html"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;capítulo veintiuno&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de "El Prinicipito" de Saint-Éxupéry, hay un profundo diálogo del protagonista con un zorro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;em&gt;"Fue entonces que apareció el zorro:&lt;br /&gt;- Buen día - dijo el zorro.&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;[...]&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;¿&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;em&gt;Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy bonito...&lt;br /&gt;- Soy un zorro – dijo el zorro.&lt;br /&gt;- Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste...&lt;br /&gt;- No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado.&lt;br /&gt;- Ah! perdón – dijo el principito.&lt;br /&gt;Pero, después de&lt;/em&gt; &lt;em&gt;reflexionar, agregó:&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;em&gt;¿Qué significa "domesticar" ?&lt;br /&gt;- Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa "crear lazos..."&lt;br /&gt;- ¿Crear lazos ?&lt;br /&gt;- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo... &lt;/em&gt;[...] &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;em&gt;Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira ! ¿Ves, allá lejos, los campos de trigo ? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Y eso es triste ! Pero tú tienes cabellos color de oro. ¡Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado ! El trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo...&lt;br /&gt;El zorro se calló y miró largamente al principito:&lt;br /&gt;- Por favor... ¡domestícame ! – dijo.&lt;br /&gt;- Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.&lt;br /&gt;- Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame !&lt;br /&gt;- ¿Qué hay que hacer ? – dijo el principito.&lt;br /&gt;- Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;[...]&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;em&gt;Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:&lt;br /&gt;- Ah! - dijo el zorro... - Voy a llorar.&lt;br /&gt;- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.&lt;br /&gt;- Claro – dijo el zorro.&lt;br /&gt;- ¡Pero vas a llorar! – dijo el principito.&lt;br /&gt;- Claro – dijo el zorro.&lt;br /&gt;- ¡Entonces no ganas nada !&lt;br /&gt;- Sí gano –dijo el zorro&lt;/em&gt; – &lt;em&gt;por el color del trigo&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;[...]&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;em&gt;Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado.&lt;/em&gt; [...].&lt;em&gt;"&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En nuestra cultura, tenemos, hoy en día, horror al sufrimiento. La "sociedad del bienestar" que -algunos- vivimos en Occidente, supone la huida del dolor, al precio que sea. La "sociedad del bienestar" es también la "sociedad de la anestesia". Si en lo fìsico se prefiere no sentir con tal de no sufrir, espiritualmente muchas veces se elige no amar, no comprometerse, no "crear lazos" para no tener que "llorar".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me gusta pensar que la Navidad nos muestra a un Dios que eligió depender de nosotros, porque quiso "atarse", "vincularse", "enlazarse" a los hombres. Es el Dios de la Alianza, que en el pesebre desnuda toda la dimensión de vulnerabilidad que esa Alianza suponía. Es un Dios que no teme "llorar", y que por eso puede "amar hasta el extremo".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Domestícame", pedía el zorro al Principito.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estoy de vacaciones y no tengo mis mataburros a tiro, pero supongo que tanto el verbo "dominar" (de "dominus": dueño, señor) como "domesticar" se remontan en última instancia a la misma realidad que es "domus", casa. Y sin embargo, estos verbos representan los polos opuestos de una opción fundamental en la relación con otro. De ambas maneras se consigue "meter" al otro en la esfera de lo "mío", en mi "casa". Pero "dominando", "domando" o "domeñando" el movimiento está centrado en uno mismo: es algo que se hace a la fuerza, más allá de la voluntad del otro. Por el contrario, "domesticando", lo que se hace es más bien extender la casa, agrandar la familia, "poner un lugar más en la mesa". (De aquí que para muchas personas, sobre todo las más solas, sus animales "domésticos" tengan casi las mismas prerrogativas que un hijo... un nombre, un lugar en el sillón, y muchos -tristes- etcéteras). El movimiento es más descentrado, menos posesivo. Es amor, no posesividad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Qué lindo saber que Quien es el único "Dominus", el único Señor y Dueño, el único que de verdad es todopoderoso y "domina" todas las cosas, no domina "dominando" sino "domesticando". Él hasta tal punto "estiró el alero" de su casa, hasta tal punto nos hizo de su "casa" que nos hizo "hijos", como su Único Hijo amado Jesús. ¡Qué grande es nuestro Dios! Sólo los más grandes pueden hacerse tan pequeños. Si así domina nuestro Señor Jesucristo, así debe ser para nosotros cristianos la noción de "dominio"... Nuestra tarea es "dejarnos domesticar" por él. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ojalá que en este tiempo de Navidad el Niño Dios nos ayude a "cambiar de mentalidad", y que este "elogio de la vulnerabilidad", esta "exaltación de la impotencia" que es su amor hecho niño nos enseñe, cada día, "con mucha paciencia", el camino del verdadero amor. Aunque tengamos que llorar un poco.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-8765673054555620774?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/8765673054555620774/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=8765673054555620774' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8765673054555620774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8765673054555620774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2009/01/navidad-o-el-elogio-de-la.html' title='Navidad o el elogio de la vulnerabilidad'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-9034740103140333795</id><published>2008-12-09T10:52:00.014-02:00</published><updated>2009-04-11T01:51:45.983-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ayacucho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adviento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esperanza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='año litúrgico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Ir a esperar a Dios a la tranquera</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#996633;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;A Sandra, que &lt;/em&gt;&lt;em&gt;me mostró &lt;/em&gt;&lt;em&gt;qué significa&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;em&gt;"esperar &lt;/em&gt;&lt;em&gt;contra toda esperanza"&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#996633;"&gt;y hoy nació a la Vida eterna.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#996633;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#996633;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En estas semanas, en que nos preparamos para conmemorar la primera venida de Cristo en la Navidad, la Iglesia nos propone que hagamos el ejercicio de esperar su segundo "adviento", su última venida al fin de los tiempos. El Adviento es, por antonomasia, un tiempo de espera.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/ST5qYGnb9hI/AAAAAAAAARM/KwlzTfDgMpc/s1600-h/Esperar+en+la+tranquera.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277772775650227730" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 205px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/ST5qYGnb9hI/AAAAAAAAARM/KwlzTfDgMpc/s400/Esperar+en+la+tranquera.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esperar, sin embargo, no es algo que nos guste mucho. Y menos a nosotros, hombres posmodernos, que no estamos acostumbrados a esperar nada. Estamos viviendo en un mundo que supo aplicar toda su técnica para eliminar las esperas de la vida, de manera que todo podamos obtenerlo "ya". Nuestra paciencia no está dispuesta a ir más allá de un "doble clik". Y, a medida que crece la velocidad, nos hacemos más intolerantes a la espera: yo, por ejemplo, ya no soporto el relojito de arena de la computadora; otros, víctimas de la pava eléctrica, no saben ya darle tiempo al agua para cebar unos mates.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De cualquier modo, aniquilar definitivamente las esperas es utópico. Siguen estando las salas de espera en las oficinas públicas y en los hospitales, sigue habiendo colectivos que no llegan y personas que se atrasan... En la vida, muchas veces, no nos queda otra que "esperar". Sin embargo, en esas ocasiones casi nunca nos "dedicamos" a esperar, sino que aprovechamos para hacer otra cosa mientras esperamos: mandamos mensajitos, hablamos por teléfono, leemos, hacemos crucigramas, vemos tele, escuchamos música, o, si estamos cansados y se da, dormimos un ratito. A eso no lo llamamos "esperar", sino más bien "hacer tiempo". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta expresión "hacer tiempo" es muy elocuente, porque supone que no existe algo así como un "tiempo de espera": si "hacer tiempo" es hacer cualquier cosa para llenar un tiempo vacío, quiere decir que el "tiempo de la espera" es, de por sí, un "tiempo muerto", y que dedicarse a esperar sin hacer nada importante es, en el mejor de los casos, "matar el tiempo".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y sin embargo, la Iglesia nos abre un explícito "tiempo de espera", donde no se puede esperar de cualquier modo. De hecho, en el Evangelio "inaugural" de este Adviento (Mc 13, 33-37), Jesús nos invitaba a ser como el portero que vigila la casa mientras espera a su patrón, y nos decía: ¡velen, estén despiertos, estén prevenidos! Es decir: no "hagan tiempo", sino más bien "esperen". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La espera del Adviento de Jesús es una espera que se "dedica a esperar"; es una espera vigilante, que combate las distracciones que nos invitan a pensar en otra cosa "mientras tanto". Es una espera que "aguanta la tensión" -a veces enorme- que supone anhelar la presencia de alguien mientras "no está viniendo". Por eso sería más propio llamar a esta acción "atender" que "esperar" (como lo hace el francés &lt;em&gt;attendre&lt;/em&gt;), porque "atender" (&lt;em&gt;ad tendere&lt;/em&gt;) es "estar tenso hacia" aquello que esperamos: esperar consiste justamente en mantener y sostener esa tensión del deseo insatisfecho. Sin duda, no es fácil reconocer y "bancar" así nomás esta tensión. Y por eso le sacamos tanto el bulto a las esperas...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estos días, pensando en la exhortación de Jesús a esperar atentos, sin dormirse y sin distraerse, me vino a la memoria, desde lejos, un lindo recuerdo de mi niñez. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En esa época pasábamos todos los veranos en el campo. Cuando a mi padre se le terminaban las vacaciones, él se volvía a trabajar a Buenos Aires, y mi madre y nosotros nos quedábamos allá. Pero Papá venía siempre los fines de semana, y cuando llegaba era una fiesta. Nosotros sabíamos que iba a llegar el viernes a la tardecita, en algún momento, pero nunca sabíamos la hora exacta (no había celulares...). Me acuerdo de esas veces que, ya bañados y tal vez en pijama, le pedíamos a Mamá: "¿podemos ir a esperar a Papá a la tranquera?" &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La tranquera de entrada a "El Rodeo" queda a dos o tres cuadras de la casa, ya afuera del monte. Desde esa loma, subido a la tranquera, se puede ver cómo el camino se estira y se pierde, derechito, como si se hundiera en el monte de "San Martín". El sol aquerenciado del verano se iba cayendo lento atrás de las sierras, como alargando su mirada cómplice de nuestra ansiedad. Los ojos y los oídos estaban bien atentos: cualquier murmullo nos parecía el ruido de un motor, y en cualquier nubecita baja creíamos ver la polvareda del auto de Papá. Mamá venía seguramente con nosotros, y acaso, por el camino, nos enseñaba el nombre de las flores. Quizá abríamos la tranquera y jugábamos a hamacarnos arriba -diversión terminantemente prohibida por mi abuelo-, pero eso sí, sin dejar nunca de mirar el horizonte deseado, amansado por la luz apacible de la tarde. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¡Qué momentos lindos! Y sin embargo, era un momento de auténtica "espera", con toda su tensión. Nada impedía que nos quedáramos jugando en el parque o en la casa -total Papá iba a llegar igual-. Pero preferíamos "ir a esperar" a la tranquera, ese emblema del paisaje campero, símbolo del corazón humano que puede recibir o atajar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Por qué era tan linda esa espera, que para muchos podría ser tensa y aburrida? Porque lo que nos hacía esperar era el amor. Las ganas locas de que llegara Papá (y con él los "programas distintos": salidas en el coche de caballos, idas a cazar, tal vez algún regalito) nos hacían gozar de esa espera ansiosa. En el fondo, lo que hacía posible la "espera vigilante y atenta" era el deseo profundísimo del amor. "El amor", dice San Pedro Crisólogo, "no descansa mientras no ve lo que ama" (Lectura del oficio del jueves II de Adviento). Solamente el amor sabe esperar bien.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No hay, entonces, otra manera de "estar preparados", de "estar vigilantes" que el amor. La "fuerza de voluntad" no nos alcanza. Viviremos bien la espera del Adviento sólo si queremos mucho a Jesús, si deseamos ardientemente que venga a nuestras vidas, si estamos con ganas de abrirle la tranquera de nuestro corazón. Por eso la liturgia nos hace rezar: &lt;em&gt;"Concédenos, Señor Dios nuestro, anhelar de tal manera la llegada de tu Hijo Jesucristo, que cuando llame a la puerta nos encuentre velando en oración (...)"&lt;/em&gt; (Colecta del lunes I de Adviento). Sólo el deseo que nace del amor engendra la buena espera.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si es así, este Adviento -y el gran adviento que es nuestra vida en la tierra- podrá ser un gozoso "ir a esperar a Dios a la tranquera".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-9034740103140333795?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/9034740103140333795/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=9034740103140333795' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/9034740103140333795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/9034740103140333795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2008/12/ir-esperar-la-tranquera.html' title='Ir a esperar a Dios a la tranquera'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/ST5qYGnb9hI/AAAAAAAAARM/KwlzTfDgMpc/s72-c/Esperar+en+la+tranquera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-5288808953024904692</id><published>2008-12-01T00:19:00.010-02:00</published><updated>2008-12-02T23:58:14.731-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esperanza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escatología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>¿Qué cielo esperamos?</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/STSTc3TPrMI/AAAAAAAAARE/ufh4Oe005Gk/s1600-h/1834a5fbb03c52d4a36d98fpz7.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5275003187647982786" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/STSTc3TPrMI/AAAAAAAAARE/ufh4Oe005Gk/s400/1834a5fbb03c52d4a36d98fpz7.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los últimos días del año litúrgico que acabamos de terminar nos invitaron a mirar al cielo, a pensar en la vida eterna. Ya &lt;a href="http://diosyayacucho.blogspot.com/2008_09_01_archive.html"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;hemos hablado&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;de la secularización y de cómo ella influye en que no nos preocupemos mucho de estas realidades "menos reales" del más allá... Hoy, en cambio, podríamos hacer un pequeño esfuerzo en tratar de entender por qué nuestra cultura eligió "secularizarse": por qué primero dejó de mirar para arriba y buscó el cielo en la tierra (época de las grandes utopías) y por qué finalmente dejó de buscar el cielo y se contentó con vivir sólo en la tierra (muerte de las utopías o, dicho menos académicamente, cultura del "es lo que hay"). Es muy probable que el cielo haya dejado de ser importante y significativo en nuestra vida porque tenemos, quizá, una idea muy desfigurada y empobrecida de él.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando pensamos en el cielo, lo primero que suele venírsenos a la imaginación es una persona vestida de blanco tocando el arpa, sola, en una nube. De hecho, cuando alguien está muy viejito o muy enfermo, solemos decir que "está más cerca del arpa que de la guitarra". Esto parece una pavada, pero sin embargo estas imágenes de nuestra cultura nos influyen mucho inconscientemente. ¿Qué tiene de fascinante un cielo así?&lt;br /&gt;Quienes aprendimos algo de catequesis o de teología fuimos enterándonos de que el cielo en realidad no era así, sino que era "gozar eternamente de la visión de Dios": el cielo es la "visión beatífica"… ¡Ah! Pero ¿cómo? ¿Vamos a estar mirándole la cara a Dios por los siglos de los siglos, sin poder hacer nada más? Al final, estamos peor que antes: la catequesis no hace más que confirmar nuestra sospecha de que más vale que nos divirtamos acá abajo, porque en el cielo se acaba la fiesta… ¡Con razón oímos muchas veces la idea de que el infierno es mucho más atractivo que el cielo, porque está lleno de gente divertida!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la Primera Carta de Juan encontramos la ayuda necesaria para enriquecer un poco esta imagen del cielo: &lt;em&gt;"sabemos que cuando se manifieste [lo que seremos], seremos semejantes a [Dios], porque lo veremos tal cual es" (1 Jn 3, 2).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que el cielo consiste en ver a Dios. Pero esa visión no se queda en visión, nomás… Cuando veamos a Dios, nos dice Juan, vamos a ser semejantes a Él. Y aquí ya cambia el panorama: el cielo no consiste tanto en ver a Dios sino en "ser semejantes a Dios": la visión es el medio, no el fin. "Seremos semejantes a Dios". Pues bien: ¿cómo es Dios? El mismo autor de esta carta nos lo responde unos versículos después: &lt;em&gt;"Dios es amor" (1 Jn 4, 8. 16).&lt;/em&gt; Nosotros creemos, gracias al Evangelio de Jesucristo, que Dios no es un solterón, sino que es un Padre que se da por entero a su Hijo, y ese Hijo, de tan agradecido y feliz, se entrega todo al Padre, y que entre los dos gozan tanto de este amor que comparten, que estallan en la alegría y el don que es el Espíritu Santo. En el cielo vamos a ser semejantes a este Dios, que es una comunidad de personas que se aman. Por lo tanto, en el cielo también nosotros vamos a ser una comunidad: la comunidad de los Hijos de Dios. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por eso Juan no dice: "seré semejante a él", sino "sere&lt;strong&gt;mos&lt;/strong&gt; semejante&lt;strong&gt;s&lt;/strong&gt; a él"… Durante mucho tiempo, la Iglesia hizo hincapié en la dimensión individual de la salvación. Se insistió en que cada uno se esforzara por "salvar su alma". Todavía hoy, los títulos de algunas obras de espiritualidad (hay un libro, p. ej., que se llama "Para salvarte") siguen reflejando esta mentalidad. Sin embargo, nuestra esperanza no es individualista. Nadie se salva a sí mismo y nadie se salva solo. La santidad no es ante todo un premio particular, sino un don de Jesucristo para la Iglesia; es un don para cada uno pero en cuanto miembro del Cuerpo, es un don "eclesial". De hecho, el Papa, en su última encíclica, nos recuerda que "la salvación es una realidad comunitaria" (&lt;a href="http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20071130_spe-salvi_sp.html"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Spe salvi&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, 14). La vida eterna es la comunión con todos, y así lo rezamos también en la Misa: "que podamos gozar &lt;strong&gt;todos juntos&lt;/strong&gt; de la plenitud eterna de tu gloria" (Plegaria eucarística III). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La vida eterna es una realidad "social". Por eso en muchos lugares de la Escritura se habla del cielo como de una "ciudad", como de una "asamblea" o "congregación". Por ejemplo, en el Apocalipsis se describe &lt;em&gt;"una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua..." (Ap 7, 9). &lt;/em&gt;El cielo es la alegría de la asamblea de todos los santos, la unión de todos los hijos de Dios junto a Jesucristo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No obstante, la comunidad del cielo no supone que nosotros, por así decir, nos perdamos en la muchedumbre "social" de los santos. Los santos tienen nombre y apellido. En la asamblea celestial que el Apocalisis nos muestra no están todos igualitos y uniformes, como en las liturgias totalitarias de los dictadores, sino que se mantiene y radicaliza la diversidad de cada uno: "una muchedumbre inmensa (...) de toda nación, raza, pueblo y lengua". Y en esto también "seremos semejantes a Dios", porque ¡en Dios hay diversidad! Dios es la comunión de tres personas distintas, cada cual con su nombre propio. ¡Dios es pluralidad unida en el amor! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así, el cielo será la conjunción perfecta de nuestras experiencias más plenas de la vida, que a mi juicio se inscriben siempre en dos grandes vertientes: la identidad y la comunión. Cuando tengo que expresar mi sensación interior de esos momentos (o instantes) en que me he sentido absolutamente a gusto, libre, desplegado y pleno suelo decir que "fui yo mismo". Con eso indico que estuve libre de miedos, de trabas, lleno de una confianza radical: es la experiencia de la plenitud de la identidad, de estar siendo lo que uno debe ser. La otra gran fuente de alegrías en la vida es la experiencia de la comunión con otros, que tiene distinto color según de quién se trate (el amor es siempre irrepetible: es lo más personal y lo más personalizador). Una conversación profunda con un amigo, el gozo de la presencia del enamorado, un momento de unión inefable con Dios en la oración, una fiesta en que uno celebra y agradece de corazón la vida... Son esos instantes de plenitud increíble en que a uno le sale decir: "¡quisiera que esto dure para siempre!", o, como Pedro, "hagamos tres carpas..." Es el momento, dolorosamente pasajero, en que el amor nos "hace tocar el cielo con las manos". Si es auténtica, en esta experiencia las dos vertientes saben confluir: en ese instante de unión impresionante con el otro sentimos, al mismo tiempo, que somos más que nunca libres, que estamos siendo lo que debíamos ser, que para eso existimos, que somos "nosotros mismos". Éxtasis y personalización coinciden. La mirada de amor del otro es la que nos hace crecer, la que nos hace henchirnos y desplegarnos, la que nos permite vivir libres y con la frente en alto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eso va a ser el cielo: la mirada de Dios amándonos va a ser tan grande que nuestra libertad no va a tener freno alguno: se dará una cadena de amor tan contagiosa y fuerte entre todos nosotros que esos instantes que acá son fugaces allá no terminarán nunca. Por eso, todo lo bueno de esta vida no se acaba, sino que sigue. Serán los "cielos nuevos", sí, pero también la "tierra nueva". Será la ciudad eterna de todos los que queremos: en la Biblia a esta "ciudad nueva" se la llama "Jerusalén del cielo". Pero como la identidad nuestra allá no se pierde sino que se acentúa, esa ciudad puede ser campo: el cielo va a ser también "Ayacucho para siempre", "Ayacucho eterno". ¿Cómo no mirar al cielo? ¿Cómo no esperar en la vida eterna?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-5288808953024904692?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/5288808953024904692/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=5288808953024904692' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5288808953024904692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/5288808953024904692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2008/12/en-qu-cielo-esperamos.html' title='¿Qué cielo esperamos?'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/STSTc3TPrMI/AAAAAAAAARE/ufh4Oe005Gk/s72-c/1834a5fbb03c52d4a36d98fpz7.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-6037480103485518356</id><published>2008-11-12T00:50:00.009-02:00</published><updated>2009-04-23T14:24:12.369-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esperanza'/><title type='text'>La memoria al servicio de la esperanza</title><content type='html'>&lt;em&gt;"¡No se acuerden de las cosas pasadas! ¡No piensen en las cosas antiguas! Yo estoy por hacer algo nuevo. Ya está germinando ¿no se dan cuenta?" (Is 43, 18-19 a).&lt;/em&gt; &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La promesa que Dios hace aquí es muy sugerente: &lt;em&gt;"Yo estoy por hacer&lt;/em&gt; &lt;em&gt;algo nuevo."&lt;/em&gt; De alguna manera, estamos ante la esencia de toda promesa. Lo que alguien nos promete es siempre algo que no tenemos, algo, en este sentido, nuevo, que cuando llegue renovará nuestra vida en algún aspecto. &lt;em&gt;"Yo estoy por hacer algo nuevo"…&lt;/em&gt; Es una invitación a que abramos la tranquera de nuestra esperanza y dejemos que los deseos más hondos salgan galopando campo afuera. Si nos permitiéramos a nosotros mismos soñar sin tranqueras: ¿quién de nosotros no querría "algo nuevo" en su vida? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, no es fácil abrir esta tranquera de los deseos más hondos. Tal vez lleva muchos años cerrada, y la tenemos vencida y desvencijada; tal vez nos hemos cansado de tanto mantenerla abierta a la espera de algo o de alguien, y ahora preferimos dejarla atada a la seguridad de un candado. El candado de la tranquera de nuestros deseos es la desesperanza, el desánimo. Y el desánimo excluye por naturaleza cualquier posibilidad de renovación. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;"Yo estoy por hacer algo nuevo. Ya está germinando ¿no se dan cuenta?".&lt;/em&gt; Isaías transmitía estas palabras en una época en que el pueblo de Israel estaba hundido en la más negra desesperanza. Era el peor momento para hacer promesas: ya no tenían tierra, ni rey, ni templo… Justamente, todo lo que Dios les había prometido se había terminado, como un sueño al despertar. Estaban deportados en una tierra lejana, soportando la opresión de Babilonia, que era entonces algo así como la "máxima potencia mundial". En esa situación sólo había lugar para &lt;em&gt;"llorar con nostalgia de Sión"&lt;/em&gt;. Sólo cabía refugiarse en el recuerdo de los buenos tiempos, cuando se vivía en paz y tranquilidad, cuando todo era alegría… ¿Qué perspectiva de futuro podían tener?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;También nosotros, cuando estamos atravesando por un momento así de malo, sentimos que nada bueno hay en el hoy y nada bueno en el mañana: lo bueno "ya fue", lo único que vale es lo de ayer… ¿Quién no hizo suyo alguna vez el conocido lamento manriqueño: "todo tiempo pasado fue mejor"? Hay circunstancias en que es realmente impensable soñar con "algo nuevo"… Y todavía más difícil es darse cuenta de que lo nuevo &lt;em&gt;"ya está germinando"&lt;/em&gt;… : tenemos los ojos vueltos hacia el pasado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;De aquí que, para poder abrir la tranquera de los deseos profundos, para ser capaces de levantar la cabeza hacia el horizonte de los sueños, lo primero que hay que hacer es dejar de mirar hacia atrás. Por eso, a los desanimados de ayer y de hoy Dios nos grita: &lt;em&gt;"¡No se acuerden de las cosas pasadas! ¡No piensen en las cosas antiguas! Yo estoy por hacer algo nuevo". &lt;/em&gt;¿Qué quiere decir esto? ¿Está mal acaso recordar el pasado? Ciertamente no. Pero esta exhortación de Isaías nos abre los ojos y nos invita a discernir. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La memoria es un regalo que Dios nos da, y como tal es buena, pero no siempre es bueno el uso que de ella hacemos. Hoy, sin embargo, pareciera que la memoria fuera siempre buena: hacemos monumentos y plazas y días de la "Memoria", y hasta la escribimos con mayúscula. Sin embargo, no es lo mismo tener buena memoria que tener &lt;strong&gt;memoria buena&lt;/strong&gt;. Cuando la memoria nos estanca en el pasado, nos impide descubrir lo nuevo que Dios está haciendo en nuestra vida y no nos deja proyectarnos con esperanza hacia el futuro, entonces no es buena. Un ejemplo bien concreto de esto lo tenemos los argentinos en la manera de encarar nuestra historia reciente. Desde hace un par de años, tenemos un nuevo feriado que se llama, si no me equivoco, "Día de la Memoria". Esta "memoria" se empeña en recordar un acontecimiento que considera funesto y traumático: el golpe militar de 1976. La moraleja de esta pedagogía "memoriosa" la oímos con fecuencia: "¡ni olvido ni perdón!". ¿Por qué este empeño de gastar la memoria regodeándose en lo que es nefasto, recordando lo que es "para el olvido", en lugar de usarla para celebrar lo "inolvidable", para aplaudir lo "memorable"? La memoria buena habría llevado a actuar de otra manera: ¿no hubiera sido más positivo poner un feriado el día del aniversario del retorno de la democracia? La memoria buena es la que nos hace volver atrás, al pasado, pero como lo hacen esos autitos de juguete que andan a "retropropulsión": retroceden, pero para poder salir llenos de fuerza hacia adelante. Sólo es buena la memoria cuando es aliada de la esperanza. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para poder abrirnos con esperanza a las promesas de Dios, necesitamos discernir y purificar nuestra memoria. Sólo cuando nos liberemos de la memoria melancólica y de la memoria rencorosa, sólo cuando descubramos el pasado como fuente de esperanza, podremos "darnos cuenta" de "lo nuevo" de Dios que "ya está germinando" en la diaria alegría de nuestra vida oculta. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-6037480103485518356?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/6037480103485518356/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=6037480103485518356' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6037480103485518356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/6037480103485518356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2008/11/la-memoria-al-servicio-de-la-esperanza.html' title='La memoria al servicio de la esperanza'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-8001270477580663347</id><published>2008-10-30T17:22:00.015-02:00</published><updated>2009-03-30T22:48:43.122-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amistad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>De la admiración</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#996633;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#996633;"&gt;&lt;em&gt;A mi hermano Pato.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#996633;"&gt;&lt;em&gt;A mis amigos.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#996633;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El asombro, se dice con razón, es el origen de la filosofía. De la filosofía en el más genuino de sus sentidos, en cuanto "sabiduría de vida". Parafraseando a la Biblia, me atrevería a decir: "Principio de la sabiduría es el asombro de las cosas". Muchas veces se ha hablado de las bondades del asombro, y también lo hemos hecho &lt;a href="http://diosyayacucho.blogspot.com/2006/06/asombro-amor-y-folklore.html"&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;aquí&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hoy, sin embargo, quisiera referirme a la admiración, que es el más alto de los asombros.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En nuestra lengua madre hay un parentesco muy estrecho entre los verbos "asombrarse" &lt;em&gt;(mirari)&lt;/em&gt; y "admirar" &lt;em&gt;(admirari), &lt;/em&gt;tanto que a veces son sinónimos. Sin embargo, se hacía en el uso una interesante distinción, como atestigua Beda el Venerable: "&lt;em&gt;Miramur opera, admiramur virtutes"&lt;/em&gt; -"Nos asombramos de las obras, admiramos las virtudes"- (&lt;em&gt;&lt;a href="http://www.hs-augsburg.de/~Harsch/Chronologia/Lspost08/Bede/bed_orth.html"&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;De ortographia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;). La admiración está referida, en primer lugar, a las personas. El prefijo "&lt;em&gt;ad&lt;/em&gt;" (a, hacia) sugiere, por un lado, un asombro "dirigido", que mira a los ojos; un asombro con nombre, "personalizado". (Distinta es la mirada -más vaga y panorámica- de quien pasea y repasea los ojos embelesados por un paisaje imponente). Por otro lado, esta "dirección", este "blanco" implica una intención y una actividad en el sujeto. De ahí que en castellano el verbo "admirar" se use casi siempre como activo y transitivo: "yo admiro a alguien", en tanto que los verbos "asombrar&lt;strong&gt;se&lt;/strong&gt;" y "maravillar&lt;strong&gt;se&lt;/strong&gt;" revisten una forma más bien pasiva y no pueden volverse transitivos sin alterar su sentido. A diferencia del mero asombro, donde prevalece la pasividad fugaz de la sorpresa, en la admiración el asombro de un momento se convierte en una actitud permanente. La admiración es un asombro decidido. Admirar es elegir asombrarse.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La admiración, habíamos dicho, es el más alto de los asombros. Y lo es en razón de su objeto, que es la persona humana. Ahora bien, si las razones lingüísticas -siempre un poco pedantescas- no bastaron para probarlo, me gustaría hacerlo con un precioso texto de la liturgia, tomado del Prefacio común IX: &lt;em&gt;"...Tú eres el Dios vivo y verdadero; el universo está lleno de tu presencia, pero sobre todo has dejado la huella de tu gloria en el hombre, creado a tu imagen."&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Resulta muy normal y lógico que nos maravillemos contemplando la naturaleza: que nos asombremos unas veces de su imponente grandeza y otras nos extasiemos de su milagrosa pequeñez. Pero con más razón deberíamos asombrarnos del hombre, que es la obra más gloriosa de Dios, como dijo Ireneo: "la gloria de Dios es el hombre viviente". Esto es, precisamente, la admiración. Pero admirar muchas veces nos cuesta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las cataratas del Iguazú o el glaciar Perito Moreno no ofrecen ningún tipo de "resistencia" a nuestro asombro. Distinto es cuando tenemos delante a una persona, a alguien &lt;em&gt;como nosotros&lt;/em&gt;. Ahí se hace más grande y arduo el salto entre el "mirar" y el "admirar"... El problema, pues, parece ser el hecho de que en la admiración se trata de nuestros semejantes. En esto, precisamente, radica la dificultad de la admiración, pero también su grandeza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De hecho, la admiración es tanto menos costosa cuanto más "desemejanza" existe entre el que admira y el admirado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La más fácil de las admiraciones -pero también la más infecunda, por extrínseca (y a veces incluso alienante)- es la tributada a esas personas que consideramos como "extraordinarias", como "fuera de serie", a quienes experimentamos tan lejanas que ya casi no las sentimos como "semejantes" sino como "sobrehumanas": de hecho, las llamamos "ídolos"... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay otra admiración que no por común es menos importante. Es una admiración natural y hasta constitutiva de la persona, y que "sale sola": el hijito que admira a su padre, la hermanita a la hermana mayor, el discípulo al maestro, etc. En efecto, no se puede crecer como persona sin alguien "más grande", sin estas figuras de autoridad que son a la vez objeto de admiración. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No obstante, la admiración empieza a ser más rara cuando el hijo o el discípulo crecen y se acorta sensiblemente esa distancia que los separaba de sus mayores. Con la cercanía y la paridad aparecen la emulación, la competencia, los celos y la envidia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por eso, la admiración más difícil es la que se da entre auténticos "pares" (hermanos con poca diferencia de edad, compañeros de trabajo o de estudio, etc.).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La "paridad" es de por sí muy ardua: requiere un fatigoso equilibrio, siempre pronto a quebrarse. Ver "parejamente" a nuestros "pares" exige el empeño constante de sostener y soportar esa tensión. Las más de las veces, cedemos al simplismo: a algunos, tendemos a "sobrevalorarlos", a otros a "infravalorarlos". En este último caso, el ejercicio de la admiración es el más eficaz de los remedios para dejar de mirar al hermano por sobre el hombro, para permitirle recobrar sus dimensiones, para permitirnos aprender de él y alegrarnos con lo que nos da.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A pesar de su intrínseca dificultad, pocos sentimientos hay tan altos y humanizantes como la admiración por un "par". ¡Qué alegría, qué gozo, qué milagro de paz cuando, en el lugar mismo donde brotaron las malezas -acaso inevitables- de la competencia y los celos, nace la buena semilla de la admiración! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si de suyo el simple asombro expande el corazón, eleva el espíritu y por un momento nos libera del enredo de nuestras propias preocupaciones y autocuidados y nos hace perdernos en la belleza y estallar en canto agradecido, ¡qué caudal de gozo, qué fuerza liberadora tiene la admiración!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quienes tendemos peligrosamente al narcisismo y la soberbia, la admiración no es un gusto que nos demos demasiado frecuentemente. Con todo, he tenido -gracias a Dios- algunas intensas conversaciones "admiradas" entre amigos, que guardé como "perlas" en el corazón, y cuya frecuente rumia me ha conducido a estas reflexiones. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Porque -hay que decirlo-, las bondades que tiene el admirar se multiplican cuando la admiración florece en la "confesión" abierta. Una admiración inconfesa es como una buena planta que todavía está muy cerca de esas malezas que mañana mismo pueden ahogarla o secarla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Poder charlar entre amigos y dedicarse un buen rato a ponderar, admirados, al amigo en común; poder, entre hermanos, admirar al hermano es un acto que enaltece, libera y humaniza. Es como un lavaje de corazón, como una purificación psíquica que deja al alma agradecida y contenta. Por esto mismo, la admiración recíproca es acaso uno de los ingredientes más excelentes y saludables de toda amistad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ésta me parece una de las grandes enseñanzas contenidas en las densas palabras de San Pablo en la Carta a los Romanos. Describiendo la nueva vida en Cristo y los carismas de la comunidad, Pablo quiere asegurarse, por un lado, de que los cristianos se vean entre sí como "pares", como &lt;em&gt;"miembros los unos de los otros"&lt;/em&gt; (12, 5) &lt;em&gt;"en Cristo".&lt;/em&gt; De aquí que comience su exhortación pidiéndoles: &lt;em&gt;"no se estimen más de lo que conviene; tengan entre ustedes una estima razonable".&lt;/em&gt; Esto supuesto, Pablo, el padre, el amigo, el experto en humanidad, quiere regalarle a su comunidad de Roma la preciosa experiencia de la admiración mutua. Y por eso les dice unos versículos más adelante: &lt;em&gt;"Ámense cordialmente los unos a otros, &lt;strong&gt;estimando cada uno a los otros como más dignos&lt;/strong&gt;"&lt;/em&gt; (12, 10). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Que Jesús nos enseñe su humildad de corazón, para poder admirarnos cada vez más entre nosotros. Así tendremos cada día la alegría de los agradecidos, porque, si vivimos admirados, vamos a estar realmente amando a nuestros hermanos, pues estaremos diciéndoles sin necesidad de palabras: ¡Qué maravilla que existas! (Cf. Josef Pieper, "Amor", &lt;em&gt;Las virtudes fundamentales&lt;/em&gt;).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28101729-8001270477580663347?l=diosyayacucho.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/feeds/8001270477580663347/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28101729&amp;postID=8001270477580663347' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8001270477580663347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28101729/posts/default/8001270477580663347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosyayacucho.blogspot.com/2008/10/de-la-admiracin.html' title='De la admiración'/><author><name>Cristián Dodds (hijo)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02997835498048120120</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/TCAYqCzckGI/AAAAAAAAAY4/1EuiQnsZX3Q/S220/con+guitarra.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28101729.post-2202942209448218717</id><published>2008-10-18T13:10:00.016-03:00</published><updated>2009-04-20T09:07:49.051-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='verdad'/><title type='text'>La verdad en las latitudes del amor</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Hace poco más de una semana, en su monasterio de Punta Chica, murió la Madre &lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1058705"&gt;&lt;span style="color:#6666cc;"&gt;María Leticia Riquelme &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;OSB, abadesa de Santa Escolástica. Sólo Dios sabe cuánto de lo que hay en mí de bueno se debe a sus oraciones y a las de sus monjas, las "benes" tan queridas. Tuve el priviegio de conocerla y de que me honrara desde chico con su amistad, que me manifestó siempre con muchos pequeños gestos de cariño.&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#666666;"&gt;Su lema abacial -una suerte de programa de vida-, estaba tomado de la carta a los Efesios 4, 15: &lt;strong&gt;"Veritatem facientes in caritate"&lt;/strong&gt;. Hoy, agradecido, quisiera dedicarle a ella esta pequeña reflexión, que podría tener como título, su lema, y como ícono, su vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SPrAlgH5xDI/AAAAAAAAAQg/xxwgom_5_JA/s1600-h/Madre+MarÃ&amp;shy;a+Leticia+OSB.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258727265419248690" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUzx_Ln_EwI/SPrAlgH5xDI/AAAAAAAAAQg/xxwgom_5_JA/s400/Madre+Mar%C3%ADa+Leticia+OSB.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Madre M. Leticia Riquelme OSB (1943-2008)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;La verdad en las latitudes del amor&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En nuestro idioma, y en muchos otros, hay una diferencia antigua entre los verbos "conocer" y "saber". La raíz originaria del primero (* gno-), refiere a una actividad fundamentalmente intelectual, gnoseológica. En cambio, tanto en griego como en latín, la raíz de "saber" (*Soph-, *Sap-) es la misma que la de "sabor". "Saber", en castellano, es tanto del intelecto como del gusto. Fulano "sabe" mucho; una salsa "sabe" bien. La arcaica verdad latente en el esqueleto de las palabras nos enseña que existe una íntima y misterios
